Seguimos de nuevo a Sir Rudolf en su habitual y pormenorizada narración de sus años al frente del Metropolitan de Nueva York, sus relaciones con los cantantes, sus problemas y sus cuitas diarias y sus proyectos. Hoy, después de despedir a Maria Callas en Vissi d’arte de Tosca, escuchamos al dúo –no siempre bien avenido- Leontyne Price-Franco Corelli en el final de Ernani de Verdi, en donde aparece asimismo el gran bajo Cesare Siepi. Luego a la mezzo Christa Ludwig, en el papel travestido de Octavian, en el dúo del segundo acto de El Caballero de la Rosa, junto a la soprano Hilda de Groote. Enseguida, el tenor Ramón Vinay nos ofrece un momento cumbre del tercer acto de Tristán e Isolda. Más tarde otro tenor, Albert Da Costa, se luce en una breve y brillantísima página de El Profeta de Meyerbeer. Por último, Birgit Nilsson nos asombra de nuevo con el Liebestod de Tristán. Y se cuenta una curiosa anécdota ocurrida durante una representación de esa ópera wagneriana, en la que tuvieron que intervenir tres tenores distintos.