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No recomendado para menores de 16 años Víctimas del misterio - Cuerpo tatuado - ver ahora
Transcripción completa

El 10 de septiembre de 1997, en la madrileña calle de Gallur,

un macabro hallazgo dentro de una caja de cartón

hace que se disparen las alarmas.

Tres extraños tatuajes en la piel de un hombre

eran las únicas pistas

con las que contaba la Policía Nacional

para resolver un crimen,

para resolver un misterio.

Han pasado 20 años

y en el barrio madrileño de Carabanchel

todavía se recuerda la misteriosa aparición

de aquel cuerpo descuartizado y tatuado.

Éramos unos cuantos, siete u ocho chavales,

y un hombre que estaba en la calle empezó a buscar en la basura

y se encontró dos bolsas de basura negras, envueltas,

encintadas y todo,

y vino, nos llamó,

y dos amigos y yo fuimos a los cubos de basura

con unos palos muy grandes,

empezamos a dar... hasta que la bolsa se rompió.

Y ya empezó a salir un olor... que echaba para atrás.

-La pasada semana los vecinos de la madrileña calle Gallur

miraban asombrados un extraño paquete

que se había encontrado en un contenedor.

-Pues yo en aquella época, por hache o por be,

pues estaba enganchado, ¿sabes?

Y un toxicómano, ¿qué hace?

Pues mirar en un cubo, mirar en otro...

Y abrí la tapadera y había una caja.

Rompí la caja y había una bolsa azul muy grande.

Entonces cogí, la toqué y noté como un perro...

O no sé lo que era.

Y cogí yo, rompí la caja y rompí la bolsa.

Y al romper la bolsa vi como un brazo torcido,

pero yo creía que era cordero, porque no había vello.

No tenía vello, ¿sabes?

Entonces dije: "¿Y esto qué es?", y rompí un poco más la bolsa.

Entonces ya me olió un poquillo mal y tal.

Cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos,

encontraron algo espeluznante.

Dentro de la caja, separados en bolsas de plástico,

había un cadáver humano.

En una bolsa se hallaba el tronco y en otra las extremidades.

Y con la porra y un dedo rompió el agente la bolsa

y vio que era un tronco;

un tronco y un brazo de un cuerpo.

Entonces el policía lo primero que hizo fue echarse para atrás,

corriendo,

y dijo: "Llama al juez",

dice: "Tú no te muevas de aquí". Digo: "No, no, yo no me muevo".

No se encontraron ni las manos ni los pies ni la cabeza

sencillamente para evitar la identificación del cadáver.

La cabeza es fundamental en la identificación fisonómica

y las manos son fundamentales en las identificaciones dactilares.

Esta es la razón por la cual el autor de los hechos

escondió estas partes del cadáver.

Vinieron dos o tres señores con guantes y con unas pellizas,

y unas chaquetas largas,

y sacaron la bolsa

y vieron que era... Pues una pierna en un lado,

otra pierna en el otro lado, un brazo en otro lado,

otro brazo en otro lado... Y sin cabeza.

Los vecinos están observando esta escena aterradora

mientras los investigadores intentan encontrar

precisamente esas partes que faltan y que posiblemente servirían

para llegar a quien ha cometido ese crimen.

Entonces empezó a venir gente, empezó a venir gente,

empezaron a salir las señoras a los balcones

y se hizo un corro, ¿no?

Tenían que esperar al juez.

-El barrio estaba muy exaltado;

la gente estaba muy impresionada,

todos hablaban del hallazgo de este cadáver en el contenedor,

y al principio llegaron los policías de seguridad ciudadana

y no perimetraron la zona,

no establecieron el cordón de seguridad

que se suele montar en esos primeros instantes,

y toda la gente se asomaba...

Bueno, y ya llegó el grupo de Homicidios,

especializado en estos casos,

llegó la brigada de Policía Científica;

se estableció el cordón de seguridad,

la gente se apartó.

-El barrio se escandalizó

porque como el cuerpo lo sacaron y lo dejaron ahí

entre los dos árboles que había aquí,

entre los dos árboles...

Ahí sacaron el cuerpo, los cubos estaban ahí,

y entonces sacaron el cuerpo y, al abrirlo,

fue cuando se vio el torso.

Yo lo vi, pero me metí para dentro.

Porque entonces mi hijo pequeño era muy pequeño

y no quería que lo viera.

-Yo me tiré un año sin dormir,

porque cerraba los ojos y veía lo que es el tronco,

sin los brazos, sin las piernas y sin la cabeza.

Estuve pasándolo fatal;

un año durmiendo con mi abuela porque no podía dormir solo.

Y con la luz encendida porque es que...

Lo tenía ahí.

-Al principio se hablaban cosas exageradas;

diciendo que había sido alguien del barrio

al que habían matado por venganza,

que podía haber sido alguien de los grupos de etnia gitana

que pululaban por la zona...

-Se hablaba de que podía ser un ajuste de cuentas,

una secta; yo qué sé.

Es que creo que lo cortaron los dedos y donde tendría huellas,

me imagino. No sé, la cabeza...

-Entonces se dijo que fue un ajuste de cuentas.

Pero claro, no sabíamos ni quién era.

Podía haber sido uno que venía de otro barrio

a comprar, no pagó o lo que fuera...

Porque aquí hemos tenido hasta tiros y de todo.

-Había mucha gentuza por esta calle, sí.

