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Nos hacemos eco del informe de la ONG suiza Public Eye que denuncia que las empresas petroleras europeas venden a países del África Occidental carburantes que no pasarían en Europa los controles de calidad por sus altos componentes nocivos para el medio ambiente y la salud de las personas. Guillaume Bontoux nos acerca esta realidad.

De nuevo, estallan protestas en Rumanía contra la corrupción y algunas iniciativas del Gobierno del Partido Socialdemócrata. Buscamos las claves de las protestas que en los últimos días han generado muchos enfrentamientos en las calles de Bucarest, y hablamos con el historiador Álex Amaya Quer.

El barco humanitario de las ONG SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras con 141 migrantes a bordo permanece sin rumbo entre Italia y Malta ante la negativa de estos países a permitir su desembarco. Aunque el Ejecutivo de Pedro Sánchez permitió atracar al Aquarius en junio en Valencia al tratarse de una "situación excepcional" y Barcelona ha ofrecido su puerto, en este caso fuentes de Moncloa han indicado que España "no es el puerto más seguro" para el barco porque no es el más cercano, según establece el Derecho Internacional.

Una marea de miles de personas ha desbordado este domingo las calles de Washington en una manifestación convocada como oposición a la marcha "Unir a la derecha", la misma convocatoria que hace un año en Charlottesville acabó en enfrentamientos y en un atropello intencionado que costó la vida a una activista contra el racismo.

El éxito de la contramanifestación ha obligado a la veintena de ultraderechistas, neonazis y su premacistas blancos que han acudido a la convocatoria de "Unir la derecha" a manifestarse en un rincón del Parque Lafayette, frente a la Casa Blanca.

Para evitar enfrentamientos, la Policía ha recluido a los neonazis en un pequeño perímetro rodeado de vallas negras de un metro de alto cerca de la mansión presidencial.

Tras el vallado, miles de contramanifestantes han abucheado a los supremacistas y han gritado consignas como "¡nazis, idos a casa!", mientras agitaban pancartas con mensajes como "Sin odio, sin miedo".

Los actos, celebrados en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, han concluido de forma pacífica después de seis horas.

El buque de salvamento marítimo Aquarius, gestionado por Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterranée, ha lanzado un mensaje a los gobiernos europeos para que puedan desembarcar "en el lugar seguro más cercano" y cuanto antes a los 141 migrantes y refugiados que fueron rescatados el viernes cuando viajaban a bordo de dos pateras. Las dos oenegés han apelado a las obligaciones contempladas dentro del Derecho Marítimo Internacional para solicitar el desembarco de las 141 personas localizadas en aguas internacionales. La amplia mayoría proceden de Eritrea y Somalia y en el grupo viajan 73 menores de edad, 67 de ellos sin un acompañante adulto.