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No recomendado para menores de 16 años Víctimas del misterio - Los crímenes de Ramón Laso - ver ahora
Transcripción completa

El 27 de marzo de 2009...

Maurici Font y Julia Lamas

desaparecen sin dejar rastro en Tarragona.

La última persona en verlos es Ramón Laso,

cuñado de Maurici y pareja de Julia.

¿Se trata de una huida voluntaria

o hay algo más detrás de esta desaparición?

(APPARAT, SOAP & SKIN "Goodbye")

El 27 de marzo del 2009

desaparecen dos personas adultas en la población de Tarragona,

en Cataluña.

Esta desaparición, en principio, sería voluntaria

por lo que manifiestan los que ponen la denuncia.

Mi marido me dejó en el trabajo...,

me dijo que se iba con Ramón al huerto, con el cuñado...,

y, bueno, parece ser que al huerto no fueron.

A mi hermana, el último fue el jueves,

el último día que la vi.

Maurici es una persona que tiene una...

una depresión severa y una diabetes.

Y por esas causas tiene concedida una incapacidad laboral.

Y lo que hace habitualmente

es ir a recoger y a llevar a su esposa

al hospital donde trabaja.

Aquel 27 de marzo...,

cuando habitualmente quien iba a recoger a Mercedes era su marido,

en este caso Maurici...,

sin embargo, sin previo aviso, quien acude a recogerla

es su cuñado Ramón Laso.

Ramón, con una herida en la nariz...,

eh...

totalmente sin aliento...,

sudoroso y nervioso,

y le explica una historia...

que desde el primer momento Mercedes no cree.

porque Mercedes conoce muy bien a su marido

y sabe que su marido es incapaz de lo que le está diciendo Ramón.

Tenía todo rojo, como si hubiera hecho una maratón,

sin las gafas,

eh... no articulaba palabra...,

bebiendo agua continuamente...

Me dijo que se habían ido, que se habían ido

y yo le dije que imposible, que mi hermana y mi marido...

eran dos caracteres totalmente opuestos.

Julia mantenía una relación desde hacía ocho años

con Ramón Laso.

Pero, a su vez, Ramón Laso

mantenía una relación sentimental paralela...

con la hermana de su mujer, con Mercedes.

"Fue algo que surgió".

"Y... quizá metí la pata,

pero no fui yo la que inició...,

era él el que venía siempre detrás".

Mercedes está extrañada porque su marido

no la esté esperando como hace a diario.

Ramón Laso le da una explicación.

Según él, su marido, Maurici Font, y su esposa o pareja...,

Julia Lamas,

se han enterado del amorío que mantienen en secreto...

y han decidido huir juntos.

"No me creí en ningún momento que se hubieran ido".

"Por supuesto que no".

"No me lo creí, pero te queda la cosa de decir:

'Voy a buscar a ver, ¿no?'".

Mercedes se dirige a su domicilio para intentar comprobar

si hay algún elemento que lo avale.

Maurici no está allí, pero hay algo inquietante.

En el cajón de las medicinas,

están todos los medicamentos de su marido.

Los de la diabetes y los de la depresión,

de los que es absolutamente dependiente.

Algo no encaja.

En ese caso,

ella se cuestiona cómo una persona

que necesita esa medicación constante

se puede haber marchado sin llevarse los medicamentos con él.

Al día siguiente de la desaparición, Mercedes va a la comisaría...

a denunciar la desaparición de Maurici, su marido,

y de su hermana Julia.

En ese momento va acompañada de Ramón,

que es el marido de Julia...,

y Ramón no quería que Mercedes denunciara.

Insistía en que no, que se habían ido.

"Entonces, él vino conmigo

a la comisaría de enfrente del hospital

y ahí es donde quise poner la denuncia,

pero él habló su versión y no me dejó hablar nada".

Según Ramón Laso, se va a La Rambla a buscar al trabajo a Julia.

Eh...

él explica que...

es allí donde se encuentra que también ha avanzado su cuñado

y que Julia y su cuñado Maurici le dicen que se van,

que no quieren saber nada de ellos y que se marchan.

Ramón Laso se hace un poco con las riendas de la situación

y no permite que Mercedes se explique ante los policías.

Es él el que en todo momento lleva la iniciativa...,

lo que crea una cierta frustración en Mercedes

porque regresan a casa sin haber interpuesto la denuncia,

que es lo que ella quería.

Mercedes, casualmente, se encuentra en la calle a una vecina

que es funcionaria de prisiones

y que ha estado en la cárcel de Tarragona

y le explica lo que le ha contado Ramón.

Entonces, esa funcionaria le dice: "Pero ¿tú sabes quién es Ramón?".

Él manifiesta que había estado en la cárcel,

pero le explica que era por otros delitos.

En ningún caso le explica que era por hechos tan graves

como matar a la mujer y al hijo.

Entonces, esta funcionaria de prisiones acompaña...

a Mercedes...

a poner la denuncia.

"Y allí dijo que cumplió condena

porque a él le culparon de la muerte de la mujer y el niño,

cuando él no tuvo nada que ver

porque la mujer y el niño tuvieron un accidente de coche

y murieron los dos".

Ante la insistencia de Mercedes,

los Mossos deciden iniciar una investigación.

Las versiones de las parejas de los desaparecidos

no pueden ser más diametralmente opuestas,

pero como Ramón Laso enriquece su relato con tantos detalles

y defiende ser el último que los vio marchar,

los Mossos se encuentran en la obligación

de acudir a él para recabar datos que permitan averiguar

dónde están Maurici Font...

y Julia Lamas.

Ramón tenía, vamos a decirlo así,

una especie de lugar de escape,

que era un huerto que había en Els Pallaresos,

y era donde él pasaba parte del tiempo,

no solo porque era un hombre

al que le gustaba cultivar ese huerto,

sino porque era donde tenía sus escarceos con Mercedes.

Es allí donde le encuentran los Mossos.

