Enlaces accesibilidad

Curiosidades históricas del capítulo 22 de 'Isabel'

¿Cómo trataron los Reyes Católicos a Boabdil mientras fue su prisionero de guerra?

Por
Isabel - ¿Cómo trataron los Reyes Católicos a Boabdil mientras fue su prisionero?

"La historia a veces es increíble ¿Cómo puede ser que en una batalla el propio Boabdil pueda ser hecho prisionero?" Nosotros, como Teresa Cunillera, asesora histórica de la serie, también nos hemos sorprendido al ver al Emir de Granada siendo capturado por Gonzalo Fernández de Córdoba. Y como la historia está llena de episodios increíbles ya os adelantamos un dato más, nos lo da Óscar Villarroel, profesor de la UCM: "Fue capturado dos veces".

¿Cómo trataron los Reyes Católicos a Boabdil?

"¡La suerte que podían llegar a tener los Reyes Católicos!" Cunillera insiste una y otra vez en la fortuna de Isabel y Fernando...parece que siempre les acompaña. Y más en esta ocasión en la que consiguen una moneda de cambio valiosísima para negociar con los musulmanes.

Ángeles Irisarri, historiadora y autora de Isabel, la reina, nos cuenta que el líder de Granada estaba herido y en poca posición de negociar buenas condiciones en su liberación: "El rey moro aceptó y estuvo retenido en un castillo hasta que los cristianos lo dejaron libre para azuzara las tensiones existentes en la ciudad de Granada."

Cunillera nos asegura que Boabdil fue bien tratado durante su cautiverio: "Los Reyes Católicos querían potenciar la institución de la monarquía. Aunque fuera un enemigo no iban a tratarle como si fuera un plebeyo."

Por eso nos preguntamos si efectivamente, como vemos en la serie, Isabel y Fernando llegaron a entrevistarse personalmente con el emir de Granada. Villarroel cree que sí: "No sería extraño porque ya había ocurrido otras veces". Más que nada porque recordemos que él era vasallo del reino de Castilla. "Eso daba un arma poderosa a los reyes. No era la primera vez que los reyes apoyaban a un candidato o a otro al trono nazarí. Ahora mucho más puesto que lo tenían prisionero y podían conseguir ciertas ventajas."

¿A qué acuerdos llegaron? Responde Villarroel: "Se le se reconoce el título de emir, es decir, seguiría siendo rey, a cambio de un pago anual cuantioso y de reconocerse vasallo de Castilla."

Como garantía de que el pacto se cumplía, los Reyes Católicos se quedan con el heredero de Boabdil, con su hijo Ahmed ¿Cómo trataron en Castilla a este prisionero nazarí?

Villarroel asegura que al ser un rehén noble, viviría dentro de la corte castellana como uno más con su propio personal a su servicio. Teresa Cunillera apuesta a que la relación que mantuvo con Isabel y Fernando fue más que cordial: "Parece ser que fue tratado con gran cariño. Isabel debía ser una mujer que se encariñaba mucho con los niños, era una madraza. Y con Ahmed igual. Le querían muchísimo y creció muy a gusto con ellos. Jugaba con los propios hijos de los reyes."

¿Y qué pasó con Aixa y Morayma mientras Boabdil estaba retenido y Muley Hacén había recuperado La Alhambra? Ángeles Irisarri nos dibuja su situación: "Seguramente estarían en Granada, cada una en su casa. Parece que Morayma con sus hijos en un carmen y Aixa en una casa del Albaicín. Las sultanas tenían grandes propiedades, casas buenas que ocuparían cuando falleciera su marido y hubieran de desalojar el harén ante la llegada de un nuevo rey con sus esposas; también mandaban construir mezquitas o daban grandes limosnas, y arrendaban sus campos a aparceros, que les pagaban sus rentas. Que eran mujeres muy ricas, en fin."

Fernando El Católico y sus problemas con los catalanes

Los malos usos vuelven a ser motivo de pelea en el reino de Aragón. Ya hemos visto que son una costumbre bárbara, obsoleta e injusta y Fernando lo sabe. Pero los usa de moneda de cambio, como dice Teresa Cunillera, Fernando no los puede derogar en este momento porque necesita el apoyo de los nobles catalanes.

"La Corona de Aragón era una confederación." Óscar Villarroel nos dibuja el mapa político que existía en aquel momento en las tierras de Fernando: "Eran distintos territorios, distintos reinos con sus propias instituciones. Controladas por la propia nobleza"

¿Qué es lo que ocurre? ¿Cuál es el origen del conflicto? "La monarquía les había cedido muchas parcelas de poder. Por ejemplo, les había cedido que las cortes estuvieran reunidas de forma permanente. Eran las diputaciones generales, lo que hoy serían la Diputación General de Aragón y la Generalitat."

