Bienvenid@s a un bosque habitado por Francis Hallé, por más Francis Hallé y mucho más Francis Hallé.
Dedicamos este programa a darle las gracias por nosotr@s, por l@s que van viniendo después y por l@s herederos de las herederas de todos los tiempos presentes y futuros.
Hallé, nuestro gran botánico de referencia, quien nos enseñó en los albores de este bosque, la arquitectura de las plantas, que una planta y un árbol no son tan distintos, que el tamaño sí que importa y el lugar mucho más. En fin, Hallé nos contó cómo las plantas y los árboles pueden salvarnos la mente, como él mismo nos contaba que le sucedió a Nelson Mandela en la cárcel de Robben Island… Que somos primates (primatos decía), porque, en realidad, acabamos de bajarnos de los árboles. Y también, y sobre todo, nos ha llevado hasta la "canopea" o dosel forestal, o arbóreo de los bosques primarios tropicales, donde se halla la gran farmacopea de la tierra, aún desconocida, así como las especies animales y también vegetales que la habitan.
Sí, nuestro Francis Hallé, nuestro particular Barón Rampante, mentira, particular no, universal, como universal científico e investigador, gran buscador de las evidencias de sus trabajos a lo largo del tiempo, nuestro comunicador arbóreo por excelencia, nuestro poeta de los árboles y un gran revisador de todas las conclusiones científicas de los grandes expertos mundiales en la inteligencia de las plantas.
Hace dos años y medio incluso le llevamos al Festival Rototom y enamoró a todos los presentes. Ojalá le hubieses conocido, pero aún estás a tiempo, Hallé es inmortal como los árboles. Cosa que nos demostró.
Con Francis Hallé es posible luchar por sueños bajo nuevos paradigmas: por los árboles ciudadanos, por los árboles inmortales, por mitigar el cambio climático, por recuperar los bosques primarios sin atender a la dictadura del tiempo, por la inteligencia de las plantas que es otra cosa distinta de la inteligencia, por dormir en una balsa aérea sobre la canopea como tripulantes de un dirigible y estudiar otro universo desconocido, por la sensatez de reconocernos primates y por la bondad, la botánica, el respeto, la coevolución de las especies.
HT: #FrancisHalleRadio3