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Rebelión en la macrogranja

  • La industria cárnica pretende construir decenas de macrogranjas en España
  • Muchos pueblos afectados se rebelan alegando contaminación del aire y el subsuelo
  • Riqueza económica y puestos de trabajo se contraponen a bienestar animal y ecosistema sostenible

Por
Repor - Rebelión en la macrogranja

Zarzuela es un pequeño pueblo serrano de la provincia de Cuenca donde hasta hace poco se respiraba una tranquilidad absoluta por sus calles. Hoy, las pancartas reivindicativas contra la macrogranja que se quiere instalar pueblan los balcones, las calles y la carretera. Por un lado están los que defienden el proyecto, una instalación para miles de cerdos que supondrá 15 puestos de trabajo directos y 60 indirectos en una población que se desangra cada año en el censo. Y por otro, los que tienen intereses turísticos en la zona, que anuncian la ruina para la comarca si acaban viniendo los cerdos.

Repor - Rebelión en la macrogranja - Alicio Triguero, alcalde de Zarzuela (Cuenca)

Situaciones como la de la Zarzuela no son únicas. Son cientos de pueblos del interior de España donde se ha instalado el conflicto ante el anuncio de la construcción de una macrogranja. La industria cárnica necesita más cerdos, más aves y más vacas para abastecer una demanda que traspasa nuestras fronteras. Europa y Asia son ahora los nuevos nichos de mercado de la carne made in Spain.

Repor - Rebelión en la macrogranja - Josep Maria Font, Granja San José

Poner freno a este crecimiento económico basado en la explotación animal es el objetivo de muchos ciudadanos de estos pueblos, e incluso se han organizado con el lema STOP Ganadería Industrial. Pretenden que se anteponga la sostenibilidad, la ecología y el bienestar animal por encima de los intereses empresariales que solo buscan mayores rentabilidades en sus cuentas de resultados.

Repor - Rebelión en la macrogranja - Vecinos de Cuenca en una manifestación contra las macrogranjas

Es un reportaje de Carlos Enrique y Ignasi Rodríguez

Edición: Antoni Tomàs y Jordi Gonell

Sonorización: David Beltrán

Ambientación musical: Gerard Gual