Lo venimos anunciando, esperando, desde hace tiempo pero ya se ha aprobado en consejo de ministros: la apertura del que será el primer centro del Instituto Cervantes en la costa oeste de Estados Unidos. El de la ciudad de Los Ángeles donde haremos parada la semana que viene para hacernos eco de esa ceremonia en la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hará entrega del diploma acreditativo del Premio Ñ a la profesora de la Universidad de California Bárbara Fuchs. Un premio recién nacido que- como ya les avanzamos en el podcast anterior- ve la luz en el marco del trigésimo aniversario de la institución.
Una celebración la de estos 30 años que ha coincidido (no por fecha exacta, pero sí por su prolongación debido a la pandemia) con la conmemoración del centenario del nacimiento de Miguel Delibes.
A mediados de marzo asistimos a la Caja de las Letras para recibir el legado "in memoriam" del autor de El hereje; el manuscrito del discurso que pronunció al recoger el Premio Cervantes "Una vida vivida", escrito en tinta azul de su puño y letra con cambios y correcciones. Una letra que- como podemos escuchar en esta ventana- no era nada fácil de entender. Ni la de él ni la de su gran amigo (y también Premio Cervantes) Francisco Umbral, que en alguna ocasión llegó a calificarse como el octavo hijo del escritor vallisoletano. De ello, y de la complicidad que mantuvieron en vida a pesar de sus diferencias -tanto en la forma de ser como en la forma de escribir y entender la literatura- da buena cuenta Miguel Delibes, Francisco Umbral. La amistad de dos gigantes ( Correspondencia 1960-2007). Un libro publicado por Destino donde se recogen cerca de 300 cartas firmadas por los dos escritores con las que se atestigua el desarrollo y la consolidación de una amistad sincera en la que compartieron reflexiones literarias, confidencias personales y la evolución de dos estilos literarios que, aunque opuestos, se alimentaron el uno al otro. Una influencia que dejó una huella imborrable en su obra.
La presentación oficial de la obra se hizo en Valladolid, en fechas cercanas al Día del Libro, pero un mes más tarde- un poco antes del inicio del verano- el Instituto Cervantes organizó también una presentación por todo lo alto con mesa redonda incluida de la que podremos escuchar -entre otros- los testimonios de los compiladores de las cartas Araceli Godino y Luciano López; de Elisa Delibes de Castro, hija del escritor vallisoletano y presidenta de la Fundación que lleva su nombre; María España Suárez Garrido, viuda de Francisco Umbral y presidenta del Patronato de la Fundación Francisco Umbral; Santos Sanz Villanueva, prologuista de la edición; Manuel Hidalgo, escritor y periodista y Jesús Marchamalo, comisario de la exposición sobre Delibes que pudo verse el año pasado en la BNE.