José Luís y Joaquín son dos voluntarios que llevan años dedicados a ayudar a los demás en el Banco de Alimentos pero no sólo. José Luís fundó con otros compañeros una de las primeras ONG de Sevilla que se llama ‘Ayudémosles’ y a sus 80 años sigue todavía al frente de la solidaridad. Son dos perfiles de voluntarios distintos. Joaquín decidió ser voluntario del Banco de Alimentos cuando se jubilara y así lo hizo hasta hace poco que por motivos de salud no le conviene tanto trajín. Ser voluntario comprometido con la causa requiere de tiempo y de dedicación y para muchos es lo que les alimenta el alma día a día. Este es el caso de José Luís que todavía sueña con que llegue el lunes para ir a su oficina en la ONG Cooperación Internacional como lleva haciendo los últimos 30 años de su vida. De oficio es restaurador y recuerda cómo le faltaba tiempo para estar en casa entre la solidaridad y el taller pero su familia siempre le ha apoyado. Ahora ya se ha jubilado y sigue igual de motivado que el primer día como voluntario. Tanto José Luís como Joaquín coinciden en que entre los voluntarios se hace piña y se forma una familia paralela.
Son muchas las historias que han vivido estos voluntarios con las personas que necesitan de su solidaridad. José Luís recuerda historias que tiene escritas en un libro porque le han marcado y con algunas de estas personas que en su día acudieron a pedir ayuda, todavía sigue en contacto. La gran mayoría ya ha logrado salir adelante y son personas autosuficientes que han rehecho sus vidas. Ahora colaboran como pueden con la ONG porque saben lo importante que es que voluntarios como José Luís o Joaquín estén al frente de esta ayuda.
Joaquín, en cambio, se encontró con esta realidad social invisible cuando empezó en el banco de alimentos aunque él no estaba en contacto directo con las familias. Fue un antes y un después ser voluntario para darse cuenta de la necesidad que hay.