Las válvulas cardiacas mecánicas son dispositivos fabricados con materiales como el carbono pirolítico, titanio o polímeros están diseñados para durar toda la vida, aunque ocasionalmente, podrían presentar disfunciones o fallos debido a complicaciones que van desde la trombosis valvular, las complicaciones tromboembólicas o la formación de 'pannus', es decir, un crecimiento anormal de tejido.
A diferencia de las válvulas biológicas, las válvulas mecánicas no podían tratarse hasta ahora mediante técnicas percutáneas con catéter, pero ahora, una nueva técnica llamada 'Válvula-en-válvula mecánica' pionera ya permite reparar las válvulas cardiacas mecánicas defectuosas sin necesidad de cirugía.
Un equipo del CNIC y del Hospital Clínico Universitario de Valladolid han desarrollado un procedimiento mínimamente invasivo para tratar este tipo de dificultades. Nos lo explica el doctor Ignacio Amat Santos, cardiólogo intervencionista en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y miembro del equipo clínico que realizó la primera intervención en humanos.