En esta parte de donde está el campo de fútbol,

estaba todo de chabolas, de gente viviendo ahí,

con caballos, con droga, vendiendo drogas...

Y había mucha gentuza ahí, sí.

Era una calle muy peligrosa.

La principal duda de los investigadores era saber

si la víctima pertenecía al barrio

o si habían abandonado el cuerpo ahí para confundirles

y alejarles del lugar real de procedencia del mismo.

Algo que a lo largo de los años ha llamado la atención

de los investigadores que se han acercado a este caso

es el silencio de los vecinos de donde se encontró el cadáver.

Parto de la idea de que un suceso así

genera una conmoción social tremenda.

Es lógico que si a la puerta de tu casa se encuentra

un cuerpo mutilado,

además con una serie de elementos que llevan a pensar

que podría estar metido en alguna agrupación

de corte satánico,

lo normal es que la gente no hable.

Pero sí es cierto que se barajó la posibilidad

de que la gente se callase porque sabían quién o quiénes

eran los asesinos

y, por supuesto, porque los temían como a nadie.

Los agentes iban descartando opciones para identificarlo

y el silencio del barrio no ayudaba en esta labor.

El caso del cadáver tatuado

se ha convertido en materia de estudio

en la Universidad de Criminología de Madrid.

En el caso del hombre sin rostro de Carabanchel, de 1997,

nos encontramos en un contenedor de basura

un cuerpo mutilado.

Estaba mutilado porque le faltaba la cabeza,

le faltaban las dos manos

y también le faltaban los pies.

La única forma de identificar al muerto era encontrar su cabeza

o disponer de las huellas dactilares,

por eso había que encontrar los dedos, manos o cabeza.

Cuanto menos datos tenemos para poder identificar

más difícil será.

Si nos disponemos de la huella del dedo

y, además, no disponemos tampoco

de la posibilidad de la huella dental,

que nos permitiría también una forma de identificación,

se va restringiendo la posibilidad de identificación.

-Enseguida la policía llegó a la conclusión

de que había sido asesinado

y posteriormente descuartizado el cuerpo.

-¿Qué significa en este caso que sea descuartizado?

Pues lo vamos a poner aquí.

Des-cuar-ti-za-do.

Pues eso significa que o hubo una venganza;

una venganza ejemplarizante y era un aviso a navegantes;

o también que se intentó hacer desaparecer

cualquier elemento identificativo.

¿Cómo se procede para identificar un cuerpo descuartizado?

Si no tenemos la identificación fisonómica de la cabeza

ni la dactilar de las manos,

la única que nos queda es la identificación de ADN;

con lo cual la Policía Científica

tiene que extraer ADN de cadáver

y contrastarlo con las bases de datos.

Para identificar un cadáver

se sigue un procedimiento más o menos estandarizado.

Lo primero que se hace es obtener la huella

para poder cotejarla con las huellas del cuerpo

de seguridad del Estado o base de datos policial.

Es la forma más barata y más rápida; lo más eficiente.

En segundo lugar iríamos al perfil genético,

que nos vale siempre y cuando tengamos con quién cotejar;

el perfil genético per se no da la identificación,

es necesario cotejarlo con algún familiar.

Cuando tenemos un cadáver donde no tenemos posibilidad

de huella dactilar,

ese cadáver pasa por el laboratorio de antropología,

porque nos permite obtener

un perfil antropológico de esa persona;

nos permite determinar la raza, el peso, la talla,

el sexo...

De tal manera que nos va limitando un poco la búsqueda

y esos datos podemos aportarlos a la Policía

para que vayan perfilando esa búsqueda.

A simple vista, lo primero que se dedujo

es que se trataba de un varón entre 30 y 40 años.

A este hombre le dieron 14 pequeños pinchazos

en el omoplato, en la zona del hombro.

Eso nos recuerda algunos modos operandi,

pero en este caso concreto, ¿por qué le dan 14 pinchazos?

Posiblemente para hacerle sufrir.

O posiblemente en un acto de tortura o de tormento.

O posiblemente quizá porque esperaban alguna información.

Y finalmente, lograran esa información

o simplemente el sadismo de torturarle,

le asestan dos puñaladas, ¿verdad?

Las puñaladas, digamos, que son mortales.

Mor-ta-les.

¿Y dónde se las dan?

Pues exactamente en el pecho.

Ello sugiere que la intención era claramente acabar con su vida.

-Tenía heridas penetrantes y llegaron a la conclusión

de que había resultado asesinado;

había recibido algunas heridas de arma blanca

en zonas vitales del cuerpo.

Una de ellas que le alcanzó la zona del corazón.

Decían que a lo mejor una de las puñaladas

le entró debajo de las axilas

y que esa puñalada le llegó hasta órganos vitales,

el corazón y los pulmones.

Luego había otro dato importante;

no había restos de sangre en la caja.

No se halló ningún resto de sangre;

con lo cual el crimen o el descuartizamiento

no se produjo en esa zona.

-Habitualmente un cadáver del que se ha seccionado

algún miembro y no hay sangre en su entorno,

ese cadáver indica que es una zona que se llama secundaria;

o sea, no es la zona primaria donde se originó

el desmembramiento del cadáver, por ejemplo.

-Y por lo que dijo el juez,

le escuché que decía así entre dientes:

"A este le han desguazado en una bañera".

Se veían los cortes de la motosierra.

Estaba drenado; no había ni gota.

Por eso dijo el juez

que lo habían hecho en una bañera.

