El viernes 13 de agosto de 1971, elsaxofonista King Curtis fue asesinado de una puñalada en el pecho, durante una violenta discusión con un heroinómano llamado Juan Montanez, que obstruñia la entrada a la puerta de su cada en la calle 86 Oeste. Curtis murió desangrado 30 minutos después, camino del hospital Roosevelt. Tres días después, el reverendo Jessee Jackson ofició los funerales, con Aretha Franklin, los Isley Brothers, Stevie Wonder, Duane Allman, Ornette Coleman, Dizzy Gillespie, Herbie Mann y otros muchos músicos. Antes, había dejado grabado el que habría de ser su próximo single, en el que el propio Curtis cantaba, además de tocar el saxo. A su muerte, los responsables de Atlantic vetaron la publicación del disco, quizá al pensar que empañarían la trayectoria de un artista prácticamente desconocido en esa faceta, la de cantante. Hace unas semanas se ha publicado al fin aquel tema inédito, tras muchas décadas de extraña prohibición.