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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

Subtitulado por Teletexto - iRTVE.

-Quien haya montado esto no es tonto.

A parte de los criminales que hay por ahí...

Los billares son un refugio de gente sin trabajo.

Que aceptan cualquier encargo aunque sea ilegal por 4 perras.

-Estoy dispuesto a agachar la cabeza siempre que...

...este energúmeno venga a pedirle perdón a su madre.

Ponme un vino.

-Bueno, le has oído, tengo que ir. Sí.

Pues nada, vete. Estoy contenta sólo con verte.

-Y yo. ¿Te veo luego?

-El pollo lo he cazado yo, me he peleado contra él,...

...vamos, era muy fiero.

Y aquí peleando en la plaza y al final le gané.

Ahora os invito a pollo.

-Muchas gracias por la invitación. Un pollo, Sole.

-Pero es que eso es a alguien que se le ha escapado.

-Se fastidia, que no se le haya escapado. Cuidaíto con él.

Hija, hoy va a ser un buen día, porque tu madre va a hacer...

...un pollo...

Carmen, ¿y ese manjar de dioses?

¡El pollo!

-No hay pollo para comer, lo siento.

¿Y eso?

-No vais a creer lo que ha pasado con el pollo.

-En privado, en secreto, podemos hacer lo que queramos,...

...pero en público no vuelvas a besarme hasta que nos casemos.

A mi Enrique no le hace gracia y quiero darle gusto en eso.

¿Qué te parece, mi amor?

-Ya eres mayor y no me parece tan descabellado empezar...

...a pensar en...

En irnos de esta casa. Tú y yo juntas, si quieres.

Y vivir lejos...

A ver, espera, no sé si te estoy entendiendo.

-Yo he pensado muchas veces en tener una vida distinta.

Autónoma, independiente.

¿Me estás diciendo que quieres separarte de papá?

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido,...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento,...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar,...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

-Cariño, ¿una tostada o dos?

Juan. -¿Qué?

-Estás en casa, mi vida.

-Coño, Sole, me he quedao traspuesto.

-Traspuesto no, te has quedado dormido.

No me extraña.

¿Te imaginas que me pasa trabajando?

Menudo vigilante sería, ¿no? -Pues uno que no lo es...

...y le cubre las espaldas a un amigo.

-Sole, no empecemos otra vez, por favor.

-¿Una tostada o dos?

-Ninguna, que no me entra, con un café voy apañao.

-Tienes que ir a hacer recados, a ver si te vas a caer redondo.

-Ponme una pequeña, anda.

-Podrían poner alarmas como las que hacéis y olvidarse...

...de tanto vigilante y perros.

-Menudos son los empresarios para los dineros.

-Pues que dejen a los perros solos.

-Si no hacen más que dormir, anda que no viven bien.

Todo el día comiendo y durmiendo.

-Anda que te va a tener que dar las gracias...

-Con que aparezca me doy con un canto en los dientes.

-Tendrás que hablar con él, seriamente.

-No, mira yo creo que con saber donde está es suficiente.

Es lo único que quiero.

Bueno y coger un poquito la cama, Sole, ¿puedo?

-Vete pa la cama. -Sí, ahora voy.

Estoy aquí muy a gusto.

-Juan... vete a la cama.

(SUSURRA) Juan... a la cama.

-¿Sigue igual? -Peor.

-Es como hablarle a una pared. -Será cerril.

-Mucho, pero lo que no sabe es que me voy a enfadar...

...y será peor.

-No te lo tomes así.

-Sólo digo la verdad, no sabes cómo me siento...

...y cuanto echo de menos a mi gente.

-Ten un poco más de paciencia.

-¿Sabes qué? Voy a hablar con él.

-Espérate.

Muchas gracias. -Tonta.

Ya verás.

Jacinto...

¿Tienes un momento? -Depende.

Si es para hablar del Morocco, sí, si es para hablar de mi mujer,...

...olvídate.

-Ay...

-¿Qué te pasa? ¿Estás bien? ¿Necesitas algo?

-No, no, Juan, estoy bien, gracias a ti.

Estoy muy agradecida.

Por ser tan fuerte.

Para aguantar mi debilidad.

Y que no hayas cedido a mis súplicas.

Si no fuera por ti...

-No te preocupes, estaré el tiempo que haga falta.

-Lo sé.

Eso me tranquiliza mucho.

Porque esta ha sido la primera noche.

Vendrán más.

Y si estuviera sola, me moriría.

-Tranquila, vas a salir de esta.

-Ay.

-¿Qué pasa? ¿Qué te duele? -Es la tripa, tengo hambre.

-Mujer, qué susto me has dado.

Eso es buen síntoma, que te pones buena.

¿Qué quieres?

-No sé, lo que haya.

-He mirado esta mañana en la despensa y no hay nada.

Por eso te doy a elegir, bajo al bar y compro...

...lo que te apetezca.

¿Qué quieres?

-Entonces, no sé, compra lo que quieras.

Espera, toma.

-No, Julieta, no.

