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Los vascos deciden el futuro de Ibarretxe

  • El PSE tiene opciones de superar al PNV en las autonómicas
  • Los socialistas lanzaron la campaña hace un año, pero la crisis puede pasarles factura
  • El PNV ha respondido encomendándose a Ibarretxe a la espera de los resultados
  • La ausencia de la izquierda abertzale supondrá un cambio en la relación de fuerzas en Vitoria
  • Las encuestas apuntan a que la unión de PSOE y PP podría superar al tripartito más Aralar
  • La posible caída de EA al presentarse en solitario y la irrupción de UPyD, a tener en cuenta

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En la campaña electoral vasca el PNV hace un llamamiento a la movilización de sus simpatizantes para evitar un Gobierno no nacionalista
"Hoy hemos comprobado que ganar al PNV es posible". Con esta frase lanzada por Patxi López en la celebración de los "históricos" resultados electorales de su partido en las generales arrancaba 'de facto' la campaña electoral. Era el 9 de marzo de 2008.

Casi un año después se celebra la cita a la que se refería el candidato socialista como el nacimiento de una "nueva Euskadi". Doce meses de 'embarazo' que los socialistas empezaron sobrados pero cuyo final es cada vez más incierto a medida que se acerca el 1 de marzo.

Larga precampaña

La consulta de Ibarretxe, el juicio en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y, sobre todo, la crisis económica son los principales obstáculos para que se produzca el cambio en favor de las filas constitucionalistas.

Por eso, la campaña electoral se presenta como decisiva para decidir si los vascos deciden continuar dando su apoyo al mismo proyecto político o realizan un giro copernicano y miran hacia los socialistas.

Para Javier Elzo, catedrático de sociología de la Universidad de Deusto, este año largo de campaña ha hecho que se extienda en la sociedad vasca "el cansancio y un hastío generalizado".

Con todo, hay un 20% de indecisos que aún no han decidido su voto, un alto porcentaje al que se le añade el hecho distorsionador de que, por primera vez, la izquierda radical abertzale no estará en unas elecciones autonómicas.

Los socialistas necesitan convencer a estos indecisos para alcanzar una victoria en votos sin la que, según ha dicho su candidato, no lucharán por el Gobierno.

Ascenso del PSE


Según Elzo, su problema es que su lema de El cambio tranquilo es un discurso que se ha quedado "muy corto".

"El PSE, hasta la fecha, ha hecho las cosas bien. Desde las legislativas, su electorado estaba más movilizado que el resto de electorado", matiza Francisco Llera, responsable del Euskobarómetro y catedrático de Ciencia Política en la Universidad del País Vasco.

El mejor ejemplo de la movilización del electorado socialista es la encuesta de estimación de voto realizada por el Euskobarómetro a finales de año, que daba una ligera ventaja en votos y escaños al PNV, pero que colocaba al PSE a un sólo escaño.

De esta forma, la fórmula actual de gobierno en minoría del tripartito con el apoyo de Aralar lo tendría muy díficil para lograr una mayoría.

Es decir, puede que gane Ibarretxe pero que la suma de PSOE y PP sea suficiente para gobernar, algo que apunta el sondeo del CIS, que asegura que el PNV ganará, pero no logrará reeditar el tripartito.

"Sería una victoria pírrica",
replica Javier Elzo, que sí considera como "dato clave" que el PNV saque más votos y escaños que el PSOE.

Ibarretxe, 'salvador' del PNV

Con esa intención, los nacionalistas vascos se han encomendado al actual Lehendakari como su 'salvador' pese a sus abiertas diferencias con la dirección del partido.

De hecho, toda la campaña peneuvista se centra en la figura de Ibarretxe, aunque a que el presidente del partido, Íñigo Urkullu, ha presentado hace unas semanas su programa para Euskadi...en 2020.

"El PNV ha decidido unir su suerte a la de Ibarretxe y esto puede ser pan para hoy y hambre para mañana", advierte Llera, que califica al lehendakari como un "lastre para la política vasca y el PNV".

Por su parte, Elzo reconoce que el lehendakari es "criticable" por su "tozudez" a la hora de insistir una y otra vez en la consulta, algo que ha provocado que un sector de su partido no quiera que repita.

La incógnita 'abertzale'

Sin embargo, considera que, en última instancia, la posibilidad de victoria está en el tejado de los nacionalistas.

"Si el mundo nacionalista de PNV-EA vota a los suyos y una parte pequeña del mundo abertzale que no se puede presentar también les vota, no hay duda alguna de que gana Ibarretxe", vaticina.

Y es que gran incógnita es qué harán los cerca de 150.000 votantes que cada cuatro años optan por la izquierda abertzale.

Llera apuesta por una "abstención disciplinada" de este sector de población, lo que, a su juicio, "perjudicaría a la mayoría nacionalista y a las opciones del PNV de seguir gobernando en minoría".

El razomiento de Elzo va por otros derroteros: "Algunos en el mundo abertzale irán a votar a Ibarretxe porque se juegan el cocido. Hay gente que está en instituciones de apoyo oficial que tienen miedo a que si el lehendakari es López se le acaben las subvenciones".

Desplome de EA e irrupción de UPyD

En las pasadas elecciones, el Partido Comunista de las Tierras Vascas logró nueve escaños que ahora quedarían en el aire. Además, al menos la mitad de los siete que tiene EA podrían cambiar de manos debido a su decisión de presentarse en solitario.

"EA seguirá retrocediendo, como cada vez que ha ido en solitario y lo hará por su trayectoria errática, porque ETA no le facilitará su nueva opción estratégica y porque le hará daño el voto útil hacia el PNV", predice Llera.

En la misma línea, Elzo añade que Eusko Alkartasuna está dividida en Guipuzcoa, que es precisamente su principal caladero de votos y la provincia donde cualquier modificación en el mapa electoral más se nota por su fragmentación.

Mientras tanto, en la provincia más constitucionalista, Álava, la lucha está en el otro bando. Las últimas encuestas vaticinan que el partido de Rosa Díez, UPyD podría arrebatar al PP un escaño.

"El voto del PP en el País Vasco es bastante fiel y pragmático", señala Llera, que cree que hasta el momento el partido de Díez ha hecho más daño al PSE que a los 'populares'.

Un pacto deseado, pero difícil


Por último, queda la tercera opción: un eventual pacto entre PNV y PSOE, que es la más deseada por los vascos, según los datos del Euskobarómetro.

Sin embargo, ésta es la alternativa que plantea más preguntas: ¿Prescindiría el PNV de Ibarretxe para que los socialistas les apoyasen en caso de que ganasen?¿Sería capaz de votar a López como lehendakari para evitar un 'frente' constitucionalista si perdiesen?

La respuesta a éstas y otras preguntas, a partir del dos de marzo.

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