-Lo descuartizaron y lo trocearon utilizando, dijeron, una radial

de las que emplean los fontaneros.

Es a la conclusión que llegaron los agentes de Policía Científica.

Sin embargo, el médico forense ve algo que llama su atención

antes de proceder al levantamiento del cadáver.

En la piel de la víctima hay tres tatuajes

que pueden ayudar a su identificación:

un escorpión,

un pentáculo

y el número del diablo, el 666.

El fallecido pertenecía a un barrio humilde.

Era imposible, con estos tatuajes, que nadie supiera quién era.

Cuando el cadáver es encontrado,

el hecho de que le falten la cabeza y las manos

indica que aquel que comete o aquellos que cometen el crimen

no querían que se identificara ese cuerpo.

Pero claro, si esto es así, fueron un poco chapuzas,

porque se dejaron elementos clave para resolución del caso,

como eran esos tatuajes que aparecían en el cuerpo.

Entonces trabajaba como reportero para la revista Enigmas

y me puse a investigar qué había ocurrido,

porque la Policía, según las primeras informaciones,

no solo encuentran una caja con un cuerpo descuartizado,

sin cabeza y sin brazos,

sino que aparecen tres tatuajes,

y tres tatuajes muy significativos, relacionados con el mundo

o el campo del misterio, de lo enigmático:

un pentáculo; la supuesta firma del diablo, del demonio;

tres seises y un escorpión.

Son muy significativos porque quién se tatúa

y dónde se tatúa son claves para el suceso

o para desvelar claves de este suceso.

No son tatuajes estéticos, visibles;

están en el pecho y el torso;

es decir, quien se los hizo no quería mostrarlos.

El primer tatuaje que llama la atención de los investigadores

es el escorpión,

porque dentro de la mitología antigua el escorpión representa,

por un lado, el evitar el dolor;

el dolor a veces se evita mediante el suicidio,

lo que hace muy bien el escorpión;

por otro lado, cortar la entrada de espíritus malignos.

Pero, además, el escorpión es un insecto

que cambia de piel seis veces en su vida;

es decir, muere y renace;

quizá esto es lo que quería representar aquel que se tatuó eso.

Es decir, muero de una vida y renazco a otra.

¿A qué vida? Debemos seguir leyendo los tatuajes.

El pentáculo es un símbolo que demuestra magia negra o blanca,

en función de las aristas de la estrella.

En este caso tiene las aristas hacia abajo,

con lo cual es magia negra.

Los símbolos que hay en el interior del pentáculo

también nos dan pistas.

Está el alfa y el omega; el principio y el fin.

Un poco más abajo, en el pecho,

se encuentran un pentáculo dentro de un círculo;

un símbolo puramente satánico;

y quizá el más satánico de todos:

el 666, que es el número de la bestia.

Son los dos últimos los que hacían saltar las alarmas.

¿Se escondía tras este crimen la actuación de una secta satánica?

El primer paso estaba claro; tatuadores profesionales

deberían decir si esos tatuajes eran profesionales,

o hallarlos entre los reclusos carcelarios.

Este tatuaje no es profesional.

Viendo las imágenes un poco y el contexto,

tiene pinta de ser algo más sectario.

-Hecho de forma doméstica. -Totalmente doméstica.

-No es un tatuador profesional. -No, de ninguna manera.

-Aparecieron todos en el pecho.

El lugar donde se tatuaron,

¿también tiene algún significado o simbolismo?

-Ya has visto cómo ha llegado el cadáver;

es una cosa de lógica. Si le faltan la cabeza y los brazos

y lo dejan en el pecho, esto puede ser para que se vea;

puede marcar también el paso o avisar a la gente

que esté metida en el mismo grupo.

Suele ser así de escalofriante.

Se me ponen los pelos de punta porque el terreno este...

Tiene toda la pinta de que sea una señal

de "cuidado donde te vas a meter

porque el que está en la caja y le faltan los brazos y tal,

teóricamente te dejo esto", que es un mapa, una escritura,

para que el que entienda o los que estén en la secta sepan

que pueden estar en el mismo lugar. -Un aviso.

-Este tipo de trabajos es un trabajo "underground";

es decir, si antiguamente lo hacían en la cárcel,

te hace ver el color de la tinta... -¿Crees que es carcelario?

-Tiene toda la pinta.

-Se sospechó que era alguien que había pasado por prisión

y que, además, esa persona había cumplido prisión

en un centro penitenciario determinado de España,

en concreto en Zaragoza.

Era todo muy enigmático

y daba la impresión de que si alguien había visto eso,

lo recordaría,

por es la Policía mandó a Instituciones Penitenciarias,

dependiente del Ministerio de Interior,

esos dibujos para que los enseñaran a posibles compañeros de prisión

de esta persona, si es que estuvo allí,

y lograr identificarle.

-El tatuaje del escorpión era muy típico en aquella época

y sugería vida carcelaria; gente más o menos marginal;

tatuajes que se podían hacer efectivamente en una cárcel,

y era el tatuaje típico,

junto con los famosos tres puntos que se hacían en la mano,

de haber pasado por prisión y estar relacionado con drogas.

Para agilizar el caso

y mientras se descubría el misterio de los tatuajes,

decidimos actuar.

Seis días después de que apareciese el cuerpo,

la Policía decide hacer públicos los tatuajes del cadáver

a través de los medios de comunicación.

Dos tatuajes, un escorpión de tinta azul sobre el hombro

y un extraño símbolo esotérico pintado en el pecho

son las principales pistas con las que cuenta la Policía

para solucionar un misterio;

para atrapar a un asesino.