Se hace un registro superficial al domicilio y al...

y al huerto.

Son registros superficiales.

Son siempre voluntarios, no son con orden judicial

y Ramón no pone ningún impedimento

en que se realicen estos registros superficiales

tanto en el domicilio como en el huerto.

Desde el primer momento, ha querido colaborar

dándonos información e intentando explicar

algún detalle cuando se le ha citado.

Pasa un año y no se consigue ningún indicio, ninguna prueba

para poder inculpar al señor Ramón Laso.

La investigación da un giro cuando surgen indicios

que parecen confirmar la desaparición voluntaria...

de Julia y Maurici.

En los alrededores de la estación de Renfe de allí, de Tarragona,

se halla el coche de Maurici mal estacionado,

con las puertas abiertas

y la documentación extendida sobre los asientos, ¿no?

Y podía dar a entender que ambos se habían ido de casa,

habían llegado a la estación, habían aparcado mal

porque no querían volver a por el coche

y habían cogido un tren.

Un funcionario de la estación

nos dice que ha visto

o identifica que estas personas habían ido a coger un tren.

Pero no son estos los únicos indicios

de una posible huida voluntaria de Julia y Maurici.

Aparecen una serie de llamadas

a un diario, "Diari de Tarragona",

donde una persona dice que es Maurici...,

que dice que está por Valencia...,

que está la mar de bien y que no le busquen.

Si Maurici Font y Julia Lamas estaban en Castellón

porque así lo deseaban...,

viviendo felizmente su huida,

¿por qué no comunicárselo directamente a sus familiares?

¿Por qué usar intermediarios como un periódico?

¿Por qué no llamar directamente ellos

y sí hacerlo a través de terceros?

También se producen otras llamadas,

en este caso de la madre de Ramón Laso,

también en el mismo sentido.

Es Maurici quien se pone en contacto con la madre

y le explican que están bien,

que tanto Julia como Maurici se encuentran la mar de bien

y que ellos quieren irse.

Tal es así que, al principio de la investigación,

lo que es la desaparición de Maurici y Julia

la justicia la archivó

porque consideraban que eran dos personas adultas

que se habían podido ir.

Mercedes decide contratar a un detective

que ya había colaborado

con el intento de esclarecimiento de los anteriores crímenes

imputados a Ramón.

Cuando yo oigo el nombre de Ramón Laso,

me preocupo muchísimo.

Si él está en medio sé que hay un problema grande seguro.

A Ramón Laso le tenía yo más que olvidado

porque con la condena que le había caído

yo podía pensar que estaba en prisión.

En su encuentro con el detective,

Mercedes Lamas descubre el pasado criminal de Ramón Laso.

El investigador privado le cuenta cómo 20 años antes

su cuñado había matado a su hijo

y a su primera mujer, Dolores Camacho.

Según la versión de Ramón Laso,

el 9 de junio de 1988,

al llegar a su casa, se da cuenta de que su mujer no está,

pero también falta su vehículo.

Se dirige a casa de un tío suyo que es Guardia Civil.

Pretende a través de su intervención averiguar

si se ha producido algún tipo de accidente de tráfico

que pueda explicar la desaparición de su mujer y de su vehículo.

Dice que la Guardia Civil le comunica

que lo único que sabe es que una mujer

ha perecido, ha muerto arrollada por un tren...

en un lugar de difícil acceso en Amposta.

Lo cierto es que la Guardia Civil

nunca le da el lugar concreto y preciso

donde se ha producido el atropello.

Don Ramón va con su tío en el coche

y ambos se presentan en casa de los padres de Dolores Camacho.

Preguntan por ella.

Es una hora muy tardía, las 22:00, 22:30 u 23:00.

El padre se extraña.

El padre de Dolores Camacho rápidamente coge una chaqueta,

sale a la calle, se sube al coche,

ellos intentan evitar que se suba

y ellos se desplazan con ese coche

a unas vías que hay en la población de la aldea,

unas vías de tren que están justo debajo de la autopista AP-7.

El propio padre de Dolores Camacho declarará con posterioridad

que le resulta extraño comprobar cómo Ramón Laso...

parecía saber exactamente el lugar...

donde se encontraba aquel cuerpo

pese a que los investigadores no le habían dado la ubicación.

El padre de Dolores Camacho, en el coche,

oye cómo Ramón le dice a su tío Guardia Civil:

"Date prisa, que van a llegar ellos antes que nosotros",

a lo cual el tío responde: "Cállate, que me estás dando la noche".

Cuando llegan a las vías,

se encuentran el cuerpo degollado de Dolores Camacho.

Hay autoridades en aquel momento allí, etcétera.

Entonces, el padre también se baja junto con ellos del coche.

Ramón salta a las vías,

coge la cabeza de su mujer Dolores, el pelo lo levanta así

y, en ese momento, el padre se desmaya...

y cae al suelo.

Desde luego que permitir

que una persona ajena a la investigación

entre en el escenario del crimen

e incluso toque, como fue en este caso,

y coja con sus manos la cabeza,

eso es una actuación inexplicable.

Me llaman por el timbre...,

me asomo a la ventana...

y veo que era Ramón.

Entonces fue cuando me dijo: "Mi mujer se ha suicidado".

Una vez en el depósito,

Dolores estaba cubierta con una manta y un sudario.

Entonces, él apartó la manta...

y cogió la cabeza, que la tenía separada del tronco.

La cogió del cabello y...

me la puso.

"Mira, David". Y le dije: "Baja la cabeza

y ponla en el sitio".

Esta reacción es absolutamente increíble

en alguien que se encuentra con una situación tan traumática.

Lo normal ante un hecho tan traumático y doloroso

es desde perder el conocimiento, llorar

o tener una actitud de disociación,

pero para negar lo que estás viendo.

Y, al cerrar la puerta, él me dijo: "Dame la llave, David".

La llave solo la podía entregar si me lo ordenaba el señor juez.

Digo: "¿Y para qué quieres la llave?".

