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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Retorno a Hansala (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Con la imagen de África en nuestras retinas

volvemos a nuestro plató,

y saludamos de nuevo a los invitados de esta noche.

Chus Gutiérrez, directora y coguionista

junto a Juan Carlos Rubio de esta preciosa historia.

Sigues acompañada de Íñigo Vila, buenas noches.

Buenas noches.

Voy a recordar que eres el responsable

de emergencias internacionales de Cruz Roja España.

María Jesús Vega, María Jesús, buenas noches de nuevo,

portavoz de ACNUR España.

Por lo tanto, estáis constantemente trabajando con inmigrantes,

con refugiados, y nos vais a poder dar una opinión muy rigurosa

de lo que ocurre con personajes como los que retrata Chus.

Una de las cosas más bonitas de la película,

no sé qué opináis vosotros, nosotros en la redacción

lo comentábamos al verla otra vez, antes de que vinierais,

es que pone el foco y la cámara en la razones de los personajes.

Quiero decir...

Voz, nombre y apellidos a un ser humano que no es una foto,

que no es un número, que es una historia personal,

con una familia que se rompe...

Sí, es verdad que desde casa siempre, lo que lees, lo que ves,

es eso, ¿no?, cifras, números.

Al final de la película, en los títulos de crédito,

se ve muy claro, 36 indocumentados. Todo son términos, ¿no?,

pero, claro, detrás de todo el mundo hay una historia, ¿no?

Eso es un poco lo que habla la película,

bueno, vale, ¿y este ser humano que ha llegado hasta aquí, quién es?

¿De dónde viene? ¿Cómo es su familia?

¿Cómo era su casa? ¿Por qué se fue?

-Me he quedado de nuevo impresionada, ya había visto la película en 2009,

pero me ha encantado volver a pasear de la mano de Chus por Hansala,

volver a ver esa empatía que se establece entre dos personas

de culturas muy distintas.

Ver esa capacidad de transformación que tiene el personaje de Martín,

el haber convivido, el haber podido participar a nivel cultural

con la gente de la aldea,

donde ves que son mundos muy distintos,

pero tampoco es tan diferente del paisaje que podemos ver

a lo mejor en muchas zonas de Andalucía.

Me parece que es una herramienta estupenda de sensibilización,

porque verdaderamente hablamos de cifras, de números,

no son entes, son seres humanos con los mismos derechos

que cualquiera de nosotros.

A través de esta película estamos viendo algo más,

el motivo por el que en este caso los personajes nos explican

el por qué de su sueño de venir,

pueden ser razones económicas, también otros motivos

como la persecución, la guerra... Ahí confluyen estos personajes,

estas personas que tratan de alcanzar lugares seguros

por un futuro, por poner la vida a salvo, por distintas razones,

que todas ellas son muy loables.

-Una película que al equipo nos afectó de muchas formas,

un poco contradictorias a veces, ¿no?

Por supuesto, todo el equipo normalmente se lee el guion,

todo el mundo sabía lo que íbamos a rodar.

Rodamos la película en orden, salimos de Cádiz,

cogimos el barco, llegamos a Tánger, íbamos por la carretera...

Íbamos rodando a la vez que íbamos viajando, ¿no?

Yo creo que todo el mundo había hecho en su imaginación...

Llegar a Hansala era un poco como un sueño,

y curiosamente, cuando llegamos a Hansala,

se creó mucha tensión en el rodaje.

No sé, como si llegar al lugar, ¿no?,

y ver todo lo que nos rodeaba, ver la gente cómo vivía,

con un arado romano todavía, con esas...

Y el calor de la gente, hubo gente como que...

se sintió violenta, de alguna extraña manera.

Hubo energías raras, yo creo.

¿Cómo no te vas a sentir violento...?

Intuyo, vamos, quiero decir, como ser humano haces ese viaje

con todo lo que tú tienes, tomando conciencia de todo,

y llegas allí y lo único que hacen es acogerte y sonreírte,

tú tomas conciencia de lo que ellos tienen, y lo que tienes tú,

es que no hay manera de sentirse bien.

Imagina, no querían que les pagáramos por nada.

