El parlamento griego ha aprobado con una cómoda mayoría el acuerdo de rescate con la troika que permitirá a Grecia recibir un préstamo de 130.000 millones de euros para evitar, de momento, su bancarrota.
La aprobación parlamentaria se ha llevado a cabo en medio de una dura contestación social, que ha desembocado en multitudinarias protestas y violentos disturbios que calcinaron varios edificios del centro de Atenas.