"Iré a llamar a Francisco, nos iremos de la funeraria,

cogeremos una caja y me llevaré a mi esposa".

Me llamó, no recuerdo la hora, porque había muerto la mujer

y quería que hiciéramos el servicio.

Quería coger la mejor caja.

No se le veía muy destrozado, no le veía yo tampoco...

Porque, a ver, he visto muchos y lo ves.

Pero él...

no estaba, no parecía también tanto...

A ver, como...

Bueno, en teoría se ha suicidado, pues...

se ha suicidado.

Y él me contestó:

"Mira, yo me voy a buscar a Francisco".

"Eh... si...

cuando venga...,

intentas retener...

a mi mujer para que no salga de aquí,

el que más cojones tenga...

será el que saldrá,

el otro se quedará tendido haciéndole compañía en la otra mesa

a mi mujer".

Hay algo que sorprende y es quizás

la actitud que muestra en ese instante Ramón Laso

porque... no es la propia de un marido compungido.

Tenemos que ver que Dolores ha muerto en unas circunstancias...

no ya trágicas, sino verdaderamente truculentas.

Y la sensación que da en todo momento

es que Ramón...,

quizás, en previsión de lo que está por venir,

incluso quiere llegar a controlar hasta la autopsia de su esposa.

Eso me lo dijo el forense un día y al cabo de un tiempo,

que no quería que se le practicara la autopsia a poder ser.

Pero digo: "Ramón, sabes que se tiene que hacer".

"O sea, no puedo evitarla".

Se negó de forma vehemente y pertinaz...

a que a su mujer le practicaran una autopsia.

¿Qué tenía que ocultar?

¿Qué temía Ramón Laso?

¿Es que un estudio forense pormenorizado

del cuerpo de la víctima...

podía implicarle en algo?

Ramón Laso y Dolores Camacho

parecen un feliz matrimonio con dos hijos.

En realidad, cuando muere Dolores

la pareja atraviesa una etapa llena de tensiones.

Ramón Laso llega a Amposta

después de estar trabajando por distintas ciudades de Cataluña.

Se establece en Amposta porque tenía también parte de la familia

y es allí cuando conoce a Dolores.

En Amposta conoce a Dolores,

con la que poco tiempo después contraerá matrimonio,

y tiene dos hijos, Daniel y Carlos.

Hay un momento en el que Ramón y Dolores

traban amistad con otro matrimonio

y, a partir de ahí, la situación de...,

vamos a decirlo así, de convivencia,

se torna habitual.

La mujer de ese otro matrimonio se llama Teresa.

Con el tiempo, Ramón y Teresa estrechan mucho los vínculos

y llegan a mantener relaciones.

En el pueblo hay quien sabe más de mi vida que yo misma

porque, bueno, así se ha comentado.

Uno dijo que quizás, el otro lo dio por hecho,

el otro dijo que sí que la habían visto,

el otro que si estábamos todos los días de cena...

Aquí cada uno fue montando la historia

que mejor le vino.

A nivel de pueblo nos conocemos todos

y, claro, había chanchullo.

¿Que tenían una relación? Pues sí.

A través del padre de Teresa comenta...

eh...

En las conversaciones que mantenemos él y yo

ves qué va haciendo para...

para llegar a conseguir el contacto con esa mujer.

Pues, por aquel entonces,

lo que es mis padres, el que era mi marido entonces...,

junto a Loli y Ramón, y los críos, naturalmente...,

hicimos una amistad

pues de irnos los fines de semana a su casa...

o ir un día a la playa.

Ramón...

era una persona encantadora.

Bellísima persona.

Una persona muy diva, muy...

muy echada para alante, buscavidas, una persona...

Es que no sé cómo decirlo.

Una bellísima persona.

Una bellísima persona.

Pero, bueno, luego ya...

sacó su verdadero yo.

El marido de Teresa va a jugar al fútbol.

Cada semana entrena una o dos noches por semana.

Una día que él va a entrenar...,

resulta que no hay luz en el estadio, en el campo,

y ese marido regresa mucho antes a casa

de lo que esperaba Teresa.

El marido intenta abrir la puerta y no lo consigue.

La puerta estaba bloqueada.

Él llama insistentemente, al final la mujer le acaba abriendo.

El marido registra la casa, ve a Ramón, tienen una pelea...

y ese matrimonio acaba separándose.

Incluso llegaron a decir que el que era mi marido entonces

me había pillado en casa con Ramón...,

cosa que no es real

y es una calumnia grandísima...

porque ese hecho no se ha dado nunca...,

con lo cual, nunca nos pudo pillar.

Dolores, lógicamente,

acaba teniendo conocimiento de estos hechos.

Dolores sí que quiere separarse.

Ramón no le interesa.

Ramón es un hombre que...

su leitmotiv es el dinero.

Si se separaba, lo más normal es que la ley

diera la custodia de los pequeños a Dolores...

y él perdiera la casa, perdiera los niños...

En realidad, Ramón Laso y Dolores Camacho

nunca se separaron.

Era una convivencia que se iba deteriorando...

poco a poco, cada día era más insufrible...,

pero los hechos son lo que son.

El día 9 de junio de 1988...

en la vía del tren aparece el cuerpo decapitado de Dolores.

La autopsia revela que Dolores Camacho

se ha suicidado,

pero su familia sigue sin creer que esto haya podido ocurrir.

Sí que el padre...,

en los primeros momentos...,

comentó que su hija no podía haberlo hecho...,

que no era capaz de haberlo hecho, que tenía a sus hijos...,

que no era capaz.

Es una persona vital,

con un futuro increíble, que tiene dos hijos magníficos

a los que adora...

y no creen que hayan podido en ningún momento suicidarse.

Eso levanta para la familia las primeras sospechas,

que son consistentes y las mantienen en el tiempo.

Estamos convencidos de que mi hermana

no era capaz de ir al sitio donde se suicidó y suicidarse.

