Hablamos de una de las ideas más fundamentales de la física moderna, la velocidad de la luz. Una constante que, desde hace más de un siglo, sostiene nuestra forma de entender el espacio, el tiempo y el funcionamiento del universo. Albert Einstein la situó en el centro de su teoría de la relatividad especial, afirmando que la luz viaja siempre a la misma velocidad en el vacío, independientemente de quién la observe o de cómo se mueva la fuente que la emite. Este principio está ligado a lo que los físicos llaman invariancia de Lorentz, una simetría fundamental que describe cómo las leyes de la física se mantienen iguales para todos los observadores.
Ahora, un nuevo estudio internacional con participación destacada de la investigación española, ha logrado comprobar la constancia de la velocidad de la luz con una precisión sin precedentes, utilizando observaciones de fenómenos cósmicos extremos y técnicas avanzadas de análisis de datos. Un trabajo que no solo refuerza uno de los pilares de la física, sino que también delimita hasta dónde pueden llegar las teorías que intentan ir más allá. Lo tratamos con Merce Guerrero Román, doctora en Física Teórica e investigadora en la Universidad de Tartu en Estonia.
Además, en 'El presente de las especies', hablamos sobre unos animales imprescindibles dentro de unos días, los camellos y los dromedarios.