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Una persona ha sufrido muerte cerebral y otras cinco han sido hospitalizadas a causa de un "grave accidente" durante el ensayo clínico con pacientes voluntarios de un nuevo medicamento de la farmacéutica portuguesa Bial que tenía lugar en la empresa Biotrial, que ha interrumpido el estudio. Los pacientes tuvieron que ser hospitalizados después de probar un medicamento oral que pretendía servir de analgésico. La ministra de Sanidad, Marisol Touraine, ha precisado que los cinco ingresados son hombres y tienen problemas neurológicos, además de la persona que se encuentra en coma con muerte cerebral. Las primeras informaciones publicadas por los medios afirmaban que el medicamento contenía cannabis, algo que la ministra ha desmentido por la tarde al afirmar que el producto "no contenía cannabis ni ningún derivado del cannabis".

Con 20 Años estudiaba derecho y quiso operarse por estética la nariz. Pero se desconectó el tubo que le hacía llegar el oxígeno por un error médico y ha pasado 23 años postrado en una

Su madre ha dedicado todo este tiempo a cuidarle y ahora le cuesta pasar pagina

Los padres de Antonio emprendieron la lucha para que se reconociera una negligencia médica de la que nadie se responsabilizaba.Estuvieron acampados en la Plaza de Jaciento Benavente, frente a una de las sedes del Ministerio de Justicia. Fueron más de 500 noches con frío, lluvia y calor. Finalmente la familia y las aseguradoras llegaron a un acuerdo y se fijó una indemnización de más de un millón de euros.Ahora Juana quiere dedicarse a sus nietos, sus hijos y su marido

Un juzgado ha condenado al Servicio Canario de Salud a pagar 440.000 euros a unos padres que criaron a una niña creyendo que era su hija biológica y no lo era. Se la entregarobn en el hospital, por error, nada más nacer en 1973. Esa niña tenía una hermana gemela con la que se reencontró 28 años después.

Los padres de Antonio Meño, en coma desde hace 22 años, han acordado, aconsejados por su abogado y sus familiares, aceptar una indemnización de un millón de euros para evitar el proceso judicial. En esta entrevista concedida a Radio Nacional, la madre de Antonio, Juana Ortega, reitera que siguen con la sensación de que han vendido a su hijo, pero añade que ya no pueden más. El daño moral, asegura, no se lo pagan con nada (15/07/11).

Un juzgado de Madrid ha condenado a dos médicos del Hospital Gregorio Marañón a un año de cárcel y a pagar 880.000 euros por confundir un infarto cerebral con un cuadro de ansiedad. Otros dos médicos residentes también deberán pagar una multa por imprudencia. Según la sentencia, el mal diagnóstico agravó las secuelas de la paciente.

Las complicaciones surgidas en el quirófano dejaron a Antonio Meño en estado vegetativo cuando solo tenía 21 años. Fue en 1989 y desde entonces sus padres han llevado una larga y dura lucha intentando demostrar el error médico. Han vivido durante un año en una tienda de campaña levantada en el centro de Madrid para hacer visible su denuncia. Y ahora, veinte años después de aquella operación, la aparición de un testigo ha hecho que el Tribunal Supremo ordene reabrir el caso. El número de este tipo de denuncias es pequeño en nuestra sanidad, pero quien se enfrenta a ellas vive casi siempre un largo calvario.

El Servicio Andaluz de Salud ofrece indemnizar a un matrimonio con 60.000 euros porque admite que hubo negligencia en la muerte de uno de los dos bebés que perdieron por una meningitis mal diagnosticada. Los padres reclamarán en los tribunales una indemnización muy superior porque creen que también la muerte del primer bebé pudo evitarse.

  • Fue operada de una liposucción en octubre de 2005 y murió dos días después
  • Lo condenan por homicidio por imprudencia y deberá imdenizar con 120.000€ al hijo
  • El Juzgado de lo Penal 6 de Málaga habla de "dejación de funciones médicas"
  • Un error al introducir una cánula le produjo daños en hígado y colon
  • Se tardó varias horas en trasladarla a una clínica con UCI y se hizo en un coche particular