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La historia de Boro se ha convertido en uno de los símbolos de la tragedia ferroviaria en Adamuz. Viajaba junto a sus dueñas en uno de los trenes siniestrados el domingo y llevaba desaparecido desde entonces.

Ana, que viajaba junto a su hermana, embarazada e ingresada aún en la UCI, pidió ayuda ante las cámaras para tratar de localizar al perro y este jueves ha podido reunirse con él. En las batidas de búsqueda han participado efectivos de emergencia y también decenas de voluntarios.

Foto: EFE/INFOCA

El aplauso de los vecinos de Aljaraque, en Huelva, ha roto el silencio con el que han despedido a los cuatro miembros de la misma familia que murieron en el accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba. Han acudido cientos de personas. Las muestras de dolor se han repetido en otros funerales en la provincia más golpeada por la tragedia.

Globos blancos al cielo y aplausos para despedir a los cuatro miembros de la familia Zamorano-Álvarez: José y Cristina, su hijo Pepe y su sobrino Félix, fallecidos en el accidente. Solo la hija pequeña de la pareja, de seis años ha sobrevivido. Tras una multitudinaria misa celebrada en el polideportivo municipal, el cortejo fúnebre ha avanzado hacia el cementerio. Los abrazos rotos de dolor entre los asistentes se han multiplicado.

En Huelva capital se ha dicho adiós a David Cordón. Un profundo silencio ha acompañado la llegada de sus cenizas, portadas por su mujer y sus dos hijos, entre ellos, Davinchi, jugador del Getafe. Ella llevaba unas rosas rojas. Era el último y sentido homenaje a quien fue un referente del deporte onubense. FOTO: EUROPA PRESS / ROCÍO RUZ

Los investigadores afrontan la cuarta jornada de trabajo para tratar de esclarecer las causas del accidente de tren en el que el pasado domingo se vieron implicados un Iryo y un Alvia de la línea de alta velocidad. Las labores se centran en encontrar evidencias de qué fue lo que pasó en los railes, y por qué los vagones traseros del Iryo descarrillaron, invadiendo la vía contigua y provocando que el Alvia chocase contra ellos. Mientras, la Guardia Civil continúa buscando, con perros y drones, a dos personas que viajaban en los trenes. Han recuperado 43 cuerpos y hay 45 denuncias por desaparición.

FOTOGRAFÍA: J.J. GUILLÉN / EFE

Los Bomberos Forestales han logrado recuperar este jueves al perro Boro, desaparecido tras la tragedia ferroviaria de Adamuz. El animal se ha reencontrado con sus dueños tras varios días de una búsqueda en la que han colaborado efectivos oficiales y también decenas de voluntarios.

Ana, que viajaba junto a su hermana en uno de los trenes siniestrados, había pedido ayuda a la población para localizar a la mascota y ha reaparecido hoy visiblemente contenta junto a Boro.

Foto: EFE/INFOCA

Cuando los primeros servicios de emergencia llegaron a la zona del accidente ferroviario en Adamuz pensaron inicialmente que había un único tren descarrilado, un Iryo. Arturo Carmona, cabo de la Guardia Civil, se percató de que podía haber un segundo convoy: "Vimos a un grupo de diez o doce personas que venían de una zona oscura que no nos cuadraba".

Arturo localizó también a una niña de seis años que resultó ser la única superviviente de una familia de Punta Umbría, Huelva. Esta menor ya comentaba entonces que "sus padres estaban muertos".

Foto: EFE/ J.J. Guillen

Mientras continúan los trabajos de búsqueda de posibles víctimas en los trenes siniestrados en Adamuz, la investigación avanza para tratar de reconstruir lo ocurrido el pasado domingo 18 de enero. Equipos de peritos y miembros de la Guardia Civil trabajan sobre el terreno, bajo el mando de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), en busca de nuevas pruebas que permitan aclarar las causas del siniestro. En este contexto, la Fiscalía Provincial de Córdoba también investigará las circunstancias del accidente, una labor que, según ha señalado, se prevé compleja.