La zona donde ocurrieron los hechos...

Ramón lo conocía...

porque por ahí al lado

tenía el jefe de la funeraria un...

una finca de naranjos.

Y por allí habíamos pasado un montón de veces.

Yo supongo que él conocía la zona bien.

A pesar del empeño de la familia,

el caso se archiva y Ramón Laso continúa su vida.

Una vez que es enterrada Dolores Camacho,

la familia, tanto de ella como del propio Ramón,

se reúnen para...

Puede sonar un poco frívolo,

pero la idea es repartir con quién se va cada uno.

Uno de ellos permanece con la familia

de Dolores Camacho en Amposta

y el otro se va con la familia de Ramón a Quesada, en Jaén.

Ramón es un hombre viudo,

no manifiesta ni exterioriza ningún sentimiento de pena

ni de tristeza

y al mismo tiempo sorprende

que le proponga a Teresa, su amante...,

el casarse y hacer una familia con los dos hijos de Teresa,

los dos de él y ellos dos, la pareja.

Cuando pasó lo de Dolores...,

al cabo de un tiempo él me propuso...

mantener una relación.

A ver, bueno, que llegáramos a algo.

Le dije que no.

Después, ya se puso muy impertinente.

Teresa es más bien reacia a formalizar la relación

en la forma que quiere Ramón.

Le dice: "¿Dónde vamos con tantos hijos

y tú y yo y los ingresos no nos llegan para todos?".

Parece ser que...

angustia a Ramón, que empieza a estar un poco desesperado

y piensa cómo puede salir de esta situación

y conseguir lo que quiere, que es estar con ella.

Apenas nueve meses después de la muerte de Dolores Camacho...,

ocurre algo que nadie puede esperar.

Ramón Laso y su hijo Daniel sufren un grave accidente de coche.

El 2 de marzo de 1989...

Ramón hace algo inusual.

Va a buscar al niño al colegio

sin avisar a los abuelos.

Él coge al niño y se lo lleva a...

a Cherta,

una población cercana.

Es una carretera de subida.

La carretera que va de Cherta a Gandesa.

Gandesa, en un invierno y por esas carreteras.

¿A merendar como un niño?

Él cuenta que venía de...

de merendar con el niño,

que habían tenido un accidente y habían caído por el barranco.

Se cruzó un camión o no sé qué pasó con un camión.

Según cuenta Ramón,

en una curva que él iba a tomar hacia la izquierda

le aparece un camión y él tiene que pegar un volantazo

hacia su lado derecho

y es cuando cae al barranco.

Él dice que pierde el conocimiento,

que hay un gran incendio,

que nota que se quema y es cuando se despierta,

que de forma instintiva él sale del coche

y después de salir del coche se acuerda,

al recuperar bien la conciencia, de que su hijo está dentro.

Él quiere, dice...,

quiere entrar en el coche, recuperar a su hijo y rescatarlo,

pero el fuego se lo impide.

Los bomberos calcularon que la temperatura que se alcanzó

en el interior del vehículo fue superior a los 500 grados.

Del vehículo no se recuperó

ninguna prenda que perteneciera al niño.

Y, lógicamente, el cadáver del chiquillo

estaba totalmente carbonizado.

A Daniel lo recuerdo yo...

tímido.

Era poquita cosa.

O sea, apenas te dabas cuenta de que estaba.

O sea, que muchas veces tenías que preguntar:

"Oye, Dani, ¿quieres esto o aquello?".

Porque... si tenía sed no te pedía ni agua.

Un angelito.

Un angelito, de verdad que sí.

Encantador, sus pelitos rizaditos, sus gafitas...

Si es que...

(RESOPLA) ¡Uf!

Ramón ingresa en el hospital

para ser sometido a observación.

Y si algo sorprende a todos los familiares

es que no tiene mácula alguna.

No presenta ninguna lesión...

compatible con el hecho de haber caído con su vehículo

por un terraplén.

No en vano, su hijo ha muerto en el accidente.

Y los que estaban allí

ya se habían extrañado un poco de que él no tuviera magulladuras,

no tuviera la ropa rasgada...,

que si había subido por un precipicio

no tuviera las manos...,

bueno, no tuviera ninguna...

ningún maltrecho en su cuerpo.

Vamos a ver, es que este niño se quema

y da la sensación de que Ramón Laso en ningún momento intenta ayudarle.

No tiene quemaduras, no tiene rasguños,

es que esto va en contra del instinto paternal.

Cualquier padre ahí no solo preferiría quemarse...,

preferiría morir

antes de ver cómo su propio hijo fallece víctima...

de algo como las llamas.

Sale del hospital, decide...

ir a Jaén, a casa de sus padres unos días...,

y, cuando estaban en Jaén,

una de las hermanas, un día hablando...,

le dice:

"Has sido tú el que ha hecho lo de Dani".

Dice: "Y a este otro...

no le vas a hacer lo mismo".

"No te lo vas a llevar".

El fallecimiento del pequeño Daniel en este accidente

es archivado...

a los pocos días, quizá en menos de un mes,

diciendo que sencillamente es una cosa...

fatal que ha ocurrido en un accidente de tráfico.

Después de la muerte de Daniel...,

a raíz de ese accidente de coche,

los familiares de la madre de Daniel

empiezan de nuevo

a intentar investigar

porque consideran que este accidente no podía ser accidente como tal.

¿Estamos hablando

de una manifestación lógica de dolor,

es decir, de intentar enfrentarte a algo

que ha ocurrido, que no comprendes y que casi casi niegas

o es que realmente tenían la intuición

de que tras la muerte de Daniel y el supuesto suicidio de Dolores

había algo más?

La familia de Dolores

intenta reabrir el caso de su supuesto suicidio

e indagar la muerte de su nieto.

Y es aquí cuando intentan que la justicia

reabra el antiguo caso, el de la muerte de Dolores...,

y consideran que detrás del accidente de coche

quien está es Ramón.

y es aquí cuando empiezan a buscar un abogado,

un investigador privado para reabrir este caso.

