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Libros

Kate Morton, la escritora que fusiona el tiempo y ha atrapado a once millones de lectores

  • La autora australiana presenta su última novela, La hija del relojero, que nos habla sobre un misterio, la pérdida y la culpa
  • Morton ambienta sus libros en Inglaterra y conecta varias épocas en una narración donde aparecen secretos familiares

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'La hija del relojero' es la última novela de la escritora australiana superventas Kate Morton

El universo literario de Kate Morton (Berri, Australia Meridional, 1976) se mueve entre fotografías sepia, buhardillas polvorientas, cartas perdidas y rincones de mansiones decimonónicas con resortes ocultos.

Hasta aquí todo normal, sino fuera porque está obsesión por el pasado y el transcurrir del tiempo se ha traducido en novelas (El jardín olvidado, Las horas distantes) que han atrapado a once millones de personas en todo el mundo.

“La historia y el pasado son las mejores lecciones que tenemos, sobre todo cuando queremos tomar decisiones para el futuro. Que hagamos caso a esas lecciones o no eso depende de nosotros pero me interesa sobre todo como el pasado y el presente están unidos”, señala la autora en una entrevista para RTVE.es a su paso por Madrid.

Portada del libro

Esta ecuación, aparentemente infalible, es la que vuelve a aplicar a su último libro La hija del relojero (Suma de letras). Ambientada en Londres, abarca una horquilla de 150 años, cinco líneas temporales y varias voces. En palabras de la sonriente y amabilísima Morton es su creación “más compleja” hasta el momento.

Mezcla la historia de Edward Radcliffe un pintor bohemio de 1875 adscrito a un grupo artístico inspirado en poetas románticos como Byron y los Shelley, con la de Elodie, una joven archivera del siglo XXI que investiga un misterio del pasado con robos de joyas y asesinato incluido.

El hilo narrativo introduce una dimensión sobrenatural y el amor trágico en sus diversas variantes como trasfondo. Todo aderezado con otra de las claves del estilo Morton: la fijación con los secretos de familia.

“Me resultan atractivos porque al final creo que mantenemos en secreto lo que más nos importa. Eso como escritor es un terreno muy fértil porque son experiencias humanas al fin y al cabo. Y las razones de por qué mantenemos secretos nos habla sobre la relación que mantenemos las personas. Y eso es eternamente interesante”, subraya con gestos elegantes que muestran su formación en arte dramático

"Me interesa sobre todo como el pasado y el presente están unidos”

La novelista australiana confiesa que investiga “muchísimo” para armar sus narraciones que tejen un tapiz de imágenes y paisajes diferentes, en los que se palpa la influencia literaria de las Brönte o Jane Austen.

La autora pateó museos como el de Charles Dickens y recorrió varias casas solariegas de la ribera del Támesis hasta dar con el trasunto de la mansión de Birchwood Manor, que en el libro es un personaje más y encierra el principal enigma.

La casa que le inspiró perteneció al ensayista y arquitecto británico William Morris (1834-1896). Una nueva declaración de amor a otro siglo que le inculcó su madre, anticuaria de profesión, y a la que dedica La hija del relojero.

“No siempre sientes que una casa está encantada a veces es un botón entre las maderas del suelo o un clavo que quedó colgado…lo que te hace sentir y pensar en quién ha vivido allí. Y entrar es como dar un paso atrás en el tiempo, las moquetas, todos estos artefactos que pertenecían a Morris y a esa época”, afirma Kate Morton que escribe a la antigua usanza, tomando notas en un bloc y con un gráfico para “capturar la capas del tiempo”.

Una forma de situar negro sobre blanco los “fogonazos”que le llegan para construir intrincados rompecabezas con tramas complementarias y muy detallistas.

Inglaterra, el misterio y el tiempo

Aunque es australiana de nacimiento, Morton se siente británica de corazón y reside en Londres junto a su marido y sus tres hijos desde hace varios años. Y es en la Inglaterra que adora desde su infancia donde ha localizado sus seis novelas y donde encuentra la musa en sus calles.

Es la mayor de tres hermanas y tiene a su vez seis tías. Un matriarcado con reflejo en sus bestsellers en los que cogen las riendas personajes femeninos fuertes y resilientes que han atraído a un público transversal.

La autora se desprende de la trasnochada etiqueta de “literatura para mujeres” afirmando que cada vez tiene más lectores masculinos “sobre todo en España”, explica. En nuestro país ha vendido más de un millón de libros, pero asegura que este éxito internacional no le trastoca el día a día.

La vida de Kate Morton es conocidísima por sus seguidores. Se crió en una granja aislada de la Australia profunda en Queensland y se convirtió de adolescente en una lectora empedernida,-no puede salir sin un libro en el bolso-dice-de las aventuras de Los cinco de Enid Blyton. Unos misterios que guiaron la pasión narrativa que explotó de adulta.

-¿Y con tanto viaje histórico en sus novelas cree Morton en los fantasmas? “No puedo ser arrogante y decirte que no existen porque no he tenido experiencias con ellos, pero el otro día iba andando por la calle y observé una casa antigua que estuvo cerrada durante años y vi algo en la ventana y creo que era un niño”, apostilla medio en serio medio en broma.