Los especialistas están examinando minuciosamente las vías y las ruedas de los trenes, tratando de detectar cualquier señal o anomalía que ayude a explicar el motivo del descarrilamiento del tren Iryo que provocó la tragedia. La principal hipótesis, tal y como ha confirmado el presidente de la CIAF, Iñaki Barrón, es que pudo producirse debido una rotura previa de carril o de soldadura. "Es lo que ahora parece más probable", ha indicado.

Foto: GUARDIA CIVIL

Esta tragedia ferroviaria se ha cebado con Huelva. Al menos 27 fallecidos son de esta provincia. En Gibraleón, Lepe o Isla Cristina empezaban esta tarde a despedir a sus vecinos. En Aljaraque, han habilitado el polideportivo para acoger la capilla ardiente de las cuatro víctimas de la familia de la que solo sobrevivió una niña de seis años. El pueblo se está volcando en el adiós. FOTO: EFE / ALBERTO DÍAZ

Mientras continúan los trabajos de búsqueda de posibles víctimas en los trenes siniestrados en Adamuz, la investigación avanza para tratar de reconstruir lo ocurrido el pasado domingo 18 de enero. Equipos de peritos y miembros de la Guardia Civil trabajan sobre el terreno, bajo el mando de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), en busca de nuevas pruebas que permitan aclarar las causas del siniestro.

En las últimas horas también han salido a la luz unos audios de la caja negra del tren Iryo que apuntan a que el maquinista no fue consciente del impacto en el momento del accidente. A ello se suma el hallazgo de muescas en las ruedas del convoy y la localización de un bogie en un arroyo situado a unos 250 metros del lugar del siniestro, que pertenecía al coche 8 del tren Iryo accidentado.

En Adamuz (Córdoba), donde el pasado domingo se produjo el descarrilamiento de dos trenes, se han recuperado ya los cuerpos de 43 fallecidos, pero no termina la búsqueda porque las familias han denunciado 45 desapariciones. Los técnicos intentan aún buscar a las dos posibles víctimas que faltan entre los restos de los vagones, y mientras avanza la investigación sobre las posibles causas.

Foto: EFE/ David Arjona

Detrás de cada uno de los pasajeros hay una historia. En Huelva, Antonio recuerda hoy a su compañero de trabajo, David Cordón, sanitario. Tenía 50 años y venía de visitar a su hijo, jugador del Getafe. 72 horas después del accidente todavía hay familias que esperan noticias de sus seres queridos. Javier sigue buscando a su cuñado Agustín, tripulante en el Alvia.

Francisco iba en uno de los trenes. Ahora se recupera de unas lesiones en la espalda. Él es uno de los opositores que volvía a Huelva tras examinarse en Madrid. Dos de los compañeros que viajaban con él se fueron a la cafetería, él se quedó en su sitio y se salvó. Sus compañeros murieron y aún no asimila su suerte.

Hasta 27 forenses trabajan en la identificación de las víctimas. Ya lo han logrado con 41 de los 43 cuerpos recuperados. FOTO: EFE / ALBERTO DÍAZ

A los tres días desde el accidente de trenes en Adamuz, el alcalde de la localidad cordobesa, Rafael Ángel Moreno, explica cómo lo está viviendo el pueblo en 24 Horas de RNE. "Adamuz somos un pueblo de gente sencilla, yo he hecho lo mismo que cualquier vecino mío hubiera hecho. Éramos los que más cerca estábamos y nos sentíamos en ese deber de acudir". El alcalde describe como "aterradora" la situación que se encontró cuando fue al lugar del accidente. En el pueblo asegura que no se habla de otra cosa. "Esto nos va a marcar y es muy difícil de olvidar".

