AlboradaMaría, Trono de sabiduría13/12/2014
Cuando nos acercamos a María aprendemos que somos depositarios de las mayores riquezas de la ciencia de Dios, los ojos de María miran a la profundidad del misterio de Jesucristo.
Cuando nos acercamos a María aprendemos que somos depositarios de las mayores riquezas de la ciencia de Dios, los ojos de María miran a la profundidad del misterio de Jesucristo.