El Gobierno fija un tope temporal del 22% a los intereses del crédito al consumo y endurece la regulación de los microcréditos para proteger a los usuarios
El Gobierno ha dado el primer paso para limitar los intereses que se aplican a los créditos al consumo, una medida con la que busca reforzar la protección de los usuarios y frenar prácticas abusivas. De manera transitoria, hasta que la norma definitiva entre en vigor, se establece un interés máximo del 22% para las nuevas operaciones, un límite que también afectará a la liquidación de las tarjetas revolving, uno de los productos financieros más cuestionados por su elevado coste.
Hablamos sobre qué supone este cambio con Andrés Barragán, Secretario General de Consumo y Juego, y Patricia Suárez, presidenta de ASUFÍN.
Además, el anteproyecto introduce una regulación específica para los créditos de alto coste, como los microcréditos. Estos préstamos deberán reembolsarse en un plazo mínimo de tres meses, con un interés mensual máximo del 4% y una comisión tope de 30 euros, con el objetivo de reducir el impacto económico sobre los clientes y prevenir situaciones de sobreendeudamiento.