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Le han decomisado cinco fusiles kaláshnikov, dos lanzacohetes, más de cinco mil balas, cien kilos de explosivos y detonadores, según ha detallado el jefe de los servicios de seguridad ucranianos, que ha explicado que seguían a este individuo desde hace medio año porque intentaba contactar con grupos militares en el este del país, en guerra. Según los ucranianos, el joven pretendía llevar a cabo quince atentados durante la Eurocopa, entre ellos contra una mezquita y una sinagoga, aunque Francia no ha confirmado este extremo.

Un ciudadano francés detenido a finales de mayo en Ucrania podría estar preparando una serie de atentados terroristas en Francia durante la celebración de la Eurocopa.

Así lo ha asegurado el jefe del Servicio de Seguridad del Estado de Ucrania (SBU), Vasily Gritsak.

El detenido contactó con grupos armados en Ucrania, antes de ser arrestado en la frontera de este país con Polonia.

Las autoridades le incautaron en su coche todo un arsenal, compuesto por 125 kilos de explosivo TNT; cinco fusiles de asalto kalashnikov; más de 5.000 balas; dos lanza cohetes anticarro y 100 detonadores.

Francia se ha blindado para la Eurocopa ante el temor a que pueda producirse algún atentado. El despliegue de los servicios de seguridad franceses incluye 42.000 policías, 3.000 gendarmes, 5.000 agentes de la seguridad civil y 10.000 militares.

El reactor número 4 saltó por los aires y el viento hizo el resto, expandiendo una nube tóxica por Ucrania, Rusia y Bielorrusia. En la sala de control del reactor número dos, uno de los que no explotó, un equipo de ingenieros sigue trabajando. Mantener operativa la central le cuesta cada año más de 30 millones de euros al estado ucraniano. En Chernóbil, ningún reactor genera ya energía atómica, pero hay que cuidar y conservar en buenas condiciones el material nuclear, sobre todo, las 200 toneladas de residuos muy radiactivos que siguen acumulados en el reactor número 4.

¿Qué ha hecho el Hombre para paliar la tragedia de Chernobyl, 30 años despuésLos esfuerzos se han centrado en cubrir el reactor número cuatro.

Tras la explosión, miles de obreros, los llamados "liquidadores", construyeron en pocas semanas una cúpula que frenó la expansión de las sustancias radiactivas, de la basura nuclear que permanecía dentro del reactor. Esa cúpula ya está vieja y obsoleta.

Por eso, desde hace cinco años se construye, a escasos 200 metros del reactor, otra enorme cúpula. Se llama “El Arco”, y todo en torno a esa obra es majestuoso: es más alto que la Estatua de la Libertad y más pesado que la Torre Eiffel; su coste ronda los 2.000 millones de euros y en su construcción trabajan 2.500 personas.

Se espera que a finales de noviembre esa cúpula se desplace por unos enormes raíles hidráulicos hasta cubrir por completo al reactor número 4. Y a partir de entonces, no habrá riesgo de fugas radiactivas durante al menos 100 años.

  • El 26 de abril de 1986 explotó el reactor cuatro de Chernóbil y causó la mayor catástrofe nuclear de la historia
  • Tres décadas después, las nuevas generaciones todavía pagan las consecuencias
  • Supervivientes de la tragedia explican a RTVE cómo vivieron aquellos días
  • Algunos de ellos, decidieron volver a sus aldeas y desafiar a la radiación