Ágora, un tiempo para pensar ¿Repetirías tu misma vida infinitas veces?24/01/2026
TP

Abrimos hoy nuestra asamblea del saber viajando a Mileto, una de las ciudades más importantes de la antigüedad que da nombre a la sección de David Hernández de la Fuente, para conocer al segundo filósofo de la escuela filosófica que nació en aquel entorno de intercambios culturales. Hablamos de Anaximandro de Mileto, un filósofo que postuló con sutileza que el mundo era producto de cualidades opuestas que estaban en permanente conflicto unas con otras y que, en oposición cíclica, constituían el devenir del mundo. A este pensador clásico, nos cuenta el profesor De la Fuente, le debemos la primera formulación abstracta del principio de todos los seres y del universo, el famoso ápeiron, que nuestro colaborador traduce como lo ilimitado.

Si para Anaximandro la separación de los contrarios formaba un eterno retorno universal, para nuestro siguiente protagonista, el concepto de eterno retorno es una piedra angular de su pensamiento. "Debemos vivir una vida que deseemos vivir una y mil veces más". Ese es el mensaje que Nietzsche nos quiere transmitir con su mito del eterno retorno. Una doctrina moral, una reflexión acerca del tiempo lineal occidental y una invitación vitalista a vivir la mejor de las vidas posibles. El filósofo alemán, padre del nihilismo y uno de los pensadores más influyentes de la filosofía occidental, realizó una profunda crítica a la moral de su época. "Dios ha muerto y nosotros lo hemos matado". A partir de esta afirmación, analizamos con Enric F. Gel en "Pensemos fuerte" cómo Nietzsche propone situar en el centro a un nuevo concepto de hombre, y te contamos cómo sus ideas fueron utilizadas por el nacionalsocialismo.

Uno de los conceptos más polémicos en la doctrina de Nietzsche es el de voluntad de poder, que te explicamos con Enric. Y, hablando de voluntad, David Pastor Vico llega al final del programa para hablar de la voluntad a la hora de herir o dañar. Señala Vico en su "Ágora 3.0" que existe un proceso de cambio muy acusado hacia la no aceptación de la ofensa. Con él hablamos del poder moral en que consiguen colocarse algunas personas que buscan la victimización y de cómo esto puede opacar a las verdaderas víctimas. Si, hoy va la cosa -no te ofendas- de "ofendiditos".

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