"Me llamo Juan Camacho, padre de Dolores y abuelo de Daniel".

Me cuenta...

que él cree que en ambas muertes

hay una intervención directa por parte de Ramón Laso.

Era un hombre destrozado, no paraba de llorar,

y, a medida que él me iba contando toda la situación con detalle,

a mí se me ponían los pelos de punta y me iba alterando.

Yo cogí el servicio.

Lo acepté y al cabo de pocos días me desplacé...

a la ciudad de Amposta para comenzar mis investigaciones.

Y el investigador descubre algo hasta el momento desconocido,

pero que puede ser muy interesante,

y es que Ramón Laso tenía una amante.

¿Puede este hecho tener alguna importancia...

en el suicidio de Dolores?

A lo largo de las investigaciones, yo fui encontrando

un cúmulo de indicios que eran contradictorios.

Acabé haciendo un informe que la familia de Dolores Camacho

presentó con un abogado en los juzgados de Tortosa.

Allí decidieron reabrir el caso.

Entonces, el caso,

que lo había llevado la Guardia Civil,

lo pasaron a la Policía.

Empezamos a detectar por ejemplo

que en este lugar donde apareció el cuerpo

esa noche había llovido

y las zapatillas que tenía la difunta no tenían

ningún resto de barrio ni de suciedad.

Me vino la orden judicial

comunicándome que al día siguiente vendría...

el forense y se practicaría una segunda autopsia.

El cuerpo estaba cortado limpiamente;

o sea, como si hubiera puesto el cuello en la vía

esperando al tren.

En nuestra experiencia, jamás habíamos conocido un caso

de una persona que al suicidarse con el tren

espere con sangre fría a que el tren pase.

La gente se tira al paso;

o sea, cuando llega el tren se lanzan

y el tren los atropella.

Entonces, es difícil un corte limpio.

El maquinista del tren de mercancías

que arroya a Dolores...

se percata en la distancia de que hay un cuerpo en la vía

y, desde ese momento, hace todo tipo de señales acústicas

para que reaccione...,

pero no hace nada.

La sensación que tiene es que está como muerta.

No es normal, no existe...,

que una persona vaya a la vía del tren,

se ponga allí tumbada, ponga el cuello en la vía del tren

y permita que llegue el tren y lo arroyen.

Otro detalle es que apenas había sangre.

O sea, a una persona a la que le han cortado el cuello

las arterias que conducen la sangre al cerebro

tienen una capacidad de bombear sangre terrible.

Si esa persona hubiera estado viva,

el corazón habría salido al exterior

No había casi sangre en el lugar donde apareció el cuerpo

y eso nos hacía sospechar que esa persona

había sido colocada en el lugar.

Lo que supusimos todos

es que al llegar a Ramón a casa con Lolita

debieron de tener una discusión.

Podría ser perfectamente...

que pudiera estrangularla

y el hecho de poner el cuello de Lolita justo en la vía

es para que al arrollarla desaparecieran las marcas

de la presión que él hubiera hecho sobre ella.

Las investigaciones también se centran

en averiguar si la muerte de Daniel,

el hijo de Ramón Laso...,

se había debido a un accidente

o si se había tratado de un crimen.

En el caso de Policía Nacional,

hicieron un peritaje muy minucioso

del que era el accidente de coche.

Y ese peritaje minucioso

les valió para que el juez considerase

que sí que había indicios suficientes

para pensar que quizá no había sido un accidente.

El lugar donde se supone que sucede el accidente

es una zona de curvas

y ahí es muy difícil ir con mucha velocidad.

Comprobamos en el desguace

que el coche tenía puesta la primera marcha.

La primera marcha en un Seat 850

puede suponer que un coche puede ir como mucho

a 50 kilómetros por hora acelerando mucho.

Llegamos a la conclusión

de que es imposible que el coche se hubiera salido.

Ramón Laso decía que cuando pega ese volantazo

porque aparece el camión y lo desplaza de la carretera,

iría a unos 80 kilómetros por hora.

La Policía Nacional

averigua que en el escenario del accidente

el coche tenía

eh...

los tapones del depósito de gasolina y el del aceite...

quitados y estaban arrojados allí,

junto a unos metros del coche.

Eso no es posible, no es posible técnicamente

que debido al impacto saltaran los dos tapones.

Y tampoco es posible que se hubiera prendido aquello

con la virulencia que se hizo

si no se le aplica directamente al combustible...

un fuego, pero de manera directa.

Se supone que tendría que caer y abajo del todo incendiarse.

Y detectamos restos de quemaduras

en la parte de arriba de la carretera.

Todo eso nos lleva a la conclusión de que el coche

es empujado

el coche es incendiado arriba del todo

y lanzado por la cuneta.

Pero la capacidad de maquinación y de manipulación de Ramón Laso

no tiene fin.

El accidente en el que muere abrasado vivo...

su pequeño hijo...

no tiene lugar con su vehículo.

El seguro que le cubre es a terceros,

de modo que en caso de accidente no habría cobrado ninguna prima.

Por contra, va a un concesionario de vehículos,

consigue que le dejen uno.

Este tiene un seguro a todo riesgo.

Será dentro de ese vehículo donde terminará muriendo su hijo.

Él trabajaba en Amposta en una funeraria

y él sabía el tema de los seguros estos cómo iba.

Por eso, lo tenía todo preparado, ya sabía él...

La prueba es que a los dos días del entierro

se fue a la compañía de seguros a pedir los tres millones y medio.

Del dinero que cobró se abrió un videoclub en...

en un pueblo de aquí al lado que se llama Alcanar

y fue haciendo su vida.

Hay un momento en el que la Policía

considera que tiene suficientes indicios

para proceder a la detención de Ramón Laso.

Le encuentran en un bar de Tortosa, es llevado a comisaría

y ahí comienzan los interrogatorios.