Para resolver este caso era absolutamente necesaria

la colaboración ciudadana.

Solo un conocido de la víctima podía dar información relevante.

No era habitual, por eso sorprendió mucho

en aquella época, que la Policía difundiese

los tatuajes.

O sea, que todo el mundo pudiese ver el tatuaje tan enigmático

que tenía ese hombre

y la estrella de cinco puntas que tenía al lado.

Es algo que sorprendió porque la Policía

suele ser recelosa, suele actuar con mucho sigilo,

en ese tipo de investigaciones;

pero llegaron rápidamente a la conclusión

de que iba a ser muy difícil identificarlo

y que quizá alguien podía contribuir a la identificación

divulgando esos tatuajes,

que además al principio se le relacionó a este hombre

con alguna secta satánica.

Tras hacerse públicos los tatuajes, recibimos un centenar de llamadas;

el 90% sencillamente eran bromas.

Solo dos llamadas anónimas captan la atención de los investigadores.

Una de las llamadas se realiza a la redacción del programa

"Buscados con cargo", de TVE.

Encontró una caja de cartón

que contenía los restos descuartizados de un hombre;

sin manos con las que poder cotejar las huellas digitales,

tan solo unos tatuajes pueden aportar pistas

para resolver la identidad de esta persona.

-Hubo varios programas de televisión que abordaron el tema

y uno de ellos, precisamente de TVE,

tenía un teléfono para atender llamadas de personas.

-En estos días se ha especulado mucho sobre el caso.

Era el año 97;

llevábamos apenas un mes con las grabaciones

y con nuestras colecciones de crímenes y tal,

y entonces recibimos una llamada anónima

que venía desde Zaragoza.

En este caso parecía que tenía visos de ser real

y una llamada consistente

porque dio unos datos

que la Policía no había hecho públicos.

El principal foco de la investigación

se centra en la llamada recibida en el programa de TV.

Eso nos podía ayudar a ir cerrando el círculo.

Una de esas llamadas anónimas dijo que esa persona,

sin identificarse el comunicante,

que esa persona había estado cumpliendo prisión en Zaragoza.

No se quiso identificar.

En aquella época esa llamada tampoco se pudo registrar;

no se pudo localizar a ese comunicante,

y la vía de investigación que utilizó la Policía era

intentar, lo que hemos comentado, que se descubriese si alguien

de esa prisión de Zaragoza

pudo haber visto a esa persona en el centro penitenciario.

La autopsia revelaba que la víctima había muerto a las 14.00

del mismo día en el que se encontró.

El cuerpo apareció en torno a las seis de la tarde;

por eso los investigadores trazan

un radio de 300 km en torno a la calle Gallur,

que es el recorrido que se puede hacer en tres horas.

Zaragoza se encontraba dentro de ese perímetro.

Tuvieron una chispa de esperanza; por eso se movilizaron

y se marcharon a Zaragoza, que era el único hilo conductor.

-El cadáver apareció dentro de una caja de cartón

que era el embalaje de un frigorífico.

Ese código de barras que aparecía en esa caja de cartón

situaba a la Policía en Zaragoza.

Supuestamente ese frigorífico fue vendido en Zaragoza;

supuestamente el frigorífico que había dentro de esa caja.

Y por lo tanto se sospecha

que quizá los que acabaron con la vida de este hombre

y luego lo descuartizaron

a lo mejor cometieron el crimen en Zaragoza.

Pero Instituciones Penitenciarias informó que no tenían conocimiento

de un sujeto que hubiera ingresado en prisión

con esos tatuajes.

Nadie parecía identificarle en la zona a través de ellos.

Ante un caso del que no tenemos prácticamente pista ninguna

que nos lleve a quienes han cometido el asesinato,

yo creo que se puede elucubrar lo que uno quiera.

Hay que ir encadenando esos eslabones

para juntar toda la cadena.

El hecho de que se encontrara en la calle Gallur

llevó a una parte de la investigación a pensar,

no en el hecho de que se encontrara en una calle con ese nombre,

sino en que Gallur es un pueblo de Zaragoza;

un pueblo que además tiene

una extensísima tradición templaria.

Sigamos elucubrando.

Pensemos que los templarios,

cuando son condenados a principios del s. XIV,

finalmente quemados en la isla de los Judíos,

en el Sena, en París,

son acusados de sodomía, de escupir a la cruz

y sobre todo de adorar a ídolos paganos.

De hecho se hablaba de una suerte de diablo,

de demonio de la sabiduría,

al que llamaban Baphomet.

Dadas las especiales características de este caso,

de estos tatuajes, pensamos...

Se barajan distintas hipótesis

y la Policía no parecía tener claro cuál era el móvil del asesinato.

¿Por qué cree usted que al cadáver le han cortado

las manos y los pies?

-La verdad es que descuartizar un cadáver puede ser

fundamentalmente por tres circunstancias...

-No había unanimidad en las creencias, en las opiniones.

Unos opinaban que era una secta satánica,

clarísimamente los que más se inclinaban

iban por ahí.

Pero había otros más descreídos que no,

que eso seguramente lo habían hecho para disimular

y para llevar a error a la Policía.

Ahí estaban avisando;

no se sabe de qué, pero había un aviso.

Claro, esto es la pescadilla que se muerde la cola.

Para saber quién es la víctima

fundamentalmente tenemos que saber

el motivo por el que ha sido asesinada.