-Sí, Juan, cógelo.

Que ya bastante estás haciendo tú.

Me estás cuidando, así que deja que haga algo por ti.

-Y yo, mientras...

Y yo, mientras, iré a asearme. Así estaré un poco mejor.

-Tú ya estás mejor, mucho mejor.

-Jacinto, no seas así.

¿No ves que ese viaje es muy importante para ella?

-Pues no. Si tiene su carrera...

...para qué ir a Barcelona a buscar cosas raras.

-Si no hubieras ido a Cuba a por cosas raras...

...no la conocerías.

-Pues peor porque si cada vez que uno sale, encuentra...

...a alguien pa casarse, malo.

-¿Tú te escuchas, Jacinto?

Celia está en un momento complicado y necesita abrirse camino.

Y desde Barcelona verá lo que tiene y lo que puede perder.

-O lo contrario, verá que esto no es lo que quiere y volará.

-Pues sí que confías en tu matrimonio.

-Rosario, eso es un golpe bajo.

-Perdona, no quería ser desagradable.

Pero necesitas conocer un poco más a las mujeres.

Si necesitamos hacer algo y no lo hacemos...

...y nos quedamos con las ganas, es peor.

-Sí... Mucho peor. -Jacinto...

Hazme caso, por favor.

-Qué fácil.

-Eh, Juanito...

-Alfonso, ¿cómo va la vida?

-Nada, bien. Ahí vamos. ¿Y la pierna?

-Eso es al otro Juanito. ¿Por qué lo dices?

-Porque caminas lento.

-Porque estoy agotao, que no tengo el día pa muchos trotes.

Tú sí que vas con prisa.

-Sí, para dar esto a mi madre e ir al trabajo.

-Bien, pues no dejes de hacerlo que después otro lo hace por ti.

-Calla, como me despidan ahora que me contrataron... Malo.

-¿No estás con lo del boxeo?

-El boxeo...

Mira, esa no era la mejor manera de evitar los problemas.

Ahora es solo afición.

-Ya, ¿y ahora con qué estás?

-Pues, chapucillas.

-Bien. -Hablamos otro día, ¿eh?

-Oye, Alfonso.

Saluda a la familia y que tu padre se pase...

...por el estudio a charlar del pueblo para recordar cosas.

-Sí, mi padre ya me dice... -¡Cuidado!

-¡Pero mire por dónde va!

-Disculpe, pero no... No lo vi, lo siento.

-No... Si fui yo... Perdóneme, fue culpa mía que...

Tome, tome.

Es que no miré donde tenía que mirar.

Tome, se le cayó esto.

Déjeme que le compre uno.

-Toma, que la cosa no está pa dejar esto tirado.

-Sí, gracias.

-Bueno, pues...

Usted dirá, qué número quiere.

-Pues...

No sé, diga usted que es la que sabe.

-Tome este, es muy bonito.

-¿Cuánto es? -Una peseta.

-Muchas gracias.

Y discúlpeme, de verdad.

-Gracias a usted, señor.

-Eh... ¡Eh...!

¿Pero no tenías prisa?

-Juan, qué bien huele eso. -Sí.

Te veo muy animada.

-Bueno, pero no cantemos victoria.

¿Quieres que vayamos al salón? -No, no.

Tú échate en la cama que te serviré el desayuno...

...como Dios manda... Como una enferma.

Estás mucho mejor, pero seguro que reposar te sienta bien.

-¿Te ayudo en algo? -No, ponte cómoda.

-Pues venga, démonos prisa que tienes qué hacer y estás aquí.

-Pero qué voy a tener que hacer.

Si lo que tengo que hacer es estar contigo.

-¿Y tu trabajo y el resto de las cosas que tengas?

-Bueno, es verdad que tengo que salir un ratito,...

...pero no creo que tarde mucho.

-Juan, tarda lo que tengas que tardar.

Porque la final terminaré con cargo de conciencia...

...por los problemas que te estoy causando.

-Pero qué problemas. Si yo ya tengo los problemas...

...desde hace 1 año, 4 meses y 13 días.

Así que lo que venga, pues que bienvenido sea.

-¿Sabes? Al principio puede parecer que no.

Pero cuando no esperas nada, se termina viviendo muy bien.

Te lo digo por experiencia.

-Bueno, prepararé el desayuno.

Tú, túmbate.

-¿Ya te vas?

Se me ha hecho tarde.

-Si te has dejado el desayuno en el plato.

No tengo hambre.

-Pues empezamos bien el día, así no rendirás en el trabajo.

No me vengas con esas que no es la primera vez que lo hago.

-¿Qué te pasa, Ana?

A mí, nada.

-Algo te pasará. Si no desayunas es por algún nudo en la garganta.

Venga, qué sucede.

Anda, vamos, cuéntame qué te pasa.

¿Pues es que no está claro?

-Ya, tus padres...

O lo que queda de ellos. -No digas eso.

Anda, desahógate que te vendrá bien.

Llaman a al puerta.

-Va.

