Concluimos, con esta emisión, el doble monográfico dedicado a la pianista, escritora y creadora escénica brasileña Jocy de Oliveira, nacida en Curitiba el 11 de abril de 1936. En el inicio de esta emisión incorporamos, de forma explícita, su destacada labor como intérprete, una faceta que puede operar como una clave de escucha para entender la minuciosidad con la que De Oliveira articula, en sus propias composiciones, la voz, la escena, la tecnología y tantos otros elementos. Escuchamos, desde estas coordenadas, su singular y profunda aproximación a la obra de Olivier Messiaen (1908–1992) mediante la escucha de "Le traquet stapazin", cuarto número del "Catalogue d’oiseaux" ("Catálogo de pájaros"). En concreto, esta pieza se refiere al ave que en español denominamos "collalba rubia" —su nombre científico es "Oenanthe hispanica", con una apelación nuestro país—). Pero se trata, esta composición, de un retrato sonoro situado en Francia por el propio Messiaen, a finales del mes de junio, en el Rosellón y la Côte Vermeille, entre cabos, acantilados, mar y viñedos, donde la organización temporal de la escucha (el tránsito de la noche a la mañana) se construye como relevo entre las diferentes especies animales y los múltiples estratos del paisaje.
Tras esa "escucha de campo" trasladada al teclado, nuestro programa retoma otro de los ejes centrales de este díptico dedicado a Jocy de Oliveira: el piano como cuerpo-instrumento y como germen de la dramaturgia. Presentamos, en este sentido, la obra de De Oliveira "Dimensões para quatro teclados" (1976), pieza para un único intérprete rodeado de cuatro teclados, lo que transforma el acto del concierto en una suerte de coreografía: el discurso acontece en el desplazamiento entre mecanismos, registros y modos de producción sonora. El contraste organológico deviene aquí elemento estructural (mediante la contraposición —o, más bien, el diálogo— entre el piano amplificado, el piano eléctrico, el órgano eléctrico y el clavecín amplificado —que puede ser sustituido por variantes como la celesta o el armónium—). Testimoniamos ese diálogo tímbrico a través de una grabación realizada en directo en Aarhus (Dinamarca) con la propia compositora como intérprete, gracias a un registro que forma parte del elepé "Estórias para voz, instrumentos acústicos e eletrônicos", editado por el sello Fermata en 1981.
El cierre de este doble monográfico nos conduce hacia la lógica del raga, pero no entendido como una forma de exotismo, sino como una tecnología perceptiva: "O Contar De Uma Raga" (1986), con teclados/sintetizadores nuevamente interpretados por Oliveira, junto al violín eléctrico de Ayrton Pinto, reconfigura el material por capas y ángulos (contornos, halos armónicos, pulsaciones…), de modo que lo que cambia a lo largo de la pieza no es solo el timbre, sino la escala afectiva del gesto, su distancia y su relieve. El raga (término sánscrito cuyo significado original nos remite tanto al "color" como a la "pasión" o al "estado de ánimo", y que representa la base de la música clásica de la India, Pakistán y Bangladesh) aparece aquí como un sugerente marco melódico que nos recuerda cómo, en la música de De Oliveira, las referencias culturales operan, de nuevo, como estructuras: modos de organizar el tiempo y, sobre todo, la atención (en perfecta continuidad con las fricciones lingüísticas y vocales del ciclo "Estórias" abordado en la primera parte de este doble monográfico).
Con esa última audición, nuestro díptico en homenaje Jocy de Oliveira en su nonagésimo aniversario se cierra como una puesta en perspectiva: la intérprete que modela una ética de escucha minuciosa en Messiaen es la misma compositora que integra voz, escena y electrónica como un único gesto, desde sus primeras "Estórias" hasta sus investigaciones acústicas a través de lenguajes musicales solo aparentemente lejanos.