La autovía A-22 ya es una realidad
La autovía A-22 ya es una realidad. Después de más de veinte años de espera, por fin este miércoles se ha inaugurado el último tramo, el que une Huesca con Siétamo. Desde las 17:00 horas se ha abierto el carril hacia Lérida, completando así un corredor de más de 110 kilómetros que conecta Aragón con Cataluña. Este tramo final, de cerca de 13 kilómetros y con una inversión de 69 millones de euros, ha tardado más de siete años en construirse. Un auténtico rompecabezas de ingeniería que incluye 16 estructuras para salvar ríos y accesos y cuatro enlaces estratégicos con localidades como Siétamo, Loporzano, Montearagón y la A-23. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha estado presente en la inauguración y ha respondido a los retrasos que han marcado este proyecto.
Eso sí, en el acto... destacadas ausencias de cargos del Partido Popular, entre ellos, el presidente autonómico, Jorge Azcón, y la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, dejando en evidencia las tensiones con el Gobierno central. Azcón sí se ha pronunciado, pero desde Zaragoza, subrayando la distancia física… y simbólica. Más allá del rifirrafe político, se pone punto final a uno de los capítulos más esperados de la movilidad en la región.