Llaman a la puerta. Ya va...

¡Oh! (ALFONSO IMITA A UN POLLO)

-Anda tonto, pasa.

-No se preocupe que viene en son de paz.

Tome.

Ay, mira, un pollo y un chorlito.

¿De dónde lo has sacado?

No me digas que es el del otro día.

-Espero que no, porque estaría un poco pasao.

-¿Entonces?

-Del mercao, madre. Había un camión...

...que transportaba aves y se le cayó una caja.

Y cuando se fue con la mercancía lo vi y dije:

Este, por el del otro día para que Héctor no se quede con hambre.

-Mira qué sorpresa, mi hijo pensando en el novio de su hermana.

-Pues sí, cambié la forma de pensar y no me gusta que sea poli.

Y menos, Héctor que es el mismo... -Alfonso...

Si mi hermana es feliz, me callo y arrimo el hombro, ¿no?

-Mi hijo pensando con la cabeza.

-Pues sí, y acostúmbrese que ahora las cosas serán así.

-Me alegro, hijo. -No tanto que me voy a trabajar.

-Hijo...

No sabía que ahora jugabas a los ciegos.

-Pues sí...

Es lo que le digo, madre. Las cosas, cambian.

La suerte está cambiando, madre.

Bueno, adiós. -Anda, no te entretengas.

-No, guapa.

¿Qué te pasa, exactamente? Cuéntamelo.

Pues todo, abuela, todo.

Primero tu relación con mi madre, luego la del perfumista,...

...luego papá y mamá discutiendo.

Y a papá parece no importarle.

(TRISTE) Y mamá cada día está peor.

¡Me siento tan impotente por no poder ayudarla!

¡Estoy harta!

-Mira, Ana. Tus padres están pasando por un mal momento.

Y eso lo sufrimos todos.

Pero debes saber que tu padre, aunque no lo manifieste,...

...también está sufriendo mucho.

Y si tomas partido por tu madre sin saber cómo está él,...

...le haces aún más daño. Y de la manera más injusta.

Yo no he tomado partido por nadie.

-Pues lo parece.

La forma en que te comportas con tu madre últimamente...

Parece que estés de su lado.

¿Lados, partidos? ¡Abuela, por Dios,...

...que son mis padres no ejércitos en guerra!

-Tienes razón.

Somos una familia. Y me alegro que lo tengas en cuenta.

Adiós, abuela. -Adiós, cielo.

-Y aquí está la gran obra.

Combatiente en la División Azul y caballero mutilado.

Con esto encuentras trabajo, seguro, Juan.

-¡Muchísimas gracias, Simón!

¡Peor madre mía, qué maravilla, si parece un documento oficial!

Con los bordes gastados, que parece que siempre lo he usado.

-De eso se trata, que todo sea perfecto. Con esto te la juegas.

No voy a dejar que te pillen.

-Y yo te lo agradezco, Simón, coño.

Con el primer sueldo que gane, te regalo lo que quieras.

-Con dos chatos en El Asturiano basta.

Y con dar gato por liebre, me siento pagao.

-Que Dios te oiga. -No.

Mientras no sepamos de que lado está, mejor no.

¿Pero qué haces? -Hombre, pues guardármelo.

Con mucho tiento, que después de lo que te ha costado hacerlo...

-No, nada de tiento. Tú, úsalo, dóblalo mucho,...

...lo ensucias, lo manoseas. Para que parezca de verdad.

-Venga, a manosearlo se ha dicho.

Oye, que no sabes el favor que me has hecho.

Y lo bien que sienta saber que hay buenas personas...

...que te hacen favores. -Que cierto es eso, Juanito.

Lo malo es que siempre hay otros que se dedican a fastidiar...

...porque no paran de meterse en problemas.

¿Pero, bueno, qué haces aquí? ¿No tendrías que estar trabajando?

-Pues ya lo ves, darte una sorpresa.

No te habrás metido en ningún lío por venir a buscarme, ¿no?

-No, no te preocupes, no pasa nada.

Es más, la cosa está tan tranquila que...

Que no sólo tengo tiempo de recogerte...

...sino que puedo llevarte a tu casa, si quieres. Si te apetece.

Sí. Sí, me apetece.

Pero no hay mucha diferencia entre una cosa y otra.

-Mujer que, aunque vivas cerca, podemos ir a dar una vuelta.

Perfecto. Podemos ir al paseo.

-¿Al paseo? Claro.

¿A cuál exactamente?

¿A cuál va a ser? Al de los novios. -Lógico, claro...

En fin, a ver cómo te explico que...

Es que el paseo de los novios no existe, Teresa.

¿Cómo no va a existir? En mi pueblo había uno.

¿No hay en Madrid una calle por donde se paseen los novios?

-Ah, ya te entiendo. El paseo es es una calle por donde se pasea.

Por la que se pasean los novios.

Para que todo el mundo los vea y se sepa...

...que tienen una relación formal.

-Entonces no deberíamos ir al paseo hasta mañana.

Es lo que mandan los cánones.