Yo llevo años en la Policía...

y jamás en la vida había encontrado una persona como Ramón Laso.

Yo tenía la impresión de estar hablando con un pino.

Ya no emociones, es que... nada, absolutamente nada.

Le estás hablando,

le estás preguntando por la muerte de su esposa,

por la muerte de su hijo, y no reaccionaba;

o sea, como si esa persona no tuviera sentimientos.

Ramón Laso es una persona fría, es un psicópata,

es un depredador,

no tiene miramientos para actuar de la forma más salvaje

cuando algo le molesta para quitárselo de en medio.

Nosotros...

apuntamos a que él

lo que pasa es que se enamoró de una chica de Amposta

que había conocido

y entonces, claro, le molestaba la mujer.

Como no tiene sentimiento ninguno,

simplemente, pues bueno, simula el suicidio de la mujer,

así se libra de lo que le molesta

y puede dedicarse a la persona que parece ser que quería.

Y la simulación del accidente de Daniel

sería porque el hecho de que estuviera el niño

era un impedimento para formar la familia

y pareja feliz con la...

enamorada de Ramón Laso.

A mi modo de ver, era una persona

pues normal, corriente.

No había ningún significado

que pudiera decir:

"Esta persona es capaz de cometer un delito".

Cuando detuvieron a Ramón,

bajó a los calabozos acompañado de un policía

y le pregunto:

"¿Qué ha asado, qué has hecho?".

"No, yo no he hecho nada, la gente me tiene manía".

Y luego me responde:

"Sí, Tere".

s"Lo de Dani lo hice yo".

Y dice: "Pero lo de Loli, no".

Esa fue la última vez que he tenido contacto con esa persona.

En diciembre de 1993...,

cinco años después de la muerte de Dolores Camacho

y cuatro después de la de Daniel,

la Audiencia Provincial de Tarragona

condena a Ramón Laso a 57 años de prisión...

por los asesinatos de su mujer y de su hijo.

Ramón entra en prisión.

No es un preso más, enseguida se hace querer,

se enchufa en las cocinas,

hace relación con los funcionarios

y tanto es así que hay otros internos...

en la prisión

que creen que es un funcionario más.

Además, Ramón Laso es un encantador de serpientes.

Por tanto, es un sujeto que en el centro penitenciario

se mostró como un recluso modelo,

colaborador, con buena relación con los funcionarios,

muy proactivo,

deseaba trabajar en todos los destinos,

tenía impecable su celda...

Ramón Laso, al cabo aproximadamente de ocho años,

ya tiene permisos y solo va a dormir a la cárcel

y a hacer unas horas, para que nos entendamos.

Ramón Laso fue condenado en el año 1993,

el anterior a la reforma del Código Penal de 1995.

Antaño, existía la posibilidad

de que por qué equis días de trabajo

se reducían equis días de condena.

Esto permitió

que muchos de los condenados por delitos gravísimos,

como el caso de Ramón Laso,

que se enfrentaban a condenas grandes

vieron reducidas las mismas

de una forma ostensible y escandalosa.

Se supone que es un preso reinsertado.

Desde el momento en que luego salió de la cárcel...

se reincorporó a la vida normal.

Ramón inicia una nueva vida, quedándose a vivir en Tarragona.

Empieza a trabajar en una empresa de ambulancias,

trabajo que le consiguen dos funcionarios

que estaban en el centro penitenciario

donde él estaba interno.

En la misma ciudad de Tarragona es cuando conoce a una familia.

Le presentan a Julia.

Y empieza aquí su relación con Julia.

La investigación

de las desapariciones de Julia y Maurici

parece estancada...,

pero Mercedes Lamas no se da por vencida.

las averiguaciones del detective privado

y una nueva unidad de los Mossos de Escuadra

dan un nuevo impulso al caso.

Es cuando la unidad central de personas desaparecidas,

que es una unidad pionera en el estado español

porque exclusivamente investiga desapariciones criminales,

es cuando coge el caso y se empieza a trabajar

con nuevas líneas.

Los investigadores detectan unos ciertos paralelismos...

entre los hechos que sucedieron a finales de los 80 en Amposta

y los que se están investigando en Tarragona.

Se dan las mismas condiciones que se dieron en su día

con el primer homicidio de la mujer

y del niño.

Él quiere estar con Mercedes...,

le estorba su mujer y le estorba el marido de Mercedes,

que es Maurici.

"Él siempre decía que...

que si no les dejaría y nos iríamos los dos

y yo le dije que no, que eso nunca lo haría".

"Decía: 'Es que vivir con tu hermana es un calvario,

tu hermana es un calvario'".

"Y tu marido no sirve para nada".

"Y digo: 'Según...'".

"Porque a mí sí me gusta".

Ella, a partir de esa conversación que mantiene con Ramón,

eh...

juzga que esas palabras son el detonante

para que Ramón haga desaparecer...

tanto a su hermana como a su marido.

Y la hipótesis de trabajo principal

es que es un homicidio con ocultación de los cadáveres.

Parece fácil, pero es difícil porque hay que convencer a un juez

de que no es una desaparición voluntaria.

Claro, llegados a este punto, surgen dos preguntas

que son fundamentales.

Sin cuerpo, ¿no hay delito?

¿Cómo se puede proceder a condenar a una persona...

si precisamente el cuerpo del delito aún no ha aparecido?

Lo que hace la UCPD de Mossos es decir:

"No, no solo no se han ido, sino que consideramos

que estas personas están muertas".

Hay una primera fase de la investigación

en que no se trata de buscar los indicios de criminalidad,

sino que se hace un estudio de victimología.

Lo que llamamos una autopsia psicológica.

¿En qué consiste?

Consiste en centrar...

todo el estudio de la investigación en torno a la víctima

para averiguar quién era...,

cuáles eran sus rutinas...,

quiénes eres sus amigos, cuál su círculo cercano,

cuáles sus actividades.

