Nos movemos ya en el campo del primer Verdi, en el que florecen las sopranos con hechuras y los tenores evolucionados hacia un lirismo más reforzado. Podemos escuchar hoy a la sin par Rosa Ponselle en la célebre aria de Elvira Ernani, involami, de Ernani, una página amorosa de gran aliento, con sus escalas descendentes de dos octavas y su rotunda cabaletta final. De la misma ópera pasamos a la cavatina del tenor protagonista, que escuchamos, en animado paralelismo, a tres grandes cantantes: Franco Corelli, Fernando de Lucia y Carlo Bergonzi. Retrocedemos en busca de antecedentes para recuperar el aria Ciel pietoso de Oberto, Conte di San Bonifacio, primera ópera verdiana, que seguimos en las interpretaciones del propio Bergonzi y de Stuart Neill, tenor más claro. Cerramos con un aria de la segunda ópera del compositor, de estreno tan tormentoso, Un giorno di regno, que nos canta un fogoso y juvenil José Carreras con toda la facilidad del mundo.