Esta semana vamos al campo a recoger fresas con las temporeras que trabajan en una de las fincas más consolidadas de Moguer en Huelva. Hace poco que ha empezado la campaña y cada día llegan autobuses con trabajadores de Marruecos y del Este de Europa. Pero en los invernaderos ya están recogiendo fresas muchas mujeres rumanas, casi todas, que empezaron hace años como temporeras pero ya viven definitivamente en nuestro país porque tienen trabajo todo el año en la finca. Otras están de camino en los autobuses que van llegando a diario a las cooperativas que contratan en origen para recoger la fresa en las diferentes fincas. Algunas temporeras ya saben a lo que vienen porque repiten campaña y pasados los 3 ó 4 meses de recogida se vuelven a casa, otras vienen con la intención de quedarse pero no lo manifiestan. El campo es duro, árduo, y estas mujeres se quejan del dolor de espalda pero las que viven del campo son conscientes de la suerte que tienen. Gracias a ellas, sus familias pueden vivir.