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En este mismo acto, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acaba de pedir que se investigue a fondo la muerte en Florida de un joven afroamericano por los disparos de un vigilante voluntario. Un suceso que ha indignado a la comunidad negra. El vigilante fue puesto en libertad porque la policía concluyó que había actuado en legítima defensa. Miles de personas se han manifestado en distintas ciudades pidiendo justicia.

En Hebrón, la ciudad más poblada de Cisjordania, viven 175 mil palestinos y también 800 colonos judíos protegidos por unos 2.000 policías y soldados israelíes. La ciudad se dividió en 2 hace 15 años, una parte bajo control palestino y otra bajo control israelí para evitar conflictos. Un equipo de Televisión Española ha comprobado la transformación de la zona Palestina ocupada por Israel.

Después de conocerse los antecedentes de Mohamed Merah, que estaba en la lista negra de vuelos del FBI y que había estado en Afganistán, muchos se preguntan si no tenía que haber estado más vigilado. Los sucesos de Toulouse también han abierto interrogantes sobre la eficacia de los servicios de inteligencia y la policía franceses.

Cinco meses después del comunicado de ETA anunciando el cese de la violencia, los expertos en la lucha antiterrorista de Francia calculan que todavía quedan en suelo francés unos cincuenta miembros de la banda. En su primera entrevista a una television española, el responsable de los servicios secretos franceses hace balance de la situación y apuesta por la prudencia.

Existen leyes similares de transparencia en otros países. Estados Unidos fue pionero al aprobar en 1967 la Ley de Libertad de Información de los actos del gobierno federal. Una norma que luego han copiado algunos países de la Unión Europea, como Alemania y Reino Unido.

El primer ministro francés, François Fillon, ha defendido la actuación de las autoridades y las Fuerzas de Seguridad ante las crecientes críticas a la supervisión del presunto asesino de Toulouse, Mohamed Merah, antes de que asesinara a tres militares de origen magrebí y a cuatro civiles en una escuela judía.

"No había ningún elemento que permitiera atrapar a Mohamed Merah" antes de cometer esos asesinatos porque la legislación no permite "vigilar de forma permanente sin dictamen judicial a alguien que no ha cometido un delito", ha subrayado Fillon en una entrevista con la emisora de radio RTL.

"Vivimos en un Estado de derecho", ha recordado. Fillon ha defendido la labor de los servicios secretos que "hicieron perfectamente su trabajo" ya que habían rodeado al joven sospechoso, muerto ayer por la mañana de un tiro en la cabeza tras 32 horas de asedio.