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El minero número 30 en ser rescatado, Raúl Bustos emergió , 24 minutos después que el trabajador que le precedió, Juan Carlos Aguilar. En Talcahuano, su ciudad natal, situada en el sur de Chile, Bustos trabajaba en un astillero por las mañanas y como comerciante por las tardes. El maremoto destruyó sus lugares de trabajo, por lo que el minero, de 40 años, decidió emigrar en busca de nuevas oportunidades. "A raúl no le tocaba trabajar, pero como se habían averiado unas cañerías y él es mecánico, lo llamaron para que colaborara igual", ha explicadon su madre en alusión al pasado día 5 de agosto en que tuvo lugar el derrumbe.

Aguilar, padre de dos hijos, tiene 19 años de experiencia en la mina y ostenta el cargo de supervisor. Aunque su pareja no creía necesario que se casasen, la mujer avanzó que contraerán próximamente matrimonio.

Villarroel, de 26 años, era minero de profesión hasta que hace dos años se fue hacia el norte en busca de aventura y trabajo, algo que encontró en la mina San José.

FranklinLobos llegó a formar parte de la selección chilena que se clasificó para los Juegos Olímpicos de Los Angeles (1984). Trabajaba como camionero desde hace cinco años, pero hace cuatro meses también comenzó a trabajar como minero en el yacimiento ubicado en el desierto de Atacama.

El minero Claudio Acuña, que desde las profundidades de la mina San José le propuso matrimonio a su pareja por carta, salió este miércoles a la superficie donde espera escuchar el "sí quiero".

Las dudas sobre el estado de salud y de ánimo de los mineros se han empezado a disipar con la llegada del segundo minero, Mario Sepúlveda, un verdadero huracán de energía y buen humor.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo, que es chileno y se llama Juan Somavía, ha recordado que los mineros han sido víctimas de unas medidas de seguridad insuficientes.

Cada cuarenta minutos sale un minero a la superficie y los últimos en salir serán los mineros en mejores condiciones físicas.

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