Ya. Pero como sé que estas cosas no te gustan mucho,...

...pues, así te compenso un poco.

-¿Sabes lo que te digo? Que no hay paseo, pero que es mejor así.

Porque así podemos elegir la calle que más nos guste,...

...para que todo el mundo nos vea y se muera de envidia.

¿Qué te parecería tener tu propio paseo?

A mí lo que me parece es que tengo el mejor novio del mundo.

-Buenas. -Buenas.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-¡Juan, déjame que te lo explique por lo menos!

-Si ya sé que me lo vas a explicar.

Pero no sé si es porque lo tienes que hacer...

...o porque te he pillado... -¡Por lo primero, coño!

-¿Sí? ¿Tenías pensado pasar por el estudio después de Simón?

-Pues claro, ¿o crees que voy a venir al barrio y no te voy a ver?

-Pues visto lo visto, no lo sé.

Porque también desaparecer sin dejar rastro, no es normal.

¿Se puede saber dónde has estado?

¡No! No me lo digas, ya lo sé.

¿Metiéndote en líos? -Pues no.

No he estado metiéndome en líos.

Y si estoy haciendo algo es para no meteros...

...en más líos a Sole, a ti y a los niños.

-Llegas tarde. No sé si lo sabes o si te interesa,...

...pero tu trabajo, ese que has dejado...

...sin decir nada, me lo estoy haciendo yo.

¿Y sabes por qué? Pa que no te echen cuando te dé la gana volver.

-Bueno, pues entonces, me coge el inspector por banda y me dice...

Espera, ¿quieres unos frutos secos? Sí.

-¿Pipas? Sí.

-Me da unas pipas, por favor.

-Tome. Gracias.

-Gracias.

Y... ¿Quieres?

-No, todo tuyo. Pero luego no me digas nada...

...si tu madre te regaña por dejarte la comida.

No. Descuida, eso no pasa.

Mi madre dice que soy peor que las hormigas esas que comen todo.

Las... las termitas. -Miedo me das.

¿Qué? Sigue.

-¿Por dónde iba?

Ah, sí. Me coge el inspector y me dice:

"Perea, no sea bruto; no se dice testigo, se dice "tejtigo".

¿Y tú qué hiciste?

-Pues asentir y hablar mal siempre que estuviera él delante.

¡Anda qué, menudo...! -Menos mal que me ascendieron...

...pronto y me trasladé de comisaría, que si no...

¿Y siempre que ascienden a alguien lo trasladan?

Porque yo no quiero pasarme la vida de acá para allá.

-Descuida que procuraré no moverme de esta comisaría.

¿Estás bien? -Sí. ¿Por qué?

No, por nada, porque me ha parecido que el tema no...

-Mujer, ya sabes cómo va esto de la policía.

Hay secretos profesionales y cosas que no se pueden decir.

Sí, ya, comprendo.

Bueno, pues háblame de tu familia.

Tú sabes todo sobre la mía y yo no sé de la tuya.

-Ya, ¿y qué quieres que te cuente? No sé.

Háblame de tu padre o de tu madre. ¿Tienes hermanos?

(INCÓMODO) -Mis padres se separaron hace tiempo, soy hijo único y...

Es una historia muy larga.

Bueno. Y además... que tenemos todos los días del mundo...

...para hablar de lo que queramos con calma.

¿Qué? ¿Volvemos? -Vamos.

Por cierto, pensaba llevar una botella de vino a la cena.

¿Qué te parece? Muy bien.

Pero te advierto una cosa, mi padre no entiende mucho.

Sólo dice que el buen vino es aquel que se mezcla con sifón.

-¡Toma, pues como a mí!

-Como que parece mentira, Juanito.

Si quieres asentar la cabeza,...

...lo que tienes que hacer es volver al trabajo...

...y cumplir con tus responsabilidades.

¿No ves que estar por ahí con tus ideas...

...sólo te llevará a la cárcel?

-Si ya lo sé, socio, coño. Si ya lo sé.

Y te pido disculpas, coño.

Pero hasta que no solucione un problemilla, Juan,...

...un problemón, diría yo,...

...que no me puedo centrar, no sé si me explico.

-No te explicas, pero tampoco hace falta.

Salta a la legua que esto tiene que ver con Julieta.

-Oye, oye, oye, Juan.

Mucho cuidado con lo que dices que la cosa es muy seria.

-Ah, y lo de los demás no es serio, ¿no?

A ver, ¿tú no has escarmentao de todo lo que has pasado...

...y has sufrido con Julieta? -Claro que sí, socio, coño.

¿Crees que se ha olvidao lo que me ha hecho sufrir?

¿O que he olvidado a la gente a la que ha dado la espalda?

Claro que me acuerdo, coño.

Pero no puedo dejar tirada a esa mujer cuando más me necesita.

Aunque eso signifique pagar las penitencias de sus pecados.

-Si ya lo sé, joder, si ya lo sé.

-Mira, socio, te prometo que voy a ayudarla a salir...

