El suyo es un caso raro, pero que muy raro, dentro de la música latina, porque no recordamos a otro artista de etnia gitana que se haya especializado en la interpretación de boleros.
Sí, porque Moncho es un gitano de pura cepa, y en vez de dedicarse a la rumba o el flamenco, se inclinó por ese género tan romántico llegado desde Cuba y México, que tanto éxito ha cosechado a lo largo del tiempo también en España. Moncho nació en Barcelona el 26 de julio de 1940 en el popular barrio de Gracia y su nombre real es Ramón Calabuch Batista. Desde niño mostró su inclinación por la canción romántica y soñaba con ser cantante.
Precisamente procedía de una familia de gitanos catalanes, que cantaban flamenco o las típicas rumbitas catalanas, pero Moncho insistió desde joven en el bolero, aunque que su familia no entendía de qué iba la cosa. Con 16 años se subió por primera vez a un escenario para acompañar a una formación llamada Ramón Evaristo y su Orquesta Antillana, e inmediatamente Moncho fue contratado. Admirador del gran Lucho Gatica, Moncho poco a poco se hizo cada vez más popular en nuestro país, saltando su fama incluso a Latinoamérica, donde compartió escenario con la diosa del bolero, la cubana Olga Guillot, aunque su carisma le ha llevado a trabajar junto a otras grandes estrellas, como Joan Manuel Serrat, Dyango, el grupo Ketama o el guajiro Elíades Ochoa.
Un gitano que se convirtió en Rey del Bolero Moncho.