Caminando estos días por Adamuz era imposible no cruzarse con algún voluntario de la tragedia: concejales, médicos, policías, comerciantes, vecinos... todos echaron una mano aquella noche, que será difícil de olvidar. Este miércoles hemos estado con unos agentes de la Guardia Civil que fueron de los primeros en llegar al lugar. Los primeros minutos tras el accidente son un caleidoscopio, una secuencia que se va reconstruyendo con relatos como el de Francisco y Antonio. Guardias civiles de tráfico de Córdoba que acudieron a un aviso a las ocho menos diez. FOTO: GUARDIA CIVIL

Ángel, propietario de un bar en la localidad cordobesa de Adamuz, no olvidará a Guillermo, de ocho años, cuando llegó herido en brazos de su hijo al hospital de campaña improvisado tras el accidente ferroviario. "El chiquillo tenía una herida en la cabeza, venía empapado y nervioso", relata Ángel a RTVE Noticias.

El padre llegó al cabo de un rato y "se desmoronó" al reencontrarse con su hijo. Ahora, a Ángel le gustaría contactar con ellos para saber si la familia se pudo reunir al completo y confía en que incluso vuelvan algún día a Adamuz, un pueblo que ha quedado marcada por la tragedia del pasado domingo.

Foto: JAVIER GARRIDO / RTVE

Tres días después del accidente de tren en Adamuz (Córdoba), siguen las tareas de identificación de las víctimas y las familias de las aguardan noticias en el Centro Cívico de Córdoba. Muchos esperan noticias de sus seres queridos.

Hay 45 denuncias de las desapariciones, aunque no se descarta que se puedan identificar más cuerpos.

FOTO: Rocío Ruiz (Europa Press)

El centro de control de la estación madrileña de Atocha intentó contactar sin éxito con el maquinista del Alvia siniestrado en Adamuz (Córdoba) cuando ya se había producido la colisión con el Iryo y, en principio, el trabajador de Renfe ya había fallecido.

Así se desprende del audio publicado este miércoles por el diario El País, según el cual ante su falta de respuesta, el puesto de mando de Atocha consiguió hablar con la interventora, que en un visible estado de shock informó de que tenía "sangre en la cabeza" y que trataría de llegar a la cabina del maquinista.

En medio de la confusión, el puesto de mando de Atocha pregunta por "cómo está el material" y "cómo ha quedado el tren". Del audio no se aprecia ninguna respuesta por parte de su interlocutora, visiblemente confusa.

Imagen: EFE/ Guardia Civil

El director gerente del 061 de Andalucía, Paco Pozo, ha asegurado en La Hora de La 1 que los servicios sanitarios desplegados tras la tragedia ferroviaria de Adamuz llegaron al lugar del siniestro "prácticamente a la vez" que los Bomberos y la Guardia Civil, pero en un primer momento no eran conscientes de que eran dos los trenes implicados.

Su atención se centró en un primer momento en el convoy de Iryio, el primero en salirse de las vías, y desconocían "la envergadura de la tragedia". “Hubo una demora de casi 15 o 20 minutos en darnos cuenta de que había un segundo tren afectado”, ha explicado.

Foto: Rocío Ruz / Europa Press

El mundo de la cultura ha querido también mostrar su solidaridad con los familiares de las víctimas y expresar su dolor por la tragedia ferroviaria de Adamuz. Las redes se han llenado de mensajes de aliento. Alejandro Sanz, David Bisbal, Aitana, Pablo Alborán, Ana Guerra o Manuel Carrasco, que lloraba la pérdida de dos amigas en el accidente. Antonio Banderas recordaba también a todos los que han echado una mano en momentos tan duros.

FOTOGRAFÍA: CHEMA MOYA / EFE

Un total de 37 personas siguen hospitalizadas, nueve de ellas en la UCI, aunque no se teme por su vida. Y a medida que pasan las horas, la tensión y el cansancio crecen entre los familiares que esperan en el centro cívico de Córdoba noticias sobre sus fallecidos. Todavía quedan 17 cuerpos sin identificar. Mientras, los supervivientes se recuperan sin poder olvidar a las víctimas. Foto: EFE/ Salas