Enlaces accesibilidad
Baloncesto | NBA

San Antonio Spurs 4 - Los Angeles Lakers 0: Crónica de un fracaso anunciado

  • Los angelinos cierran una mala temporada "barridos" por San Antonio Spurs
  • Las lesiones y el mal juego del equipo dejan una mala imagen de los Lakers
  • La plantilla más cara de la liga afronta un verano de posible reconstrucción

Por
El líder de Los Angeles Lakers, Kobe Bryant, consuela y muestra su apoyo a Pau Gasol tras la eliminación del equipo
El líder de Los Angeles Lakers, Kobe Bryant, consuela y muestra su apoyo a Pau Gasol tras la eliminación del equipo

Los Angeles Lakers han sido eliminados en primera ronda de Playoffs por San Antonio Spurs por un doloroso 4-0, en un duelo marcado por el blanco y negro del uniforme de los tejanos, que ha finalizado esta madrugada con un resultado de 82-103 favorable a los Spurs.

Unos Lakers cuyas opciones eran muy reducidas, que consiguieron la clasificación in-extremis, en la última jornada de la temporada regular, y por los que ya nadie apostaba, especialmente tras la lesión de Kobe Bryant, a sólo unos días de comenzar la postemporada, tras un esfuerzo titánico.

La eliminación, más allá del final de una temporada mediocre, parece que será un punto de inflexión para el futuro del equipo con mayor gasto salarial de la liga esta temporada, con cuatro de las grandes estrellas de la liga en sus filas (Bryant, Howard, Gasol y Nash) y con veteranos de la talla de Metta World Peace, Steve Blake o Antawn Jameson, entre otros.

El equipo tejano, San Antonio Spurs, no sólo ha "barrido" (como se denomina en la NBA a las eliminaciones por 4-0) a la plantilla más cara de la liga. También ha hecho mella en la historia de una de las franquicias más grandes de la liga (junto a Boston Celtics).

La puntilla más dolorosa

La paliza del tercer partido de la serie, con la peor derrota encajada por los Lakers como local en su dilatada historia en Playoffs, parecía ya insuperable. Daba la sensación de que los angelinos no podían sufrir más, ni dar una imagen peor. Este cuarto y último partido de la serie ha demostrado lo contrario.

Con un cinco inicial extraño y una plantilla plagada de bajas, los Lakers no han tenido la menor posibilidad de ganar el partido. Los chicos de Popovich, comandados por el francés Tony Parker, son uno de los equipos más enchufados de la actualidad en la NBA y lo han dejado claro desde el principio, llegando al descanso con 34-52 en el marcador.

Los siguientes 24 minutos no han hecho sino confirmar lo esperado, el pase de la franquicia tejana a semifinal de conferencia, en una segunda mitad sentenciada desde el inicio del tercer cuarto. Tanto que la afamada primera fila del Staples Center, habitualmente plagada de estrellas del cine y la música estadounidense, quedaba completamente desierta antes del fin del encuentro.

Sólo ha destacado en la segunda parte la expulsión de Dwight Howard por doble técnica (y posterior cruce de palabras con el General Manager de Lakers, Mitch Kupchak, en la entrada al vestuarios), que ha recordado a la actitud de Andrew Bynum en la eliminación de 2012. Instantes después, buscando quizá la inédita reacción angelina, el lesionado Kobe Bryant aparecía vestido de calle y con muletas para sentarse junto a sus compañeros, recibiendo la gran ovación de la noche.

La otra gran ovación se la ha llevado Pau Gasol, al que la afición parecía dar una "despedida preventiva", ya que se especula, como cada año, con su salida del equipo este verano. Pau, con 16 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias, ha sido el único valor fijo del equipo a lo largo de esta breve eliminatoria.

Fracaso histórico del Big Four 2.0

La temporada no pudo empezar peor para Los Angeles Lakers: once derrotas seguidas (ocho en pretemporada, tres ya en competición oficial) que auguraban una temporada complicada para el proyecto más ambicioso de la franquicia desde la construcción de aquel Big Four de 2004 (Shaquielle O'Neal, Kobe Bryant, Karl Malone y Gary Payton), que naufragó cuando estaba a punto de llegar a la orilla, en las finales de la NBA frente a los Detroit Pistons.

