El juicio contra un hombre acusado de agredir a un médico y a un celador en el Centro de Salud Los Castros de Santander ha quedado visto para sentencia en la Audiencia Provincial de Cantabria. La Fiscalía pide para él 13 años de prisión y el pago de 139.300 euros de indemnización.
El joven protagonizó un altercado en el que propinó un cabezazo y más de una decena de puñetazos en la cara del facultativo. En la vista oral, la víctima ha relatado las secuelas psicológicas que le ha dejado la agresión: "No he sido capaz de volver a ese centro de salud, ni siquiera a la farmacia que está al lado, y no consigo dormir más de cuatro horas a pesar de las terapias y la medicación".
A raíz de este suceso, el Gobierno de Cantabria –a quien se reclama la responsabilidad civil subsidiaria– procedió a instalar cámaras de videovigilancia en todos los centros de salud y consultorios de la comunidad autónoma.