Se cumplen cinco años del inicio del confinamiento por la pandemia de covid 19 en la que más de cinco mil aragoneses murieron , un tercio en las residencias
Hoy hace cinco años que nuestras vidas cambiaron. El Presidente de España, Pedro Sánchez, hablaba de un estado de alarma desconocido para casi todos que conllevaba el confinamiento. Un virus, el covid 19, retaba a la población mundial. Las calles se vaciaron, los hospitales, la UCIs y los centros de salud se llenaron. Llegó el miedo a lo desconocido. Comenzó una lucha desigual, no había mascarillas, ni respiradores, no había un manual para los gestores. En las residencias de ancianos se instaló el luto y los más vulnerables se fueron sin un adiós. Pronto se hicieron virales tres siglas, PCR y surgió una ola de solidaridad sin precedentes. Nos necesitábamos. La imaginación recorrió las redes sociales y los patios de luces. Y los salones de casa se convirtieron en aulas improvisadas, educación on line. Los supermercados se quedaron sin harina y sin papel higiénico. Los negocios echaron la persiana. Y de repente, una luz al final del túnel, las vacunas. Seguimos hablando de olas, de fases, de variantes y de puntillas la normalidad volvió. La salud mental se resintió. Para muchos la vida ya no es la misma, falta gente. Otros arrastran un covid persistente, aún desconocido. Estamos vivos pero seguros de que vendrán otras pandemias. ¿Hemos aprendido?. ¿Hemos cambiado?. ¿Somos mejores?