En ese momento de la investigación la Policía trabajaba

sobre tres hipótesis que explicaban las causas del crimen.

Bueno, la primera hipótesis que barajamos es la de la venganza.

Es decir, una venganza que podemos definir,

teniendo en cuenta el modus operandi,

como ejemplarizante.

¿Por qué? Porque si simplemente

se trata de acabar con la vida de alguien,

se le da un tiro o se le asestan unas puñaladas;

pero aquí había un acto de ensañamiento.

-Esto se asemeja más a la cultura mexicana o colombiana.

La corbata colombiana o ese tipo de cosas que te mandan

y luego te explican que cuidado con tu mamá

y con tu papá porque si hablas de esto,

se llevan a todos por delante.

-Entonces es muy posible

que estemos ante una venganza ejemplarizante

con aviso a navegantes. ¿Por qué con aviso?

Esto nos recuerda un poco el tema de los narcos mexicanos;

incluso en Madrid,

la famosa banda de los Tigres de Arkan,

que no solo mataron a uno de sus socios,

sino que le mutilaron precisamente

para que su propia banda o las bandas rivales, no se sabe,

tomaran ejemplo de ello.

Esta es la primera hipótesis.

Es decir, la venganza...

Si bien es cierto que no podemos

satanizar algo tan artístico como es el tatuaje,

no menos lo es que determinadas agrupaciones

lo usan para identificar a sus miembros.

Pero esto no es nada nuevo. Si nos vamos a los siglos XIV y XV,

existía una sociedad criminal en España conocida como la Garduña,

que se extendió casi hasta finales del XIX,

y cuyos miembros se identificaban entre sí porque tenían

tres puntos tatuados en la mano,

y era conocida como la Sociedad de los Tres Puntos.

Si seguimos avanzando en el tiempo, a principios del s. XXI

nace una agrupación verdaderamente rocambolesca

dirigida por un señor que se autodenomina

Dios el Anticristo, el reverendo Miranda,

y cuyos miembros se tatúan absolutamente todos

ni más ni menos que un número tan poco agradable

como es el 666.

Por lo tanto vemos que sí existe una vinculación entre el tatuaje

y la pertenencia a estas agrupaciones.

Si lo tienes, perteneces; si no, eres un paria.

Básicamente lo que te puedo decir,

por experiencia de piel, tinta y vista,

es que esto muy buena pinta no tiene.

Detrás de esto hay una pared tan oscura

o más grande que el muro de Berlín.

-Ritual...

Satánico.

Vale, ¿por qué ritual satánico?

Por las evidencias de los tatuajes en el cuerpo.

Es cierto que luego se ha sabido que esos tatuajes

eran de varias épocas;

pero había marcas como el 666

y un círculo claramente, digamos, de inspiración satánica.

-En este caso también se le puede dar

una vinculación... satánica, por decirlo de alguna manera.

-Y el hecho de que apareciera decapitado,

que apareciera sin la cabeza, ni las manos ni los pies,

también puede sugerir efectivamente un ritual de sacrificio.

Y esa posibilidad hay que contemplarla.

Cuando vemos que se realiza un ritual de corte satánico

en el que hay un sacrificio,

a veces de animal, en ocasiones humano,

esto no es reciente; nos podemos ir a los s. XVI y XVII,

con grandes procesos de brujería donde esto ocurría.

¿Pero en la actualidad se produce? Sí, se produce.

Tenemos que distinguir entre el satanismo ramplón,

que va al rito,

que precisa de la sangre para conseguir un objetivo,

y lo que es la parte filosófica y posiblemente más positiva

que es el luciferismo.

Porque el satanismo al final es la parte dura,

el mamporrero, cuanto más sangre mejor,

porque es la forma de encauzar

a aquella persona que ha entrado en el grupo

hacia donde queremos encauzarla,

que no es adorar a un demonio;

es el control mental y lavado de cerebro de esa persona.

Poco a poco la hipótesis del rito satánico

comenzaba a tomar forma entre los investigadores.

No había evidencias, pero sí indicios

de que algunas sectas satánicas actuaban en la clandestinidad.

El cuerpo tatuado y descuartizado era un mapa que conducía

a un territorio oscuro y macabro.

Los tatuajes de este hombre son claramente, al menos dos,

de inspiración satánica.

-Esto dentro de lo malo está hecho con tinta;

pero hay casos, que yo he visto también,

en los que cortan con cristal o hacer un tipo de escarificación,

hacer el mismo dibujo con una cuchilla,

llenarlo de ceniza, incluso de tabaco...

-Con un cigarro o una vela... -Eso mismo,

para que eso se infecte y tome un relieve,

y en vez de hacerlo con tinta,

hacerlo directamente con cortes en la piel.

Y esa misma sangre se ritualiza,

porque en estos rituales al final le tienen que dar de comer a algo.

En estos rituales satánicos, come...

-La entidad maligna. -La entidad maligna.

En aquellos años unas 20 sectas satánicas

actuaban en España,

de las cuales dos estaban en Madrid.

Eran adoradores del Anticristo que se reunían más o menos

una vez al mes para invocar al demonio.

Todo lo relacionado con el satanismo

siempre ha llamado la atención de determinados sujetos

y determinados colectivos sociales.

Solo por transgredir, romper con las normas establecidas,

son muchos los que se dedican a la adoración de Satán,

a la práctica de misas negras, al ocultismo

y a investigar todo lo relacionado con el satanismo.

