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El presidente de Yemen propone convocar elecciones presidenciales antes de fin de año

  • Aprobado el estado de emergencia que estará vigente 30 días
  • La oposición convoca una nueva manifestación para el viernes

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Miembros del Parlamento de Yemen levantan sus manos a favor del estado de emergencia
Miembros del Parlamento de Yemen levantan sus manos a favor del estado de emergencia declarado por el presidente Alí Abdulá Saleh la semana pasada en Saná.

El presidente de Yemen, Alí Abdulá Saleh ha propuesto convocar elecciones presidenteciales a finales de este año en un esfuerzo para satisfacer a los manifestantes que piden su renuncia inmediata.

"Habría un referéndum sobre una nueva constitución y luego elecciones parlamentarias. Los miembros elegidos del Parlamento formaría un nuevo Gobierno y las elecciones a presidente de la república podrían celebrarse inmediatametne, antes del fin de 2011", según un comunicado enviado a los grupos de la oposición y al comandante del Ejército, Ali Mohsen, quien ha manifestado su apoyo a los manifestantes.

Este anuncio llega después de que la oposición rechazara la anterior oferta de Saleh que había prometido renunciar a su cargo a finales de este año y abandonar el poder tras las elecciones de enero de 2012.

Aprobado el estado de emergencia

Por otro lado, el Parlamento yemení ha aprobado este miércoles el estado de emergencia decretado el pasado viernes por el presidente del país, Alí Abdalá Saleh, por 161 votos a favor y 2 en contra, a pesar de que la oposición denuncia que la votación no tiene validez por no reunirse el quorum necesario para ello.

El estado de emergencia, que se prolongará durante treinta días, fue impuesto por Abdalá Saleh coincidiendo con la matanza de manifestantes opositores al régimen el pasado 18 de marzo durante una protesta en los alrededores de la Universidad de Saná.

Las causas que llevaron a aprobar el decreto fueron, según fuentes oficiales, los disturbios ocurridos en varias ciudades yemeníes, y las agresiones contra propiedades privadas y públicas que amenazan la unidad nacional y la paz social.

El estado de emergencia, que votaron 162 diputados de los 301 del Parlamento yemení, fue aprobado después de que Saleh intentara el martes ofrecer una salida a la crisis política que atraviesa el país y anunciara que entregará el poder antes de finales de año.

Aún así, los opositores al presidente yemení reclaman que abandone su cargo de la misma forma que lo hicieron primero el presidente de Túnez y más tarde, el de Egipto, después de que los ciudadanos de estos países protagonizaran manifestaciones masivas para pedir más libertades y la instauración de un sistema democrático.

La oposición cuestiona su validez

Sin embargo, la oposición ha cuestionado la validez del voto del  Parlamento que ha aprobado la instauración de dicho estado de  emergencia, según Abdel Razaq Al Hejre, miembro del partido islamista  Al-Islah.

El diputado ha denunciado el voto como "una falsificación vergonzosa", afirmando que el quorum necesario no se había reunido. Tan solo 133 diputados de 301 han asistido a la sesión, según Al Hejre.

Todos los diputados de la oposición parlamentaria, los independientes y los del Congreso Popular General (CPG) del presidente Saleh que habían presentado su dimisión han boicoteado la sesión.

Nueva marcha convocada

Por otro lado, los grupos de la oposición de Yemen han convocado a los manifestantes a una marcha hacia el palacio del presidente este viernes para pedir que renuncie, con la esperanza de que ponga fin la crisis.

"Este viernes será el Viernes de la Marcha, con cientos de personas. Llegaremos hasta donde estás y te echaremos", ha adevertido a Al Yazira Mohamen Qahtan, portavoz de la oposición.

Siete semanas de protestas en las calles contra Saleh, que lleva 32 años en el Gobierno, ha hecho crecer la alarma en los países occidentales ante la perspectiva de que Al Qaeda se afiance en un país que se desmorona.

Precisamente Estados Unidos ha expresado su alarma sobre la situación en Yemen y la posible caída de un Gobierno aliado en la lucha contra Al Qaeda.

En los últimos días ha sido constante el  goteo de renuncias de militares, miembros del gobierno y diplomáticos en  protesta por la represión violenta de los manifestantes que ya ha  causado decenas de muertes y centenares de heridos.

Este miércoles, manifestantes portaban pancartas que decían "No al estado de emergencia, carnicero". Algunos han comenzado a vender camisetas con eslóganes que dicen "Soy un futuro mártir".

De momento, la sucesión de Saleh es incierta y el país se enfrenta al peligro de la fragmentación. Quejándose de la negligencia, los yemeníes del sur han asegurado que ellos quieren la secesión del norte, mientras que los chiíes del norte han llevado a cabo varias rebeliones.

Los opositores se quejan de que el Yemen de Salen ha fallado en satisfacer las necesidades de 23 millones de personas. La tasa de desempleo es del 35 por ciento, y alcanza el 50 por ciento entre la gente joven. Yemen es escenario de protestas políticas contra el régimen de Saleh  desde el pasado 27 de enero, aunque se intensificaron a mediados de  febrero pasado.