...de su problema y va a ser la última. Te lo juro por esta.

Llaman a la puerta. (MARTA) -Ana, soy yo. ¿Se puede?

Adelante.

-Hola.

Ay, hija, qué mala cara tienes. ¿Te encuentras mal?

No, es sólo cansancio.

-¿Un día duro?

Sí, supongo.

-Pues venga, siéntate y cuéntamelo todo, ¿quieres?

A ver, déjame adivinar.

Te has pasado el día atendiendo a clientes preguntones...

...de esos que luego nunca compran nada. ¿A qué sí?

Más o menos. (RÍE) -Huy, hija.

Esos son los peores. Todo el día aburriéndote...

...con preguntas que son para cotillear...

...sobre lo que se ha comprado el vecino.

¿Tú crees que es por eso? -Ya me dirás tú si no.

Por eso y porque no tienen otra cosa mejor que hacer, claro.

Pero sobre todo por cotillear.

Van, te preguntan, y hacen sus conjeturas.

Si esto vale tanto, seguro que fulana ha empeñado...

...algo para poder comprarlo.

Si menganita tiene dos de estas, es que tiene un amante rico.

Nada de toros, hija.

Aquí la fiesta nacional es el cotillero.

No muere nadie y encima corre mucha más sangre.

Qué triste. -Pues sí.

Pero tendrás que ir acostumbrándote.

No pienso hacerlo y menos cuando pasa entre nosotros.

-Ah, ¿así que es eso lo que te pasa en realidad?

Pues sí y no lo soporto.

-Pobre hija. Pobres nosotros como sigamos así.

¿Es que nadie lo ve?

-Claro que sí. ¿Y por qué nadie dice nada?

-Cariño, porque en esta casa...

...hay cosas de las que no se habla.

Ya te habrás dado cuenta.

Pero hay algo que sí que te puedo decir.

Cuidadito con tu abuela.

Si siente que hay algo que escapa de su control,...

...puede hacer cualquier cosa por recuperar su autoridad.

Ha hablado ya contigo, ¿verdad?

¿Te ha dicho cosas para ponerte en mi contra?

¿Qué te ha contado? No.

No necesito que nadie me cuente nada para saber...

...que cada día estamos peor.

Como sigamos así acabaremos todos saltando por los aires.

(SUSPIRA) -Bueno.

Pues ya estamos aquí.

Sí.

-¿Estás segura de que tu madre no me guardará rencor...

...porque te hayas retrasado? No.

A veces me retraso lo mismo con Ana y no pasa nada.

-Me quedo más tranquilo. ¿Y a ti?

¿No te va a reñir el comisario?

-No, ese sólo me riñe cuando no tiene motivo.

Ya. ¿Qué haces esta tarde? -Turno hasta medianoche.

Entonces te veo mañana.

-Sin falta.

Hasta mañana pues. (CARRASPEA)

-Teresa, espera.

Hay algo que quiero contarte.

Dime. ¿Pasa algo?

-No...

Bueno, sí. Es complicado.

Ay, Héctor, no me asustes. -No, no temas.

Es sobre mi pasado.

¿Sabes? Hay ciertos temas que aún me cuesta tratar...

...y por eso en la conversación cuando han salido ciertas cosas...

No te preocupes.

Lo entiendo.

Es lo que te he dicho antes, no hay nada de qué preocuparse.

Tenemos toda la vida para contárnoslo todo, ¿no?

-Gracias. De verdad.

(TOSE) -Hombre.

Que a tiempo para la comida. Sí, sí. Ahora subo.

-Buenas tardes. -Buenas.

-Bueno, yo voy a por vino y a usted le veré mañana, supongo.

-Sí. -Bueno, no tardes.

No, no.

-¿A tu hermano le pasa algo, verdad?

Sí, eso se ve. Esperemos que le dure.

-Bueno, te dejo subir.

Igual sale ahora y como nos vea todavía aquí,...

...le da por reñirnos.

Hasta mañana.

Si, sólo falta que nos vea. -Yo me arriesgo.

Calla, loco. (SUSPIRA)

Hasta mañana.

-Hasta mañana.

Pero ¿qué haces aún así vestida? ¿Hoy tampoco vas a cantar?

-Ay, lo siento, pero es que no puedo.

-Bueno, pues con calma entonces. ¿Estás mejor, por lo menos?

-Ya ni lo sé. A días que me parece que estoy bien,...

...pero cuando veo el escenario, se me hace un nudo...

...en la garganta que me parece que me voy a ahogar.

-Ya. -Y lo peor no es eso.

Sino no ser capaz de entender lo que me pasa.

Me gusta cantar, estar ahí arriba es mi vida,...

...y de pronto... Nada.

Como si mi alma me hubiese abandonado...

...de la noche a la mañana.

-Ya te entiendo. A mí me pasó hace tiempo y fue horrible.

Menos mal que siempre llega un día en el que de pronto,...

...igual que te vino se te va para siempre.

Es como despertar de una pesadilla.

-Ay, yo no sé.

-Mira, tú relájate.