Cunillera insiste en que por eso Fernando tenía que ser muy precavido en el gobierno de sus territorios: "Las normas eran diferentes a las de Castilla. Allí las cortes sí que podían promulgar leyes. Entonces tenía que ser cauteloso porque no podía obligarles ni tampoco imponerse."

"A esto se une" añade Villarroel, "la conflictividad que existía en algunos de sus territorios. Por ejemplo en Cataluña, entre la alta y la baja nobleza."

Irisarri, ya nos adelanta lo que veremos en próximos episodios. Solo queda ver cómo logrará Fernando apaciguar su reino: "Por supuesto, que la guerra contra los payeses de remensa, dejaría odios y ofensas entre los bandos, pero una vez derogados los malos usos por Fernando mucha gente estaría contenta, entre ellos los miembros de la diputación de Barcelona, que lucharon con el rey Juan y con Fernando, contra los señores. La empresa de la guerra de Granada fue mayormente castellana, pero también europea, pues el papa predicó cruzada y a ella fueron gentes de Aragón, de Navarra, de Inglaterra, de Francia, de Alemania, de Italia, etcétera, porque fue una guerra contra el infiel, fue la última cruzada. Los aragoneses, catalanes y valencianos, dieron, además, grandes cantidades de dinero, igual que muchas ciudades de Castilla."

¿Visitó Isabel a Carrillo?

¿Quién no ha terminado cogiendo cariño al personaje de Carrillo? Muchos de vosotros habéis coincidido en las redes sociales al confesar que uno de vuestros momentos favoritos del episodio ha sido la despedida del personaje interpretado por Pedro Casablanc.

Hemos querido saber si realmente Isabel visitó al hombre que la hizo reina ¿Qué significó en su vida el arzobispo de Toledo?

Irisarri duda de la visita, pero sí que asegura que Carrillo fue una pieza clave para que ella gobernara Castilla: "Cierto que el arzobispo fue muy importante de la vida de Isabel, pues apostó por ella e intervino en las disidencias y encontronazos que tuvo con su hermano el rey Enrique mirando siempre a favor de Isabel, tratando de inclinar hacia ella la voluntad del soberano, eso sí creyendo que la podría dominar cuando fuera reina. Pero, sin el apoyo y los dineros de Carrillo, lo más posible es que Isabel hubiera sido casada con algún rey extranjero y que no hubiera llegado ser reina de Castilla."

Juan de Portugal, otro 'Príncipe' de Maquiavelo

Ya nos ha quedado claro que a Fernando e Isabel eso de que el fin justifica los medios, les gusta y les vale para imponerse. Y en este capítulo Juan II de Portugal ha terminado revelándose como el maquiavélico que faltaba en la península:

No solo la tomó contra los Braganza. En ese proceso de absolutización que nos explica Cunillera en el vídeo, también se vieron afectados, como dice Irisarri,  otros nobles: "Éste apenas comenzó su reinado emprendió una lucha contra la nobleza del país, para quitarle privilegios. Los nobles se resistieron, entre ellos el duque de Braganza, que osó cruzar cartas con la reina Isabel de Castilla, quizá en busca de una poderosa aliada, pero fue descubierto, ejecutado y su casa expropiada con todos sus bienes."

Las vírgenes de Isabel

La hemos visto arrodillada frente a una imagen de una Virgen negra y hemos querido saber por qué advocaciones sentía Isabel mayor cariño y devoción ¿Tal vez por una virgen como la que vemos en la serie típica del siglo XIV como la Virgen del Pilar?

¿Y cómo rezaba la reina? Gracias al relato de Ángeles Irisarri nos metemos casi, casi en su oratorio... "Las reinas rezaban en los oratorios de los palacios, arrodilladas en un reclinatorio, en estos lugares, por privilegio, podían los sacerdotes celebrar misas. Cuando salían de viaje reyes, prelados y nobles llevaban su altar portátil, que normalmente era un tríptico ricamente pintado con escenas religiosas o fabricado con materias nobles, como el marfil o el esmalte, que se cerraba para el transporte y se abría para la oración. Isabel recitaría el padrenuestro, el avemaría, el credo, etcétera y, además, leería las horas canónicas en su magnífico Libro de Horas, una joya de la edición realizada expresamente para ella y que se conserva en el monasterio del Escorial."