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El Helicoide, llamado así por su forma de espiral, se construyó a finales de los años cincuenta del siglo XX para ser el centro comercial más grande y moderno de América Latina, pero la empresa constructora quebró y el Estado convirtió el edificio en una cárcel para presos políticos.

En el Helicoide está recluidos muchos de los presos políticos de Venezuela. Es la cárcel donde ha pasado dos años la activista Rocío San Miguel, española-venezolana, ya en libertad.

Las familias siguen esperando a las puertas de las cárceles pendientes de la liberación anunciada por el Gobierno pero que avanza muy lentamente.

Foto: Federico PARRA/AFP

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, de "blanquear" el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y ha dicho que "la historia les juzgará". Además, ha propuesto reformar la figura legal del suplicatorio para que no se archiven las causas judiciales a los aforados.

Blindar el dinero de las ventas del petróleo venezolano. Es el último paso de Trump. Ha firmado una orden ejecutiva para evitar que sea embargado o reclamado por terceros. Solo él controlará y decidirá a qué se destinan los ingresos que genere el crudo de Venezuela.

El país caribeño tiene las mayores reservas de petróleo del mundo. Pero el crudo tiene características particulares. Es muy pesado, con alta densidad y alto contenido de azufre. Su extracción y transporte son complejos. Exigen una tecnología y un coste solo al alcance de las grandes empresas.

Trump ha presidido una reunión con una veintena de ellas en la Casa Blanca. Les ha pedido que inviertan miles de millones de dólares para reconstruir la industria. Pero su propuesta se ha topado con las dudas de muchas compañías. Exxon, por ejemplo, lo ve inviable, a pesar de que Trump ofrece garantías de seguridad.

El republicano insta a las empresas que aún operan en Venezuela a quedarse. Chevron se ha comprometido a hacerlo. Es la única petrolera estadounidense que sigue trabajando en el país. También se ha mostrado dispuesta la española Repsol. Su consejero delegado, Josu Jon Imaz, ha asegurado que están listos para triplicar su producción. De los 45.000 barriles diarios actuales hasta los 135.000.

Foto: Henry Chirinos/EFE

La industria petrolera de Venezuela está obsoleta, tras años de falta de inversión y de sanciones. Ahora, Donald Trump anima a las grandes empresas a apostar sumas millonarias para reconstruirlo. Ha reunido a una veintena en la Casa Blanca. Algunas se fueron hace años del país. Es el caso de la gigante Exxon, que ha sido tajante sobre la idea de invertir: "Hoy en día es inviable", ha asegurado su director ejecutivo.

Frente a las dudas, el estadounidense ha ofrecido garantías y a las petroleras que continúan en Caracas les ha pedido que se queden. Una de ellas es la española Repsol, más colaborativa: "Estamos listos para triplicar la producción", ha señalado su consejero delegado, Josu Jon Imaz. Actualmente producen 45.000 barriles de crudo al día. La cifra se multiplicaría hasta los 135.000.

En la misma línea ha intervenido la compañía Chevron, la única estadounidense que aún puede operar en el país, y se compromete a seguir. A la salida de la reunión, el secretario de Energía estadounidense lo ha confirmado:"Aumentará su producción en un 50%", dice.

Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, pero su crudo es particular: muy pesado, con alta densidad y contenido de azufre. Características que dificultan su refinado y transporte. Solo las grandes compañías cuentan con los recursos tecnológicos y financieros para procesarlo.

De madrugada, la operación Resolución Absoluta echaba a andar. Entre bombardeos en varios puntos del país, el comando Delta capturaba a Nicolás Maduro y a su mujer Cilia Flores en una residencia fortificada de Caracas.

Venezuela decretaba el estado de conmoción exterior... Esta imagen daba la vuelta al mundo: su presidente, esposado y con los ojos tapados, en un buque rumbo a Nueva York para ser juzgado por narcoterrorismo y otros cargos.

Un plan medido al milímetro durante meses, pero con decenas de muertos cubanos y venezolanos de la guardia de Maduro por el camino.

Para los aliados de Venezuela se trata de una violación del derecho internacional y exigen la liberación de Maduro. La Unión Europea pedía moderación y desescalar la situación.

Foto: LUIS JAIMES / AFP

Una delegación oficial de Estados Unidos ha llegado este viernes a Caracas para iniciar lo que el Gobierno venezolano ha descrito como contactos "exploratorios". Ambos países han desvelado que entre los objetivos de este diálogo figura la reanudación de las relaciones diplomáticas, rotas desde hace nueve años.

