Miguel Ángel Hernández conversa con Óliver Castilla, ingeniero técnico industrial.
El tráfico en Tenerife forma parte ya de la rutina diaria de miles de personas. Atascos constantes, accesos saturados y puntos negros que llevan años en el debate público sin soluciones definitivas.
Este joven ha puesto números y análisis técnico a ese problema cotidiano. Sus propuestas pasan por algo poco habitual en la conversación pública: gestionar mejor el flujo de vehículos con tecnología, antes que seguir ampliando carreteras.
Semáforos inteligentes en accesos a autopistas, rediseño de enlaces conflictivos como Padre Anchieta y límites físicos en zonas tensionadas como Anaga forman parte de un enfoque que mezcla datos, ingeniería y sentido práctico. En esta entrevista analizamos qué se está haciendo mal y qué se podría empezar a hacer diferente desde ya.