Ya te digo yo que es cuestión de tiempo,...

...de que el mecanismo se dispare en la otra dirección.

-Espero que sea pronto,...

...si no la que se va a disparar soy yo.

-¿Y si subes conmigo y cantamos algo juntas?

-Ay... Gracias, pero no. Otro día me animo, seguro.

-Ahora o nunca.

Bueno...

Aplausos.

Música. -¿Hoy tampoco vas a cantar?

-No.

-¿Y sabes si vas a estar mucho tiempo así?

-Ay, no lo sé, Jacinto. -Ya.

Entonces explícame una cosa, más que nada para entenderlo.

Si vas a estar tanto tiempo sin cantar,...

...¿qué sentido tiene lo de Barcelona?

-¿Tú sabes qué te digo? -¿Qué?

-Que tienes razón.

Muy bien.

Ni la suerte al que se arriesga,...

...ni el agua a la sed...

...quisieron como te quiero,...

...te he querido y te querré.

Buscamos un camino...

..diferente a los demás,...

...burlamos al destino...

...que nos quiso ganar.

-Hipopótamo, como hagas otra vez eso se van a despertar los niños.

-Mira, eso no lo digas ni en broma...

...que era lo que me faltaba a mí para rematar el día de hoy.

-¿Todavía seguimos con eso?

-Pues cómo si fuese tan fácil pensar en otra cosa.

-Bueno, tendrás que intentarlo, ¿no?

Que sabes cómo eres, empiezas a darle al bombo...

...y estamos así seis meses. -Anda que cualquiera que te oiga.

Hablas del problema de Juanito como si, no sé,...

...como si eso fuese cualquier tontería.

-Pues no, pero es un problema en el que se ha metido él solo.

Y que tú no tienes ningún derecho a inmiscuirte...

...a no ser que él quiera. -Ya. ¿Y qué quieres que haga?

¿Que le dé la espalda y me olvide del tema?

-No, pero olvidarte del tema sí.

Cariño, es que no haces más que anticipar y sufrir...

...y Juanito ya es grande.

Y además te he dicho que quiere tirar p'alante.

-Ya lo sé, Sole, si tienes razón, pero también...

-Nada, que te tienes que preocupar un poco más por mí y los niños,...

...que ya está bien de Juanito el Chico.

Hombre, a ver si dejamos el tema.

Además él no quiere que le salves, pues ya está,...

...ya vendrá arrepentido luego. -Está bien, capto el mensaje.

Y no te preocupes voy a tener la boca cerrada.

¿Contenta?

-Hipopótamo, ¿no vas a abrir la boca ni para darme un beso?

¡Ay, qué hipopótamo más malo! ¡Qué malo!

-A ver, si quieres algo pídelo y ve al grano.

-Yo, nada. -¿Seguro que no quieres nada?

-No. ¿Y tú?

-¿Qué me dices de tu carita y tus ojitos, eh?

Anda, ven acá.

Oye. -¿Qué?

-Que Serafín estará bien dormido, ¿no?

Que este se planta en la puerta y se pone a mirar...

...como si estuviera viendo un partido de fútbol.

-Como un tronco. -Pues ven p'a acá entonces.

Hay un viejo mandingo en mi tierra...

-Qué gusto da verla ahí arriba otra vez.

¿No te parece? -Sí. Muchísimo.

-¿Qué pasa? Cualquiera diría que no te alegras.

-Cualquiera tendría razones, la verdad.

-Pero ¿a qué viene eso?

-¿Desde cuándo te molesta que tu mujer cante?

-No, no es que me moleste, es... -¿Qué?

-Que ahora que estaba tranquila, todo esto lo único...

...que va a servir es para que se le vuelva a meter...

...la cabeza ir a Barcelona. -¿Para qué?

-¿No te lo han contado?

-No. -Resulta que hay una prueba...

...para un espectáculo de revista. -Eso es maravilloso.

Si quieres yo le puedo presentar a algún empresario.

-No hace falta que le presentes a nadie...

...porque no va a ir a ningún lado.

No, si la culpa es mía por desahogarme...

...con quien no debo.

-Buenas noches. ¿Cora Ramos, verdad?

-Sí.

-Es para usted. -Gracias.

-Gracias. -Gracias.

¿Qué? ¿Tenemos admirador secreto?

-Pues no lo sé.

-Pues míralo en la nota que para eso está.

En mi tierra.

(LEE) Felicitaciones, el Paquito llegó a su destino.

Prepárese para la visita de doctor Klaus.

-Y ahora con todos ustedes la luz del Morocco: ¡Cora Ramos!

Despertar con la luz de la mañana...

...y renovar...

...otro día más la fuerza para amar..

...en tiempos revueltos.

-Lo tengo, lo tengo. -¿El qué?

-El informe del caso, una lista con los nombres...

...de los extorsionadores que andamos buscando.

Podemos ir al juez para que dicte la orden...

...de busca y captura y detenerlos.

-Enhorabuena. Ha sido más rápido de lo que pensaba.

