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Mike, es de Kenia tiene 36 años y tiene un tumor en la base del cráneo. El doctor Cavadas le ha intervenido ya cuatro veces. El objetivo que gane calidad y años de vida en su lucha contra la enfermedad incurable. Mike desarrolló un tumor del tamaño de su cabeza. Es semi maligno, operable pero con difícil pronóstico. El Dr Cavadas, con ayuda de la Cruz Roja lo trae desde 2011 cada cierto tiempo de Kenya para operarle. Le ofrece calidad y más años de vida. Sin esta intervenciones Mike ya no viviría. Ha perdido un ojo, y ha sido necesario reconstruirle la cara. Han sido operaciones muy duras, me movieron toda la cara, he perdido parte del maxilar, un ojo, es difícil, voy luego a terapia asegura Mike. Para luego no dejar de dar las gracias porque lo importante dice es que puede seguir cuidando de sus tres hijas y su mujer en Kenya. Por cierto, la tercera se llama Carmen como la madre del Dr Cavadas, que se ha comprometido a mantener a la familia de Mike si finalmente no lo supera.

Kenia ha sido durante muchos años un ejemplo extraordinario en materia de acogida de refugiados. Más de 600.000 personas procedentes de Somalia, Sudán del Sur y otros países del este de África han encontrado en Kenia la seguridad y la protección que necesitaban. Huían de la guerra, de la hambruna provocada por la sequía o porque eran perseguidas. Ahora, las cosas han cambiado. El viernes pasado el gobierno de Nairobi anunció el cierre de los principales campamentos, alegando que los refugiados representan un lastre económico y un riesgo para la seguridad nacional de Kenia. Hablamos con María Jesús Vega, portavoz de ACNUR en España.

Cuatro personas han sido rescatadas este jueves con vida tras permanecer seis días bajo los escombros de un edificio que se vino abajo en Huruma, un barrio marginal de Nairobi, en Kenia, y provocó la muerte de al menos 35 personas. A media mañana los servicios de emergencias informaron del hallazgo de una mujer, que fue rescatada pocas horas después, y por la tarde los equipos de rescate sacaron a otras tres personas -otras dos mujeres y un hombre- después de que el Ejército keniano retirara parte de los escombros.

Al menos siete personas han muerto y decenas más están heridas o atrapadas entre los escombros de un edificio de seis plantas que se ha derrumbado en Nairobi. Los equipos de emergencia han rescatado con vida a más de 120 personas. El edificio estaba ubicado en un barrio pobre del nordeste de la capital de Kenia que había sido castigado durante el día por los aguaceros más fuertes que ha sufrido la ciudad desde que empezó la estación de lluvias. Una grúa y varias ambulancias se encuentran en el lugar colaborando en las tareas de rescate, en las que participan también voluntarios sin más herramientas que sus manos, y en medio de escenas de caos y desconcierto que han mostrado algunas televisiones.

El papa Francisco ha llegado a Kenia, su primera parada de una gira africana considerada de alto riesgo. El pontífice se ha referido nada más aterrizar al terrorismo, uno de los temás que más preocupan en un continente especialmente golpeado por la barbarie yihadista. "La desesperación, la pobreza y la frustración alimentan la violencia", ha advertido Francisco.

En Nairobi, la civilización y la vida salvaje están condenadas a coexistir pero el rápido crecimiento de la capital de Kenia y la construcción de infraestructuras han roto el equilibrio. Todo empezó con la construcción de una vía de tren en 2013, a la que sucederá la de una autopista que pasará por la reserva natural, el Parque Nacional de Nairobi. Asociaciones en defensa del Medioambiente denuncian los efectos de la expansión urbana en la fauna autóctona y denuncian un modelo de crecimiento que compite con los animales por el espacio.

En su despedida de Kenia, Barack Obama, ha apelado a la sociedad civil y al sistema democrático para luchar contra el terrorismo. El presidente estadounidense también ha insistido en la necesidad de acabar con la corrupción en África para asegurar el progreso económico de los países del continente.