'Al vent, la cara al vent' fue el grito de una generación de jóvenes que buscabanun rayo de luz en la larga noche del franquismo. 60 años han pasado desde que Raimon se subió a una vespa y el viento le empujó a hacer su primera canción.
Cantar en catalán durante el franquismo era revolucionario, subversivo. La censura prohibió discos y actuaciones. Desafiando el miedo y la represión, sus recitales se convirtieron en actos políticos. Foto: EFE