-Hombre de poca fe. -No las tenía todas conmigo.

Pero visto lo visto, esos capos se pueden dar capados.

-Los capos y los subalternos, todos.

-¿En serio? -Eres un fiera.

-He tenido de quién aprender.

-Déjate los cumplidos para el comisario,...

...a mí esas cosas no me van.

A ver esas fotos. -Voy.

-Ni te puedes imaginar lo que ocupaban...

...aquellos bocadillos. -No, la verdad es que no.

Pero es que no puedo ver más comida ni en pintura.

-¿Por qué? ¿Estaba mala la sopa, a que sí, se ha quedado fría?

-Que no, para, Juan,...

...que no es nada de eso.

Es sólo que no tengo...

Mucha hambre.

-Ya. -Por hoy ya he comido...

...todo lo que podía comer.

-Bueno, pero mañana haces un esfuerzo y te lo comes todo.

Hay que comer, Julieta, que falta te hace.

-Está bien.

¿Me ayudas a quitar esta bandeja de aquí?

-Sí. -Es que estoy un poco agotada.

-Claro que sí, mujer.

-Y no te preocupes, Juan, que esto lleva su tiempo.

Primero iré comiendo poco a poco...

...y quedándome dormida hasta por las esquinas...

...hasta que recupere el ritmo normal de todo el mundo.

-Bueno, pues entonces ya no me preocupo más por ti.

-Bueno, lo justo, ¿no?

-El capo. -El dueño de los billares.

-Ahí.

El contable.

Aquí.

El enlace.

-Un limpiabotas tullido...

...que se encarga de recibir a los clientes.

-Aquí.

El matón.

-A ese le conozco.

Ese es un ex combatiente de lucha libre...

...que se encarga de reclutar a los pelones.

-Y aquí están. -El grupo de pelones...

...que son los que hacen el trabajo sucio.

¡Me cago en mi...! -¿Pasa algo?

-¿Estás seguro que este está en el ajo?

-¿Este? Este es de los más chulos, un camorrista...

...que cuando se aburre se saca unas perras en combates amañados.

Una joya.

Aquí. -Basta, está bien.

Has hecho muy buen trabajo.

-Gracias.

-Te has ganado el poder irte a casa.

-Mañana yo mismo le entregaré al comisario los expedientes...

...de tu parte. -Bien.

Pero no se cuelgue usted solo las medallas.

-Descuida.

-¿Está seguro que no le importa que me vaya?

-Lárgate antes de que me arrepienta.

-Me voy.

-No me jodas, Alfonso, no me jodas.

-¿Estás bien así? -Sí, de maravilla.

Bueno, qué, ¿me sigues contando esa historia?

-¿Aunque vaya de comida? -Aunque vaya de comida.

-¿Por dónde iba?

-Ah, por lo que ocupaban los bocadillos y lo que pesaban.

-No te puedes imaginar, Julieta, lo que pesaban y ocupaban...

...los bocadillos.

Cuando nos quisimos montar en la bicicleta para empezar,...

...no podíamos ni arrancar.

Y eso que llevamos el multiplicador, pero ni así.

Era llegar donde tendrían que estar los espectadores...

...y cuando llegábamos ya se habían marchado.

Un mes estuve vendiendo bocadillos Marcelino.

Y menos mal que no cobré los nuestros,...

...los que nos comimos para recuperar fuerzas de la carrera.

La verdad, Julieta, que...

Que no tuve mucha suerte en esto de los negocios.

Y mira que lo intenté veces, pero por una u otra,...

...al final se me viene abajo.

Que no me quiero acordar ni lo de la productora,...

...porque aquello...

Que casi acabo en el paredón de fusilamiento,...

...por intentar asesinar a Franco, a quien se lo diga no se lo cree.

Bueno, porque...

Pensándolo bien...

No me ha ido muy bien en mi vida.

Así, en general no...

Porque fíjate contigo.

Aquello falló y mira que te quise.

Pero...

Pero quiero intentarlo otra vez, Julieta.

Esta vez bien, ¿eh? Y a por todas.

Porque yo te sigo queriendo.

Coño, Juanito, si es que ni para esto vales, joder.

Bueno, pues como dijo ella, tiempo al tiempo.

Y mientras tanto, a cuidarte.

¡Ah, Juan! (JUAN RÍE)

Teléfono.

-¡Juan!

Teléfono.

-¿Oye, no lo cogemos?

-No que los niños no se despiertan.

No lo digo por eso, es porque si llama alguien pasará algo, ¿no?

-Pues hala, vete. Vete, vete.

-No te muevas de aquí. -Sí, me voy a quedar.

(RÍE)

(RESOPLA) -A ver qué quiere el Chico ahora.

Menos mal que lo cogí, me cago en la leche.

-¿Qué pasa, quién era?

-Los de la obra de Juanito que no se presentó.

-¿Y?

-Que si no le cubre nadie, le despedirán.

-¿Y?

-Pues eso, Sole, pues eso.

-¡Ah!

-Oye, Sole.

