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Decenas de miles de egipcios se alzan en Tahrir contra Morsi y el "dominio islamista"

  • Los convocantes han sido partidos laicos
  • Multitudinarias manifestaciones han confluido en la plaza cairota
  • Entre los asistentes, el premio Nobel de la Paz Baradei y el candidato Sabahi
  • Es el quinto día consecutivo de protestas contra el decreto de Morsi

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Decenas de miles de egipcios se alzan en Tahrir contra Morsi y el "dominio islamista"

El espíritu revolucionario se ha adueñado este martes de la plaza cairota de Tahrir para exigir que el presidente egipcio, Mohamed Morsi, dé marcha atrás en sus últimas decisiones y reivindicar que los islamistas no dominen todos los resortes del poder.

Decenas de miles de personas han coreado con una sola voz que "la revolución continúa" y que "el pueblo quiere la caída del régimen", en un nuevo paso en sus demandas contra lo que consideran la "dictadura" de Morsi y de los Hermanos Musulmanes, el grupo al que perteneció el mandatario hasta que asumió la Presidencia.

"Mursi es mucho más peligroso que (el expresidente Hosni) Mubarak. Solo piensa en los Hermanos Musulmanes, que buscan controlar todo", ha dicho a Efe Ihab Yusef, empleado en un banco.

Para Yusef, el presidente quiere "acumular todos los poderes" con el acta constitucional emitida el pasado jueves, que blinda sus decisiones ante la Justicia al declararlas inapelables y definitivas hasta la entrada en vigor de una nueva Constitución.

Este sentimiento era mayoritario en Tahrir, en cuyo centro plagado de tiendas de campaña desde hace cuatro días, destaca una pancarta que reza "Egipto para todos los egipcios".

Los presentes en Tahrir han criticado no solo la citada declaración constitucional, que ha sido la gota que ha colmado el vaso de su paciencia, sino el dominio de las fuerzas islamistas en la asamblea que redacta la nueva Carta Magna.

Entre las medidas adoptadas por Mursi el pasado jueves, figura que la actual Asamblea Constituyente y la Cámara alta del Parlamento sean indisolubles.

Pese a los temores al predominio de los islamistas, los presentes hoy en Tahrir, simpatizantes de las fuerzas liberales, se han mostrado felices al ver que su pulso contra Mursi y la cofradía estaba teniendo éxito.

"La plaza está llena sin los Hermanos Musulmanes"

"La plaza está llena sin los Hermanos Musulmanes", ha gritado un hombre desde un micrófono, en alusión a que en los últimos tiempos las manifestaciones más multitudinarias eran las convocadas por los islamistas.

Tahrir ha vuelto a ser el punto en el que confluyen todos los caminos, con marchas provenientes de varias mezquitas de El Cairo en las que han participado personalidades como el Premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei, el excandidato presidencial Hamdin Sabahi y el conocido escritor Alaa el Aswany.

La división de la sociedad egipcia, palpable desde la llegada al poder de Mursi, se ha hecho aún más evidente desde el acta constitucional.

Para apoyar estas decisiones, los Hermanos Musulmanes habían convocado para esta jornada otra manifestación cerca de la Universidad de El Cairo, que decidieron cancelar este martes para evitar disturbios con los opositores al presidente.

El ambiente en Tahrir se ha mantenido tranquilo, pero en la cercana plaza de Simón Bolivar han continuado los enfrentamientos esporádicos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

Un muerto tras inhalar gases lacrimógenos lanzados por la policía

En estos choques, un joven de 28 años ha fallecido al sufrir complicaciones respiratorias tras inhalar gases lacrimógenos lanzados por la policía.

Al margen de la plaza, pero con un ojo en la misma, los miembros del Consejo Superior de Justicia, críticos con las decisiones de Mursi, mantuvieron hoy una reunión de más de siete horas en la que participó el nuevo fiscal general, Talat Ibrahim, en el cargo gracias al decreto presidencial.

El acta constitucional no solo ha calentado la calle y unido a los liberales, sino que ha reforzado el pulso entre el poder judicial y el jefe de Estado, que no parece dispuesto a que los magistrados se interpongan en su camino