Maurici por ejemplo padecía una diabetes

y necesitaba un contacto continuo con la medicación,

una medicación que se había dejado en casa.

Se habían ido sin sus pertenencias,

no habían cogido dinero,

no habían mantenido contacto por ejemplo

para abrir cuentas bancarias...

Había también otro indicio que consideraban importante

y es que, por ejemplo en ese sentido,

ni Maurici ni Julia se habían puesto en contacto

con sus familiares.

Se puede pensar que estas dos personas

no se han ido voluntariamente.

Hay una serie de condicionantes

y el único que mantiene que ha sido voluntariamente es Ramón.

Yo creo que Ramón, de la forma en que actúa,

se puede creer listo,

pero realmente no lo es.

O sea, él entra en contradicciones en sus declaraciones

y en su forma de actuar por la vida.

Ramón nos explica que cuando llega a recoger...

a su mujer, a Julia, al sitio donde trabajaba,

que estaba en una portería, se encuentra a Maurici...

y le pregunta: "¿Qué haces aquí?".

Y él dice que viene a recoger a Julia

porque van a desaparecer.

Y delante de él, según cuenta Ramón Laso...,

su mujer sale andando...,

se va en el coche...

de Maurici y desaparece.

Sin embargo, aparece pocos días después un testigo,

una persona que estaba allí en la finca

y que dice que las cosas no fueron así.

Lo que dice es que, como hacía siempre,

ese día Julia se fue a una furgoneta,

una furgoneta que coincide

con la furgoneta que tiene Ramón,

no ve a Ramón, pero si ve el vehículo

que usa Ramón normalmente para cogerla.

Los Mossos de Escuadra deciden revisar de nuevo

los elementos que, inicialmente, les han llevado a pensar

que están ante una huída voluntaria.

De las llamadas que se producen al "Diari de Tarragona"

de la madre de Ramón Laso...,

los investigadores empiezan a detectar

algunas cosas incongruentes,

como por ejemplo que la persona que habla

con el "Diari de Tarragona"

no es una persona catalana.

Maurici tiene un acento catalán muy marcado.

Ramón es andaluz, es totalmente incomparable

el acento de uno con otro.

Por tanto, el periodista del "Diari de Tarragona"

ve que no se trata de Maurici, se trata de alguien que le suplanta.

Cuando habla con la madre de Ramón,

según nos manifiesta posteriormente, ella no le explica a nadie

que había hablado con Maurici.

En cambio, Ramón nos dice: "Mi madre ha hablado con Maurici".

Después de un trabajo minucioso y novedoso

en el estudio de telefonía,

lo que hacen los Mossos de Escuadra es decir:

"El teléfono con el que se ha llamado diciendo 'soy Maurici',

por lo tanto soy la víctima,

está en el mismo sector, en la misma zona

donde está el teléfono que usaba Ramón Laso

y donde está el vehículo que usaba Ramón Laso".

Este cruce, este triángulo, es lo que permite

hacer de eso un indicio de peso.

Él utiliza un teléfono, un teléfono que nosotros llamamos teléfono B,

que no consta a su nombre y que coincide

en los sitios donde se hacen las llamadas,

que va paralelamente donde va el teléfono de Ramón en A,

que es el suyo legal.

Ambos van paralelamente, estos dos teléfonos,

marcando los mismos repetidores.

No tenemos los cadáveres, no tenemos restos biológicos,

no tenemos testigos presenciales,

pero sí que tenemos muchos indicios

y la suma de todos estos indicios

al final se transforman en una prueba.

Resulta contradictorio que Ramón Laso siga llevando

una vida absolutamente normal.

Él regenta un bar en Tarragona, mantiene una relación sentimental

con una persona que procede de Paraguay

y, además, esta nueva pareja vive en la casa

que compartían en su tiempo Ramón y la desaparecida Julia.

Por las intervenciones telefónicas

se escucha que tiene relación con otra persona...,

una mujer

eh...

de Paraguay,

que lo que...

se oye en las conversaciones

es que había posibilidades de que se fueran a Paraguay,

vender su domicilio,

que ya había hecho algún trato con alguna inmobiliaria

para poder vender el...

el domicilio...,

vender el bar...

Se dan cuenta de que Ramón se va a quitar de en medio

porque tiene la mosca detrás de la oreja.

Él ve que en los dos años transcurridos

eh...

la Policía no se ha olvidado de él

y contrata los servicios de una empresa

de origen paraguayo

para que le trasladen objetos, muebles, a Paraguay.

A partir de ahí...,

los Mossos de Escuadra deciden detenerlo.

El 30 de marzo del 2011,

dos años después de la desaparición de Julia Lamas

y de Maurici Font,

los Mossos de Escuadra detienen a Ramón Laso

como presunto autor de dos homicidios.

(TV) "En Tarragona, han detenido a un hombre

acusado de la desaparición de su segunda mujer y su cuñado".

"Este hombre fue condenado ya

y cumplió condena, efectivamente, por asesinar

a su primera mujer y a su hijo de seis años".

Se registra el bar,

se registra el domicilio de Los Pallaresos,

hay un...

un taller con muchísimas herramientas

y dentro de las posibilidades que podía haber

es encontrar ADN de los presuntos desaparecidos

en alguna de estas herramientas.

Se encuentran una palanqueta,

que en Cataluña lo llaman pata de cabra,

y encuentran restos biológicos...,

pero, claro, al haber transcurrido dos años

y haber estado esa pata de cabra a la intemperie,

es imposible sacarle el ADN.

Se mira el subsuelo por si hay un agujero

donde hayan podido meter a los cadáveres.

Se registran las habitaciones

y la sorpresa más importante es cuando en la mesita

del dormitorio, donde él dormía...,

se encuentra tato el teléfono móvil como la tarjeta SIM

usada para hacer las llamadas al "Diari de Tarragona"...

y a la madre de Laso.

Encontrar la tarjeta SIM y el móvil

es una prueba definitiva de la intervención de Ramón Laso

en la desaparición de Mauri y de Julia.