Eh, Sole.

-¿Qué haces?

¿Tú qué crees?

Me llevo parte de mis cosas al cuarto de invitados.

Así no tengo que entrar y salir.

-No, no. Si no me expresé bien.

Lo que quiero decir es ¿qué haces? que no te llevas tu ropa...

...de una vez.

Así seguro que no tienes que entrar y salir nunca más.

Eres insoportable.

-Puede ser, pero menos que tú.

No te das cuenta que Ana se entera perfectamente de este paripé.

Pues claro que me doy cuenta, por tu culpa.

Si estuvieras calladita, pero ella tiene que ser la buena del cuento.

-No seas cínico, Ramón.

¿Crees que me puedes echar las culpas después de lo que tragué?

No puedes hablar así, nadie te obligó.

-Vaya, si que nos fuimos lejos a rebuscar en las trapos sucios.

Si quieres la lista completa de los reproches...

...necesito un par de semanas.

Ojo, Marta, mi paciencia tiene un límite.

-Ya, ya me lo imagino.

Y la mía también y la de Ana,...

...y cuando se le acabe, te enterarás.

Pues tenlo en cuenta cuando la envenenes con tus embustes.

-Prefiero envenenar yo a que lo haga Encarna.

Eso es mentira. -Puede ser.

Pero no estoy dispuesta a correr ese riesgo.

Díselo a tu querida madrastra.

O se me empieza a respetar,...

...o Ana se enterará de cosas muy feas de su padre.

Me das asco.

-¿Más o menos del que te das a ti mismo?

No tengo interés en hablar contigo, pero que te quede claro.

Esto no va a quedar así, Marta.

-Claro que no.

Esto no hizo más que empezar.

Mi padre viene de Pascuas a Ramos, y mi madre cada día con más cosas.

Al final comemos solas y acabamos discutiendo sobre esto.

Sobre la familia en los almacenes.

Si viene mi madre peor, porque os pasáis la comida...

...con cara de perro.

-No te preocupes, hoy tu madre se va a la finca...

...de la viuda de Pizarro, estará todo el día fuera.

Mi madre se va y no se despide.

¿Te das cuenta?

-No puedo, te juro que no puedo.

-Ah, no puedes, y yo si puedo trabajar aquí todo el día...

...para sacar a mi familia adelante y hacer tu turno, ¿no?

Yo sí puedo. -Te lo agradezco.

-Y dale, yo no necesito tu agradecimiento.

Necesito que admitas tus responsabilidades...

...y te dejes de quijotadas.

-Que no son quijotadas.

-Pues lo mío tampoco, ya lo ves.

Esta es la última vez que te cubro.

Hablo en serio, es la última vez.

-Usted que me ve con buenos ojos. Creo que me falta mucho.

-Quizás, pero vas por el buen camino.

¿Y qué, pensaste ya lo de Barcelona?

Ay, no sé.

-Te vendrá bien, Celia.

Hoy viene Héctor a comer a casa por primera vez.

La presentación oficial.

Y no sé qué hacer, no sé cómo comportarme.

-Que estar ahí todo el rato pensando en ello...

...es que no ayuda a nada, padre, deje de rumiarlo.

-Yo no estoy rumiando nada, lo único que pienso...

...es que tengo un problema y no sé cómo solucionarlo.

-Y escogí esta hora para interrogar...

...a sus empleados sin interferencias.

-Ya, ¿y a quién quiere interrogar y para qué?

Si puede saberse.

-A la señorita Celia, y para qué no es de su incumbencia.

-Como encargado soy el que mejor conoce el local y yo...

-Dije que quiero interrogar a la señorita Celia, a solas.

-Tengo que conseguir que venga a ver a su madre...

...para que se despida.

Pero no soy capaz, tú ya sabes que él y yo no nos entendemos.

No llegamos a nada porque él me tiene ojeriza.

Recuerda que dejó de hablar a su madre por mi culpa.

Amar en tiempos revueltos - T4 - Capítulo 67

09 dic 2008

Juanito ha substituido a su amigo el Chico en su trabajo y tiene problemas con Sole porque cree que está protegiéndolo demasiado. Por su parte el Chico se ha volcado de lleno en ayudar a Julieta a superar la crisis provocada por la falta de drogas. Jacinto sigue sin estar muy conforme con que Celia se vaya a Barcelona. Cora anima a Celia a cantar y parece que la solución de marcharse la cantante unos días cobra fuerza. A Cora le llega aviso de que debe preparar una nueva salida, esta vez se trata de un tal doctor Klaus. El noviazgo entre Teresa y Héctor discurre por los cauces más clásicos. Se prepara la comida y parece que todos, inclusive Alfonso, van a esforzarse para no entorpecer esta relación. Sin embargo Héctor constata que Alfonso forma parte de una banda de extorsionadores. El malestar entre los Rivas se va haciendo cada día que pasa más patente. Encarna y Marta se acusan de manipuladoras, todo lo cual desemboca en una tremenda bronca entre Marta y Ramón.
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