¿Cómo entender el satanismo?

A partir de los 90 hay un "boom" dentro del satanismo,

y seguramente todo el mundo lo recordará;

estaba "de moda", entre comillas, profanar cementerios

bailar encima de una tumba y hacer pintadas.

Y son numerosas las noticias que recordamos todos

de "Profanación en un cementerio; han roto cruces y lápidas",

"Profanación en una iglesia; se ha llevado una cruz y un cáliz".

Empieza a haber actos satánicos, profanaciones satánicas,

que acaparaban portadas y reportajes.

-Entre 50 y 60 tumbas del cementerio municipal de Huelva

han sido profanadas.

Las tumbas aparecieron con sus cruces arrancadas

y enterradas de nuevo invertidas;

simbología que suele asociarse a las sectas satánicas.

-Hola, buenas noches. A las puertas del s. XX,

ante la incredulidad de muchos, el temor y el asombro de otros,

el satanismo y la magia negra están de plena actualidad.

En la década de los 90, según el registro

de asociaciones culturales del Ministerio de Cultura,

había aproximadamente unas 320-350 agrupaciones

que se podían considerar sectarias.

No quiere decir que fueran destructivas ni satánicas.

Sí es cierto, y son datos que por aquel entonces

manejaban determinados miembros de la Iglesia,

es que en España podían funcionar

en torno a 20-30 agrupaciones de corte satánico.

Dos de esas agrupaciones podían actuar en Madrid.

Creyentes y ateos aparecen envueltos

en espeluznantes historias

que hablan de violencia, profanaciones y muerte.

Hoy les proponemos como debate en "A través del espejo"

los ritos satánicos.

Emitimos como siempre en directo desde el estudio 10 de TVE.

El satanismo estaba de moda

y el cuerpo tatuado con tres seises y un pentagrama

acercaba a los investigadores hacia un móvil relacionado

con algún tipo de rito de adoración al diablo.

Cuando yo investigué en los 90 este tipo de sucesos

descubrí que el satanismo como tal tenía muchas derivaciones,

y también entró una parte muy oscura,

que es el de las creencias del mal.

En el Madrid de finales de los 90

surgen una serie de bandas

que vienen inspiradas por algo que ha nacido décadas atrás,

concretamente en los años 60

en la costa oeste de EE. UU., en California: la Iglesia de Satán.

La Iglesia de Satán está dirigida por un personaje

absolutamente rocambolesco llamado Antón Szandor LaVey,

que además es el escritor de la conocida como biblia satánica;

pero debemos pensar que cuando él desarrolla este escrito

y monta esta iglesia,

que en los años 90 abre su sede en Barcelona, en España,

él lo hace con una inspiración realmente religiosa,

casi diría que filosófica.

Eso hace que surjan determinados grupúsculos

en el Madrid de finales de los 80, principios de los 90,

que intentan emular esa inspiración,

pero lo hacen de una forma muy cutre;

no van a la filosofía, no van realmente a la historia

que puede haber detrás del luciferismo,

de Lucifer como ángel de la luz;

sino que van al campo, a la actuación,

literalmente a la profanación de cementerios,

y es lo que hacen.

Es decir, esto podría haber hecho

que estos grupos se hubieran abierto más,

hubieran mezclado la filosofía con la actuación de campo,

y llegaríamos a grupos satánicos realmente peligrosos.

En 1975 se produce la primera reunión

de seguidores satánicos, de seguidores del diablo,

y se produce en Madrid en la estatua del Ángel Caído,

que está a 666 m de altura curiosamente.

La pista del rito satánico conduce de nuevo

a los investigadores hacia Zaragoza;

exactamente al cementerio de Torrero,

donde se habían producido en esos meses

varios actos vandálicos con profanaciones de tumbas.

La Policía sospecha que estos asaltos a cementerios

podrían estar relacionados

con el crimen del hombre sin rostro de Carabanchel.

¿Qué pasó cuando vino la policía a investigar el caso?

¿Recuerda si llegó a saber quién había podido ser,

si se detuvo a alguien?

-Recuerdo que hubo una persona, una señora mestiza,

que al ver a los policías procuró evitarlos,

caminando deprisa o echando a correr,

y la persiguieron y la pararon,

en fin, y hablaron con ella, y no sé en qué quedó.

-¿Usted recuerda aquella época y qué es lo que ocurrió?

-Descubrimos... Los enterradores nos vinieron

a dar cuenta de que habían descubierto unas pintadas

que no se habían visto antes,

en las paredes de una manzana de nichos, de la manzana 1.

Eran pintadas extrañas,

con el 666

y signos... en fin, raros; cruces invertidas y cosas así;

cosas que no se habían visto hasta entonces, nos dieron cuenta,

las mandamos eliminar borrándolas.

Pero en cuestión de una semana o dos se volvieron a reproducir.

Observamos lo mismo; así que dimos cuenta a la Policía

y ellos establecieron una vigilancia

hasta que... se borraron y se dejaron de reproducir.

-¿Y recuerda si, además de las pintadas,

hubo profanación de tumbas?

-Donde se dieron las pintadas, que fue en una manzana de nichos,

en la manzana 1 en concreto,

no se realizaron esos actos,

pero en otros lugares del cementerio sí.

-¿Se llevaron cuerpos?

-Más que llevarse cuerpos, exhumarlos y esparcirlos.

-¿Y llegaron a encontrar restos como si hubiesen hecho algún rito?

