Joaquín Amils fundó SOS desaparecidos junto a buen amigo en 2008 porque su hijo no biológico había desapareció con 23 años y en aquel momento no existían recursos ni apoyo alguno para apoyar a las familias que buscaban a sus seres queridos. Por eso, este hombre decidió crear esta asociación altruista que con los años se ha convertido en un referente mundial en cuando a la difusión y al apoyo a los familiares. Porque ellos también son víctimas de esta desaparición y necesitan apoyo psicológico para comprender que a partir de ese momento van a vivir con el ‘duelo congelado’ como le explicó la mujer de Joaquín que es la psicóloga de la asociación. Aparecen muchos sentimientos como el de culpa que acompaña a las familias porque necesitan saber la verdad de lo ocurrido para poder cerrar el caso de alguna manera.
Cuenta Joaquín que en esta asociación no hay cuotas ni se aceptan donaciones. Tampoco reciben dinero de ninguna administración. Funcionan gracias a la solidaridad. Una de sus bazas para ayudar es la difusión que hacen porque así se han logrado localizar a muchas personas desaparecidas. Hay que denunciar la desaparición lo antes posible cuando hay sospecha de que algo está pasando porque las primeras horas son las más importantes. Tras la denuncia, hay que ponerse en contacto con SOS Desaparecidos que está en todo el país para que ellos puedan poner la alerta con fotos de la persona que se busca. En 20 minutos la imagen puede ser difundida por muchos canales, incluso en los cajeros automáticos.
Amils todavía no ha encontrado a su hijo y sospecha que fue asesinado pero le falta conocer la verdad de lo sucedido. Mientras las preguntas, las dudas, la incertidumbre le impiden cerrar definitivamente su caso. Pero gracias a personas con su iniciativa y constancia, ahora las familias sí cuentan con recursos de todo tipo, apoyo psicológico y una red enorme de difusión que en muchos casos, terminan con un final feliz.