En Pekín temen seguir los pasos de Shangai, la capital económica del país. Allí se cumplen este viernes dos meses desde que se iniciara un confinamiento estricto que ha provocado numerosas protestas entre la población. Un periodista español, afincado en Shangai, nos ha contado cómo ha vivido esas 8 semanas de encierro obligatorio: "No da miedo el virus, sino que te lleven a un centro de cuarentena".
El enviado especial de RNE, Fran Sevilla, se encuentra en el hospital de Backhmut, en Donetsk, en pleno corazón del Dombás. Allí son trasladados los soldados y civiles heridos por los continuos ataques del ejército ruso en los alrededores.
La actitud de una parte de los ciudadanos prorrusos del Donbás ha cambiado dos meses y medio después de que Rusia comenzara la invasión de Ucrania. El panorama humanitario que ha dejado la guerra, con miles de muertos y millones de desplazados, ha hecho que la población prorrusa de esta región del este del país no vea ya con tan buenos ojos la llegada de tropas rusas.
El reconocimiento del presidente ruso, Vladímir Putin, de la independencia de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk se tradujo en un estallido de alegría y celebración de la parte prorrusa de la zona. Pero la masacre de Bucha, el asedio de Mariúpol o la propia situación de la zona, en guerra desde hace ocho años, ha despertado el rechazo de la población.
Si te preguntas, ¿cuál es el verdadero apoyo de Putin en el Donbás? O si podrá controlar esta región del este de Ucrania, no te vayas.
Las amenazas Rusia a Finlandia han conseguido el efecto contrario. El país está a punto de acabar con su tradicional neutralidad, que se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial, y solicitar el ingreso en la OTAN, precisamente por la guerra de Ucrania, que ha despertado de nuevos los miedos a su poderoso vecino. Más del 70 % de la población apoya la entrada. Finlandia, que comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Rusia, lleva años preparándose. Dispone de una red de 54.000 refugios, tiene uno de los servicios militares más completos del mundo y dedica casi el 2 % a gasto militar.
La adhesión de Finlandia a la OTAN genera mucha incertidumbre en torno a la posible reacción por parte de Rusia, desde donde ya han comenzado a lanzar amenazas. Nicolás de Pedro, jefe de investigación del Institute for Statecraft de Londres, ha indicado en Las Mañanas de RNE que, aunque es normal que genere inquietud en Helsinki, “Rusia no tiene nada que ofrecer más que amenazas e intentos de intimidación”. A su parecer, la posición de Finlandia en materia de defensa supone que un ataque por parte del Kremlin no sea “el escenario más probable” y destaca que la capacidad intimidatoria de Putin disminuye significativamente cuando los países a los que pretende amedrentar forman parte o tienen buena relación con la OTAN.
¿Qué capacidad tiene Noruega para producir y vender más gas al resto de Europa? Se lo preguntamos a Diego Rodríguez, catedrático de Economía de la Universidad Complutense y miembro de FEDEA.
Alper, que vivió una odisea para reunirse con su mujer y su hijo ucranianos en España, ahora lucha por construir una nueva vida.
Entontrar trabajo y vivienda está siendo muy complicado. Ebabba Hameida, enviada especial de RTVE Noticias a Ucrania, ha estado en Bucha y nos cuenta lo que ha visto.
En el paseo cultural de Jordi Corominas, este jueves nos adentramos en la sociedad y la cultura rusas a través de Bática Editorial, especializada en libros de pequeño formato dedicados a Bielorrusia, Rusia, los Balcanes y otras facetas del mundo eslavo. Concretamente, hablamos de El nacionalismo ruso moderno, de José María Faraldo.
Francisco Gan Pampols, teniente general del Ejército de Tierra en la reserva, considera que la adhesión de Finlandia a la OTAN supondrá para Rusia la necesidad de militarizar la frontera. “Hay 1.340 kilómetros más de frontera con una alianza que interpreta que es agresiva con la Federación Rusa, lo que significa que la tendrá que militarizar”, ha explicado en La noche en 24 horas.
Según el teniente general, Rusia y Finlandia han tenido vínculos políticos, económicos e históricos propios durante mucho tiempo. Ambos han sufrido invasiones mutuas y firmaron un acuerdo en 1948 por el cual ni Finlandia ni la URSS podían unirse a organizaciones que supusiesen una amenaza para la otra.
Sin embargo, este concepto, al que se ha referido como "finlandización", ha ido decayendo porque Finlandia "ve al otro lado de la frontera que hay un nivel de agresión que le hace sentirse incómoda", cuenta.
Para Fan Pampols, sin la invasión de Ucrania "sería increíble esa unanimidad en Finlandia para pedir la entrada en la OTAN", y ha destacado la "sorpresa mayúscula" que ha supuesto la unión que están demostrando la OTAN y la UE.