-Sí, sí. -¿Velas, ceniza, animales muertos?

-Bueno, animales muertos ya no sé.

Pero es que no solo esto;

se produjeron casos sumamente extraños.

Especialmente recuerdo el del cementerio de Valladolid,

donde un grupo satánico que se autodefinía

como heavy-satánico,

llegaron a este cementerio, abrieron varias tumbas;

tumbas que ya eran antiguas, fueron específicamente a ellas;

y se dedicaron a fumar marihuana con los huesos de los muertos.

Esto era algo, no habitual,

pero sí en el ámbito de las profanaciones,

relativamente corriente en esa década de los 90.

Tercera hipótesis.

Yo me inclino, con los datos que tengo,

más por esta tercera.

Estaríamos hablando de una conjunción

de las dos anteriores,

pero con prevalencia de la primera.

Estaríamos hablando de una venganza,

ven-gan-za...

Pero con matices.

Una venganza, posiblemente de una banda criminal,

relacionada muy posiblemente con el narcotráfico,

ya fuera su propia banda o una banda ajena o rival;

pero como se da la circunstancia de que el cadáver tenía

esas marcas, digamos, de origen satánico,

pues que tuviera alguna relación con algún tipo de secta.

Resumiría con un término latinoamericano,

que es el del narcosatanismo.

Lo escribo.

Narco...

satanismo.

Y lo subrayamos por su importancia.

¿Y qué es el narcosatanismo?

Es la mezcla de rituales satánicos con el mundo del narcotráfico.

En el narcosatanismo se utilizan rituales de palo mayombe;

son rituales que mezclan la cultura vudú,

la cultura brasileña, la cultura cubana, de la santería,

en la que es necesario utilizar restos de cadáveres,

cuerpos humanos,

y se realizan con la finalidad

de favorecer el negocio del narcotráfico.

La gente que quizá lleve esto no viene de un lugar...

O no está metida en una cosa que sea transparente.

A veces hablar de esto...

Puede traer alguna consecuencia;

pero detrás de este tipo de cosas, se me pone la piel de gallina...

He visto, evidentemente no los he hecho yo,

pero sé más o menos de qué ambiente pueden venir este tipo de dibujos,

y no es nada grato.

Y detrás de esto hay gente que no está bien de la cabeza,

gente enferma;

pero muy mala.

Este tipo de gente que lleva este tipo de escritura

ya nada más entrar por la puerta,

se respira ese frío; cuando entra una persona así...

-¿Se respira el miedo? -Eso es.

Esta gente no son cuatro forofos

que están en un local tomando cervezas dentro;

esto es una asociación, a saber los miembros que tiene;

esto tiene pinta de ser una secta y bastante importante,

porque el tipo de ejecución

y cómo se presentó el cadáver

suena muy mexicano.

Quizá debamos fijarnos en dos conceptos

que a mí me resultan aterradores, especialmente cuando se fusionan;

por un lado, el satanismo; por otro, el narcotráfico.

Y si tuviéramos que hablar de un personaje polémico,

quizá el precursor de ese narcosatanismo,

obligatoriamente debemos hablar de Adolfo de Jesús Constanzo.

Esta persona nace en Miami

y rápidamente es iniciado en el rito del palo mayombe,

santería;

al cabo de los años abre una consulta,

empieza a recibir a gente reconocida de la alta sociedad,

especialmente de la costa oeste,

y esto llega a oídos de los narcotraficantes.

Entran en contacto con él;

empiezan pagando 4000 dólares por los rituales

y acaban pagando auténticas fortunas.

El narcotraficante lo que busca mediante el ritual satánico

que realiza este personaje

es esquivar, librarse en definitiva,

de la mirada de la policía

y continuar haciendo su trabajo.

Esto lleva a que se descubra n el rancho que Constanzo tenía

en la localidad de Matamoros,

en la frontera prácticamente entre México y EE. UU.,

un auténtico museo de los horrores.

Cuanto más bestia fuera el pago de sangre,

más posibilidad tendríamos de que se cumpliera lo que se pedía;

cuanto más bestia fuera el pago de sangre,

más dinero ganaba. Ese era el objetivo fundamental.

Cuando los investigadores llegan a su rancho

descubren algo aterrador.

Hay botes en cuyo interior se encuentran cerebros,

las víctimas han sido maculadas;

se encuentran genitales en los botes;

pero lo que llama poderosamente la atención

es que Constanzo ha llegado

a dar una vuelta a la barbarie humana

prácticamente de 360 grados,

al punto de que se ha llegado a realizar corbatas

con la columna vertebral de las víctimas.

Este narcosatanismo pega el salto a Europa.

Evidentemente, si existe esa creencia,

porque los narcotraficantes son especialmente supersticiosos,

de que gracias a ese satanismo,

vas a conseguir tus objetivos,

evidentemente se exporta a Europa,

llega a España, aparecen pequeños grupúsculos,

y quién sabe si el caso de la víctima tatuada,

del asesinado tatuado,

tiene que ver con el narcosatanismo.

El episodio más importante

y que se ha hecho una película sobre ello,

"Perdita Durango", dirigida por Álex de la Iglesia

y protagonizada por Javier Bardem,

cuenta la historia de Sara

que junto con su colega en un rancho de Matamoros,

muy cerca de EE. UU., pero territorio de México,

se le pudieron demostrar casi una veintena de crímenes;

con sus vísceras, les arrancaban el corazón

y hacían un brebaje que hacía invisible a la gente.

