Nació con la vena social y la vocación de ayudar a los más vulnerables. Hija de una madre dedicada a lo social y un padre jurista lo tuvo claro desde el principio. Se identifica como ingeniera de caminos humanos porque también le gustan los números pero acabó estudiando trabajo social, criminología y seguridad pública. Hace unos 11 años fundó Nuevo Hogar Betania que hoy da cobijo y seguridad a mujeres víctimas de trata. Allí otras mujeres ya reinsertadas en la sociedad que son cómplices de esa realidad ayudan junto a las profesionales a las que llegan derivadas por vías distintas para rehacer sus vidas lejos de las mafias. Begoña es una mujer sensible que tiene una historia preciosa dentro de la tragedia que es ver a mujeres recién llegadas en pateras, muchas embarazadas a término. Una desconocida en el paritorio le pidió que cuidase al bebé que llevaba en su vientre y Begoña aceptó. Hoy es la madre adoptiva de una niña preciosa que tiene dos hermanos más. Ese momento, Begoña no lo olvidará nunca y su novio de entonces y marido a día de hoy estuvo a su lado desde el principio y le apoyó.
Esta mujer activista ahora quiere transformar la vida de estas mujeres para que sean libres y puedan decidir su destino desde la seguridad y con una formación que les avale profesionalmente. El camino no es fácil. Y la desconfianza de estas mujeres víctimas de trata hace difícil que se dejen ayudar o que cuenten su historia pero con cariño, paciencia y tiempo muchas llegan a rehacer sus vidas.