Tenemos que recordar que Ramón tenía un huerto,

un huerto bastante grande en Los Pallaresos.

Claro, esto lleva a los investigadores a pensar

que quizás los cuerpos, tanto de Julia como de Maurici,

podrían estar precisamente enterrados en este huerto.

(TV) "Los Mossos de Escuadra buscan con un georradar

los cuerpos de la mujer y el cuñado de Ramón Laso,

que está acusado del homicidio y la desaparición de ambos

hace dos años".

"La policía catalana ya inspeccionó el huerto de Laso

en noviembre de 2009,

pero no encontraron nada".

"Ahora la juez ha ordenado esta nueva búsqueda,

que no será fácil porque el huerto tiene 6000 metros cuadrados".

El georradar lo que hace es medir la densidad

de la tierra.

Entonces, bueno, hay una densidad compacta

dependiendo de las zonas

y si aquello se hubiera removido o se hubiera metido algo...,

la densidad es distinta.

Nosotros pensamos que aquí se produjo el homicidio.

Eso lo tenemos bastante claro.

Que estén enterrados o no es otra cosa.

Y lo que se utilizan son perros guías

que buscan cadáveres.

Eh...

Se utiliza subsuelo para buscar los pozos.

Había dos o tres pozos

y me acuerdo de que muy cerca había...

había una presa abandonada.

Pues se mira esta presa también.

En ningún caso se encontraron los cadáveres.

Cuando se le están tomando declaraciones,

le explico que va a ingresar a la...

a la prisión, que podrá hacer una llamada...

y él me estaba diciendo que nos estábamos equivocando,

que estos dos habían...

se habían ido por su cuenta y que no...

que seguro que aparecerían.

Yo no le dejaba hablar.

En ese momento, pierde los papeles y...

me dice directamente a mí: "No vais a encontrar los cadáveres".

El 29 de septiembre de 2014,

cuatro años y medio después

de las desapariciones de Julia Lamas y de Maurici,

comienza el juicio contra Ramón Laso,

esta vez con jurado popular.

Y es aquí donde Ramón siempre dice:

"Pues si no hay cuerpo, dígame usted dónde está el delito".

Él siempre me cuenta desde el principio

que no sabe por qué está allí.

Él dice que se han ido por su propia voluntad...

tanto Mauricio como Julia

y que no sabe absolutamente nada de ellos

y que en ningún momento pues...

dice qué ha pasado.

Él dice que no están, que se han ido y esa es su versión.

El 14 de octubre del 2014...

el jurado emite su veredicto.

Siete de sus miembros consideran a Ramón Laso

culpable de haber matado a Julia Lamas y a Maurici Font

frente a cinco que lo exculpan.

Diez días más tarde,

la Audiencia Provincial de Tarragona

lo condena a 30 años de prisión por estos dos homicidios.

Estamos hablando de homicidio con ocultación del cadáver.

No se tipifica como asesinato, donde las penas son más altas...

porque no hay la posibilidad...

de conocer cómo se ha producido la muerte.

Se supone que él primero convence a Maurici...,

eh...

lo lleva a... al huerto...

y allí lo asesina.

Posteriormente, va a recoger a Julia...

y realiza la misma operación que ha realizado con Maurici.

Es importante destacar que se trata de una condena pionera.

Pionera porque se termina...

con el falso mito de que si no hay cadáver no hay homicidio.

En este caso, no solo no hay cadáver...,

no hay más allá que indicios, no hay prueba directa...,

no hay confesión...

No hay nadie que confiese la autoría,

no hay una escena del crimen, no hay restos biológicos

como podría ser sangre de las víctimas,

no hay testimonios de un hecho delictivo como tal;

es decir, hay toda una serie de 'no, no, no'.

Y esto es lo que lo hace distinto.

De esta manera se condenó en base a indicios.

Digamos que la condena por indicios es una condena muy compleja.

Porque partes del conocimiento de una serie de hechos

aparentemente no criminales,

pero que enlazados entre sí permiten llegar

a la inferencia lógica...

de un hecho criminal.

Poder conseguir...

que sea condenada esta persona...

por estos hechos

sin tener lo que en el abecé de un homicidio se pide,

para nosotros ser pioneros es lo más importante.

Existe la teoría,

por unos sistemas que se le ponen electrónicos...,

de que él visita el cementerio de Amposta.

Hay que recordar que él fue enterrador

en el cementerio de Amposta.

Cuando se le hizo la entrada de registro,

se le encuentran unas llaves

que son de la parte posterior del cementerio de Amposta.

Y, posiblemente...,

él traslada los cuerpos...

a dicho cementerio.

¿Dónde quieres esconder un árbol? El mejor sitio, el bosque.

Nosotros no estamos buscando ahora

a los desaparecidos porque no tenemos dónde buscar.

Eh...

La Policía busca cuando sabe dónde hay que buscar.

Y fuera del huerto y de las horas que ya se investigaron

de los alrededores...,

del domicilio de Laso por si había hecho alguna...

algún agujero dentro del domicilio,

desconocemos dónde pueden estar los cadáveres.

"Si él no habla, no se van a encontrar en la vida".

"Si tienen que aparecer, ojalá".

"Quizá estoy pasando por encima de ellos y no lo sé".

"Lo he pensado".

"Pero si él no habla no se va a saber nunca, nunca".

Ramón Laso cumple condena en la prisión de Brians 2,

en Barcelona.

A pesar de haber sido condenado a 230 años de reclusión,

en 2021 podría empezar a disfrutar

de permisos temporales fuera de la cárcel.

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Víctimas del misterio - Los crímenes de Ramón Laso

30 sep 2019

En marzo de 2009, Julia Lamas y Maurici Font desaparecen en Tarragona sin dejar rastro. La última persona en verlos es el marido de Julia y cuñado de Maurici, Ramón Laso, un hombre que oculta un terrible pasado.

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