La tradición de Estados Unidos incluye que los presidentes inauguren y mantengan las conocidas como “Presidential Libraries”. Una “biblioteca presidencial” es, en realidad, un museo en reconocimiento de alguno de los ilustres inquilinos de la Casa Blanca y de los tiempos que les tocó vivir y que ellos mismos hicieron vivir a los demás.
En la biblioteca presidencial de George W. Bush, ubicada en Dallas, cargada de propaganda y marcada por los atentados del 11 de septiembre y la criticada respuesta militar de su administración, se reconoce la labor de los migrantes en la construcción de Estados Unidos.
Antes de alcanzar la presidencia, Bush Jr. fue Gobernador de Texas y durante su mandato en este estado del Sur incrementó las medidas de seguridad en frontera. Tejas comparte 1.200 millas con el norte México (casi 2.000 kilómetros). Entre 1820 y 2008 más de 74 millones de personas emigraron a Estados Unidos.
Ahora, en la biblioteca presidencial de George W. Bush, ya septuagenario, se exponen una serie de pinturas, hechas por él mismo, en las que destacan rostros de personalidades del extranjero, migrantes, que se han naturalizado, se han hecho ciudadanos del país, de todas las procedencias, aportando sus conocimientos o habilidades al desarrollo de los Estados Unidos. Y destaca la especial importancia que el propio George W. Bush reconoce a los hispanos.