En 1919 la cupletista Carmen Flores, especializada en temas picantes y desvergonzados, grabó una canción titulada "La sindicalista". Aquí va parte de la letra, para disfrute de niños y niñas:
"Si pa dentro de dos meses a lo sumo
no funciona un sindicato de castizas
que me metan en un horno en traje de Eva
y que arrojen al arroyo mis cenizas.
Lo que está pasando aquí es una vergüenza,
no hay un Dios que tenga ya moralidad.
La mujer debe de ser como yo pienso
ni soltera, ni viuda ni casá.
Igualdad, fraternidad, legalidad.
Reparto de los bienes
Y aquí no ha pasao ná.
Ni que decir tiene que este y otros cuplés de Carmen Flores fueron luego proscritos por la censura de aquel régimen franquista que ganó la guerra civil al grito de "muera la inteligencia".