Mientras tanto, el chavismo sigue sin dar información detallada del proceso de excarcelación de presos políticos iniciado el jueves. Las ONG hablan ya de más de una decena de liberados, aunque reclaman que este proceso se amplíe para que cientos de personas puedan recuperar la libertad.

Foto: Federico PARRA / AFP

Trump no oculta que el petróleo es el principal objetivo de su entrada en Venezuela. El mandatario estadounidense convocó una reunión con representantes del sector de los hidrocarburos, entre ellos la empresa español Repsol. El mandatario estadounidense busca convencerles para que inviertan en el país caribeño.

El presidente de EE.UU. lo dejó claro, "vamos a reconstruir la infraestructura petrolera, lo que costará miles de millones de dólares, y será pagado directamente por las compañías". Una de las principales preocupaciones de las empresas es la seguridad jurídica.

Según el profesor del OBS Business School, Eduardo Irastorza, "es pronto para decirlo, pero es imprescindible saberlo cuanto antes, porque el mercado quiere certezas para invertir".

Repsol es una de las dos grandes compañías europeas que siguen en Venezuela, porque desde marzo EE.UU. le prohíbe exportar hidrocarburos tras el embargo comercial decretado por la Casa Blanca. Irastorza afirma que "la meta es convencer a EE.UU. que le deje exportar aquello que produce en Venezuela y no limitarse exclusivamente al consumo interno".

Imagen: REUTERS / KEVIN LAMARQUE

Los cinco presos españoles liberados en Venezuela han llegado este viernes a Madrid. Se trata de Miguel Moreno Dapena, Andrés Martínez Adasme, José María Basoa, Ernesto Gorbe Cardona y la activista con doble nacionalidad Rocío San Miguel. Sus familiares les esperaban en la terminal del aeropuerto de Barajas. Todos se encuentran bien. El Gobierno ha reconocido que podría haber más liberaciones de presos españoles en las próximas horas.

Foto: EFE/ Venezolana de Televisión

Hace 23 años, la relación entre Estados Unidos y Europa también era muy tensa, a cuenta en ese momento de los planes del expresidente George Bush de invadir Irak. En el Consejo de Seguridad de la ONU, el diplomático, escritor, historiador y entonces ministro francés Dominique de Villepin pronunció un discurso en el que le pedía al país norteamericano que no empezara la guerra. En Las Mañanas de RNE hemos hablado con él y con nuestro corresponsal en París, Antonio Delgado.

Lamenta que la situación en el mundo sea igual que en aquella época y condena la actuación de Donald Trump en Venezuela. "Por primera vez en la era moderna, los Estados Unidos, la Administración de Donald Trump va bombardeando una gran capital sudamericana sin darse cuenta de que esto es un retorno del colonialismo, del imperialismo", critica Villepin. El ex primer ministro contesta en castellano porque vivió en Caracas, algo que recuerda en esta entrevista. "Yo he vivido siete años en Venezuela y lo que aprendí de niño es que el nacionalismo venezolano, el odio que tienen de los 'yanquis' y del imperialismo americano, no va a permitir un éxito fácilmente para Donald Trump. Hizo la parte fácil, que era la parte militar, y ahora tiene que imaginar la parte política, mucho más complicada". "Lo que le interesa es el petróleo, pero no se puede olvidar el pueblo venezolano", destaca. Cree además que el presidente debería ser Edmundo González Urrutia.

Pide a Europa más contundencia en su respuesta y que mande "una señal muy fuerte a la Administración Trump de que no vamos a aceptar estas situaciones y que tiene que respetar el multilateralismo". En cambio, elogia la actuación de España. "Sin el derecho internacional, ya no tenemos capacidad de saber a dónde vamos. El rumbo está completamente confuso así que es importante que toda Europa tenga la fuerza de defender el multilateralismo y esa doctrina de respeto al Derecho Internacional" dice, porque podría dar pie a que otros países hicieran lo mismo, en referencia a Rusia o China, o alentar otra maniobra estadounidense sobre Groenlandia. "Yo no sé si Europa, al menos Europa Occidental, es consciente de que podemos encontrarnos en un escenario de una guerra real después de tantas décadas. El peligro lo tenemos que mirar enfrente", avisa.

Este viernes está prevista la llegada a España de los cinco presos políticos españoles que han sido liberados de las cárceles de Venezuela. Según el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se trata de José María Basoa, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena, Ernesto Gorbe Cardona y la hispanovenezolana Rocío San Miguel.