Cuando la policía mexicana les detuvo,

hubo un tiroteo que duró varias horas,

y es curioso porque todos, menos ella, murieron

porque se creían invisibles,

precisamente con los brebajes que habían preparado,

y, como decía, se mezclaba el narcotráfico puro y duro

con una cierta santería.

Venganzas, traiciones, rituales satánicos,

ajustes de narcotráfico;

¿a qué se estaban enfrentando los investigadores?

La autopsia revela datos esclarecedores.

Los cortes habían sido hechos por profesionales.

La decapitación y corte de manos y pies

no es propia de ritos satánicos,

sino de individuos que saben perfectamente lo que hacen.

Los investigadores obtienen una valiosa pista.

El día que el cuerpo fue encontrado

los vecinos observaron cómo una furgoneta roja

se acercaba al contenedor de basura

y de ella se bajaban dos individuos que depositaron

una caja en su interior.

Saltó una señora desde el balcón:

"¡Ha sido una furgoneta roja!".

"¡Ha sido una furgoneta roja!".

"Una Express roja ha sido".

"¿Usted cómo lo sabe?".

"Porque he visto hace media hora que ha pasado una furgoneta roja,

ha parado ahí y ha tirado una caja".

La misteriosa furgoneta roja

nunca fue identificada por los investigadores,

pero sirvió para cerrar el círculo

sobre los posibles autores del macabro asesinato.

Pese a los esfuerzos de los investigadores

por identificar a la víctima, no aparecían nuevos datos

que permitieran ponerle nombre.

No había una denuncia y nadie parecía echarle de menos.

El caso no avanzaba y dos meses después,

sin tener más datos, decidimos pedir ayuda a Interpol.

El estudio antropológico reveló

que se trataba de una persona de otra etnia.

El juzgado de instrucción lo que hace es instar

a Criminalística,

a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado,

para que tomen muestras para proceder a su identificación,

o bien con la huella dactilar,

o bien mediante ADN.

A veces se pide la colaboración de Interpol

cuando se sospecha que es un extranjero.

Dentro de las denuncias de desaparecidos,

no había nadie que encuadrara con estas características

y empezó a barajarse la posibilidad de que fuera un extranjero.

Sobre la identidad del hombre sin rostro, hay dudas.

La lógica nos lleva a pensar que sea extranjero

y muy posiblemente de origen latinoamericano.

-Siempre se dijo que había la opción muy probable

de que fuera una persona nacida en Sudamérica

y siempre se especuló con la teoría

de que alguien relacionado con el tráfico de drogas.

Se miraron los tejidos para ver si esa persona había consumido

algún tipo de sustancia y no se pudo legar a esa conclusión.

-Creo que en líneas generales la investigación es correcta.

Aquí los funcionarios de Policía

lucharon contra grandes imponderables

Primero, la falta de arraigo de este cadáver en la zona

y es muy importante para las investigaciones

ir tirando de círculos concéntricos.

¿Cómo se hacen las investigaciones?

De tal modo que no hay un resultado efectivo,

vamos siguiendo el hilo conductor hasta donde se pueda resolver.

Primero, por la economía lógica en las gestiones;

porque en el círculo más próximo es donde puede haber intereses

a favor o en contra, en este caso del crimen;

y se van ampliando y ampliando,

y si no tenía arraigo, si posiblemente era extranjero,

si nadie le reclamó,

si había llegado a España de un modo esporádico,

si además formaba parte de un clan o de una banda,

o de un cártel relacionado con el narcotráfico...

Es incluso posible barajar la hipótesis

de que podía tratarse de un correo de la droga.

Veinte años después todavía se sigue especulando

con la identidad del cadáver tatuado de la calle Gallur.

Los investigadores no fueron capaces de identificarlo.

Yo creo que estamos hablando de un caso de posiblemente

lo que dijo la policía de tráfico de drogas,

alguien que fue ejecutado.

-La hipótesis más plausible en cuanto a identificación

es que se trata de un foráneo, de alguien de fuera,

que vino a España por algún motivo determinado,

y no llevaba aquí mucho tiempo,

porque cualquier extranjero que llega a una ciudad

toma arraigo;

trabaja, hace amigos, tiene vecinos;

y con esas marcas tan importantes, con esos tatuajes,

verdaderamente en el caso de un español

tenía que haberse conocido ya cuál era su identidad.

¿Fue el cuerpo tatuado víctima de un ritual de narcosatanismo?

No lo hemos llegado a averiguar.

De todas formas, el caso ha prescrito.

Han pasado más de 20 años; si se descubriese ahora

a las posibles personas relacionadas con estos hechos

o con este supuesto crimen,

pues quedaría impune

porque han pasado más de 20 años; ha prescrito el caso.

El hombre sin rostro apareció desmembrado,

sin cabeza, ni pies ni manos.

Tenía el cuerpo tatuado con tres seises,

un pentáculo

y un escorpión.

Nunca sabremos la identidad de aquel hombre de la calle Gallur,

tampoco del autor del crimen;

lo que sí sabemos es que alrededor de su muerte

se cierne la sombra del misterio.

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Víctimas del misterio - Cuerpo tatuado

28 feb 2018

En sept. de 1997 aparece en Carabanchel el cadáver descuartizado de un hombre. En el pecho derecho llevaba marcado el signo del diablo 666, una estrella de 5 puntas y otros signos cabalísticos. Se barajó la posibilidad de que se tratara de un crimen satánico.

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