Los 82 partidos de la temporada regular transcurrieron entre idas y venidas, rumores de traspasos y declaraciones polémicas de jugadores y entrenador que evidenciaban la falta de armonía en el vestuario. Un equipo que aspiraba a competir (o intentarlo) con Miami Heat por el anillo, terminó rebajando su objetivo hasta la clasificación para los Playoff.

El esfuerzo casi inhumano de Kobe Bryant por meter a los suyos en la parte alta de la tabla y un buen final de temporada de pívot español, no han sido suficiente y los Lakers han caído, como se preveía, a las primeras de cambio.

Una decadencia que, como apuntan algunos analistas, comenzó con la dolorosa eliminación, también por 4-0, en las semifinales de conferencia de 2011, a manos de los después campeones Dallas Mavericks. En 2012 fueron aniquilados en primera ronda por los finalistas Oklahoma City Thunder a los que sólo consiguieron arañar un partido (4-1).

Mike D'Antoni: "Ha sido mi peor temporada"

El batacazo y, sobre todo, la mala sensación que han dejado los Lakers desde el inicio temporada, conduce ahora a un proceso de reconstrucción, demostrada la poca viabilidad del proyecto por el que tan fuerte apostaron en el verano de 2012.

La búsqueda de responsabilidades, que apunta en varias direcciones: la cuestionable gestión desde los despachos, la mala dirección por parte del entrenador Mike D'Antoni y el bajo nivel de los jugadores (a excepción del héroe de este equipo, Kobe Bryant).

Mike D'Antoni ha reconocido su parte de culpa en una reciente entrevista al diario Los Angeles Times. D'Antoni, otrora responsable de uno de los equipos más divertidos de la historia reciente del baloncesto NBA (los Phoenix Suns de 2004-2007), ha reconocido que esta ha sido su "peor temporada como entrenador". "Habría cambiado cosas si hubiese conocido antes a algunos jugadores", ha declarado D'Antoni, que además se ha mostrado dolido por los cánticos del Staples dejando claro que no le querían "We want Phil" (Queremos a Phil, en referencia al que fuese entrenador de Lakers, Phil Jackson).

El futuro pasa por la reconstrucción

Además de los rumores de cambio al frente del banquillo angelino, se plantea también la posibilidad de "amnistiar" a algunos jugadores (el equipo corta el contrato del jugador, que "sale a subasta" para el resto de equipos de la liga). Los dos principales candidatos son Pau Gasol y Dwight Howard.

Gasol vuelve a sonar en las quinielas de traspasos. A pesar del apoyo que ha mostrado la grada esta madrugada y del reciente tweet de Kobe Bryant pidiendo que se dejase de hablar de traspasar a Pau, lo cierto es que su edad y sus capacidades no son las mismas que cuando fichó por los Lakers y su capacidad de liderazgo ha quedado en entredicho esta temporada (su balance en Playoffs sin Kobe en la cancha es de 0-16). Pero Pau sigue siendo uno de los grandes jugadores de la liga y gran cantidad de equipos estarían interesados en ficharle, como quedó demostrado el pasado verano.

Por su parte, 'Superman' Howard ha sido toda una decepción para los Lakers y su final de temporada, con declaraciones polémicas y actitud poco comprometida en el parquet, parece haber anulado su perfil de jugador franquicia a partir de la retirada de Kobe. Varios equipos ya han mostrado interés en él y Howard ha declarado, al finalizar el partido "voy a apartarme de todo y aclarar mi cabeza antes de hablar de cualquier cosa. Todavía no puedo hablar de mi futuro".

Una muestra de las serias dudas que ha dejado Howard esta temporada es la declaración de Reggie Miller, exjugador de la NBA y comentarista para la televisión TNT: "Howard no puede tener el contrato más alto porque no es un jugador de lo más alto". El propio Howard ha reconocido que su temporada ha sido "una auténtica pesadilla".

Lo que parece claro es que este verano habrá profundos cambios en la plantilla. Los Lakers afrontan el siempre complicado proceso de reconstrucción y el futuro es incierto, después de una de las temporadas más grises en la historia reciente de uno de los equipos más coloridos de la liga.