El cambio, lo que todo fluye, el famoso "panta rei" versus lo esférico, lo inmutable, el inmovilismo. Esta semana enfrentamos, aparentemente, a dos titanes presocráticos, Heráclito y Parménides. Aunque, según aclara nuestro experto en clásicos David Hernández de la Fuente en su sección "Retorno a Mileto", si bien es habitual enfrentarlos en filosofía se parecen más de lo creemos.
Cuenta De la Fuente que coinciden en su visión del ser único y en que la verdad (el Ser o el Logos) es eterna, única y revelada por la razón, no por los sentidos. Ambos establecen el problema central de la filosofía presocrática: la tensión entre el devenir (Heráclito) y la permanencia (Parménides) como fundamentos de la existencia.
Conviene señalar que estamos ante dos grandes de la filosofía. Por ejemplo, los estoicos usaron a Heráclito para fundamentar su idea de una razón-logos divino y común que sería para ellos la mente ordenadora del universo. El pensamiento de estos dos grandes impactaría sobremanera en grandes filósofos como Nietzsche y Heidegger. Y tú, ¿con cuál de estos titanes te quedas?
Si te quedas con Parménides, aquí una entrega sobre su pensamiento (Pulsa sobre Parménides)