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Jorge Fernández González, el marido de la española Pilar Garrido Santamans, ha sido detenido en el estado mexicano de Tamaulipas como principal sospechoso del asesinato de su mujer, según ha informado el jefe de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de dicho estado, Irving Barrios, y ha confirmado la Policía Nacional de España. Según Barrios, las autoridades mexicanas comenzaron a sospechar del marido por las contradicciones entre su versión de los hechos y lo que posteriormente han revelado las investigaciones de la unidad de Policía Científica de la Policía Federal del país.

El Juzgado de Primera Instancia 3 de Granada ha rechazado las medidas cautelares que había solicitado el padre de los hijos de Juana Rivas y ha acordado derivar lo expuesto por el progenitor para que sea investigado por un juzgado de instrucción de ámbito penal. El Juzgado, de ámbito civil, ha acordado denegar dichas medidas entre las que incluía la detención de la mujer. No obstante, ha envíado el caso a un Juzgado de Instrucción para que inicie una investigación y compruebe los delitos de los que se acusa a Juana Rivas en el escrito del abogado de su expareja.

La Policía mexicana trabaja con un retrato robot de uno de los supuestos secuestradores de Pilar Garrido Santamans, la valenciana de 34 años desaparecida en México desde el pasado día 2 de julio, confeccionado en base al testimonio facilitado por su esposo, Jorge González Fernández. Tras 18 días sin noticias de Pilar, las autoridades mexicanas siguen tratando este caso como el de 'persona no localizada' ante la falta de petición de rescate ni de indicios que apunten cualquier otra posibilidad, aunque se mantienen todas las líneas de investigación abiertas. Las autoridades no descartan ninguna hipótesis y han puntualizado que el marido solo tardó un día en denunciar los hechos y no dos o tres como se dijo al principio y que no se han encontrado restos de sangre en el coche.

El periodista Antonio Pampliega nos presenta su libro En la oscuridad, en el que relata cómo fueron sus 299 días de cautiverio en Siria, donde fue secuestrado junto a Ángel Sastre y José Manuel López entre mediados de julio de 2015 y mayo de 2016, aunque él se llevó la peor parte: durante siete de esos 10 meses lo mantuvieron aislado al ser tomado por un espía.

Preguntado acerca de si volvería a Siria, contesta que nunca. "Se lo prometí a mi familia. Y también me he dado cuenta de que ningún reportaje merece mi vida", afirma el periodista que, a pesar de todo, piensa seguir trabajando en zonas en conflicto, aunque con menor grado de peligrosidad que Siria.

"Quiero seguir dedicándome a lo que me he dedicado desde hace nueve años. Nadie, ni mucho menos esta gente, va a cambiar mi modus vivendi, que es lo que quieren con los atentados, como por ejemplo, el de Manchester", asegura Pampliega, que añade que el mundo sería más opaco sin periodistas: "Por eso hay que seguir yendo. Se lo merecen los sirios, los libios, cualquier persona".