Ágora, un tiempo para pensar Superman, Diógenes...y una sociedad dormida03/01/2026
TP

Amigos, hoy va la cosa de cine y de una sociedad dormida; sí, la nuestra. Comenzamos viendo con María Gómez en su sección "Diálogos internos" cómo el cine nos entretiene y, al mismo tiempo, funciona como un espejo. Porque una historia de ficción abre conversaciones que difícilmente, cuenta Gómez, se generarían de otra forma. Y, de repente -sin proponértelo- estás reflexionando sobre la vida, la moral y la sociedad. "La ficción te lleva a lugares de tu mente a los que, por ti mismo, tal vez no llegarías", detalla nuestra colaboradora. La ficción es así, cuenta, una herramienta para buscar sentido a cosas que pasan en la realidad.

Hablando de ficción, nos vamos, en compañía de Superman y de Daniel Tubau en "Sképis, atrévete a dudar", a hablar del diálogo entre culturas y a poner en nuestra balanza escéptica en un lado el relativismo cultural y en el otro la existencia de valores universales. Tengamos en cuenta que el concepto de superhéroe tiene un origen filosófico cuando Nietzsche habla del superhombre. Tubau aprovecha para acercarnos a la filosofía de la Ciencia y los paradigmas.

David Hernández de la Fuente, en "Retorno a Mileto", revisa el pensamiento de un filósofo que pretendía ayudar a los suyos desde la provocación, Diógenes de Sínope, un tipo bien curioso, el "Sócrates enloquecido" lo llamaban; el mejor representante del cinismo. Quizá, apunta De la Fuente, el primer ejemplo de movimiento contracultural que desafió al poder y decidió instalarse en los márgenes de la sociedad para criticarla. Diógenes tiraba de la paradoja y el humor para delatar las contradicciones de la sociedad, las injusticias usando una filosofía descarada, un tanto punky e irreverente, pero con un buen fondo: despertar a una sociedad dormida.

Si Diógenes levantase la cabeza vería que dos mil quinientos años después ahí seguimos, al menos, en España. ¿Por qué no nos rebelamos? ¿Qué factores contribuyen a que seamos una sociedad dormida? En su "Ágora 3.0", Vico apunta varias respuestas. Una de ellas -os adelanto-, que el individuo cansado prefiere delegar. ¿Cuál es la tuya?

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