Aziza Brahim da voz al pueblo saharaui a través de su canto en 'Tiempo de verano'

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Aziza Brahim

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ROCÍO GÓMEZ (RADIO 3) 

Aziza Brahim canta “La tierra derrama lágrimas”, una de las canciones de su último disco (Mabruk, 2011) a los saharauis que montaron el campamento Ggdeim Izik, una de las primeras acampadas en protesta por los derechos sociales, una protesta que fue desalojada por las fuerzas marroquíes en noviembre de 2010. Todavía hay 23 detenidos que no han sido juzgados

Con su voz recuerda Aziza que su pueblo lleva casi 37 años en el exilio, que continúa esperando la resolución de un conflicto que comenzó en 1975 y que su destino está anclado entre los papeles de algún despacho de algún diplomático. La lentitud de la burocracia, la frialdad de los cálculos geopolíticos no entiende que la vida humana es finita.

Varias generaciones han nacido y crecen en el exilio. Aziza Brahim fue una de las primeras, nació en 1976, un año después de la Marcha Verde con la que Marruecos ocupó las tierras que habitaban los saharauis. Su voz nació en el éxodo y este hecho ha marcado su vida y su música.

Ljadra Mint Mabruk, poeta del fusil

“La tierra derrama lágrimas” habla de la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario, es un poema de su abuela, Ljadra Mint Mabruk, a la que Aziza dedica el disco. Ljadra Mint Mabruk nació en la tierra de los poetas, Tiris, y comenzó a componer poesía para alentar al ejército y contar los desastres de la guerra que enfrentó a Marruecos y al Frente Polisario Internacional. La conocen como poeta del fusil aunque solo empuña la palabra.

Sin armas lucha el pueblo saharaui desde 1991. Lucha con palabras como Ljadra Mint Mabruk. Lucha con canciones como Aziza Brahim que siendo niña y alentada por su abuela empezó a componer para ella, en la penumbra de una jaima con susurros, palmas y un tabal. Ahora lo hace acompañada de Gulili Mankoo, que según nos cuenta, significa algo así como “expresión unida”, un proyecto formado en sus inicios con distintas nacionalidades para que no se pierdan las voces de los ninguneados (los dueños de nada, los nadies para Eduardo Galeano)

Nómada musical

La vida de Aziza Brahim ha sido un continuo viaje: nació en el éxodo de su pueblo, con apenas 11 años fue enviada a Cuba a estudiar, como otros miles de saharauis que se beneficiaron de la ayuda del Gobierno Cubano para formarse con el sacrificio de dejar a sus familias siendo niños y volver cuando ya habían construido una vida vida en Cuba. 

La música trajo a Aziza Brahim a España a finales de los 90, salió de gira con Leyouad, banda saharaui en la que coincidiría con otra de las grandes voces de la música saharaui, Mariem Hassan. Después de muchas idas y venidas decidió quedarse en España para desarrollar su carrera musical. Tuvo una banda en León, Yayabo Latinjazz, recorrió el mundo con los txalapartaris Oreka Tx, con los que todavía actúa, y desde 2007 lidera su propio proyecto: Gulili Mankoo.

Con ellos grabó Mi canto, en 2008 y ha recuperado los poemas de su abuela en su último disco: Mabruk, donde también incluye algunos temas propios como "Wilaya Blues" uno de los temas que componen la banda sonora de la película Wilaya, que se obtuvo la Biznaga de Plata en el Festival de Cine de Málaga.

Aziza Brahim vive desde hace años en España pero cada vez que canta recorre un camino que la devuelve a casa.

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