Decíamos: "Vamos a ver, una casa". Yo decía: "Una casa tiene un valor,

si la vamos a utilizar, hay que pagar por la casa".

"¿Cómo os vamos a cobrar?, si sois nuestros amigos".

Yo decía: "Vamos a ver...". Claro.

"Va a cobrar hasta el burro: si sale un burro, el burro cobra.

¿Quién es el dueño del burro?".

Fue muy curioso, la verdad.

Te están recordando en lo que nos hemos convertido nosotros,

lo dice el personaje: "Aquí la gente se ayuda".

Mira, Martín,

cada familia pondrá una cantidad y tú tendrás tu dinero,

aquí la gente se ayuda.

-Creo que la gente de Hansala no hubiera sobrevivido

sin esa solidaridad.

También se convierte en una forma de sobrevivir, ¿no?

Si no tienes el apoyo de una comunidad, es mucho más complicado.

-La verdad es que sí, sorprende... Hace unos meses

yo comentaba con parte de un equipo que estuvimos en Tanzania

por crisis de refugiados burundeses,

que poco después coincidimos parte de ese mismo equipo en Grecia,

en las islas griegas, en la crisis en su mayor pico,

las facilidades que nos dieron, ¿no?, o la hospitalidad que sentías

en Tanzania, y por el contrario, la burocracia y las dificultades,

las trabas administrativas que nos encontrábamos en muchísimas ocasiones

en Europa, y que nos hacía...

Una operación que se suponía que iba a ser mucho más sencilla,

que podría ser más de casa, en un entorno más europeo,

iba a ser mucho más sencilla, y por el contrario,

fue mucho más difícil para todos.

¿Hemos evolucionado algo en este tiempo?

Desde el lado más puro de rescate, sí, hemos evolucionado, es verdad.

-Sí, ha cambiado.

-Cuando se rodó la película, o por el motivo por el cual en este caso

Chus decidió hacerla, un naufragio como ese es ya extraño verlo,

al menos en aguas del Estrecho o del mar de Alborán.

El dispositivo de vigilancia es mayor,

las embarcaciones van mucho más mar adentro al rescate de las pateras,

y es complicado ahora mismo llegar a cifras de ahogados

o naufragios tan importantes como el que sucedió en Rota en aquel año.

Hubo casi 35 personas, si no recuerdo mal, ahogadas,

y eran 12-14 del mismo pueblo, ¿no?, de Hansala.

Eso sí ha cambiado, ahora se llega a puerto,

es extraño que lleguen a playa, y hay menos naufragios

porque la vigilancia es mayor,

y se va a rescatarles mucho más mar adentro, ¿no?

-Yo creo que estamos, aunque hemos evolucionado en algunas cosas,

como explicaba Íñigo,

en otras no hemos avanzado gran cosa. Son cada vez más,

y cada vez más numerosas las personas que tratan

de alcanzar lugares seguros.

No lo estamos haciendo tan bien cuando hay 65,5 millones de personas

que han tenido que dejar su casa, su hogar para poner a salvo su vida.

Cuando ves a miles de personas que se desplazan

porque no tienen qué llevarse a la boca,

cuando hay millones de desplazados por cambio climático.

Cuando ves que esta gente, de manera desesperada,

trata de llegar a países como España, Italia o Grecia

porque no hay vías legales de entrada que permitan que puedan llegar

de una manera digna. Yo creo que no tan bien

en el sentido de la solidaridad, que los países con más capacidad

y más recursos económicos podrían hacer.

En este momento estamos con un 36 % de la población global

de perseguidos en países en vías de desarrollo,

de manera que hay muchas cosas en las que tenemos que mejorar.

Aunque yo sí resaltaría como parte positiva la solidaridad,

que todavía se sigue viendo en la sociedad española,

en aquel momento la solidaridad que generó esta película,

"Retorno a Hansala", y que sigue siendo y sigue yendo por delante,

a pesar de las crisis y de la falta de una respuesta efectiva

de los Gobiernos.

(Móvil)

-Cruz Roja Almería, ¿dígame?

¿Cómo es la llegada de una patera?

¿Cómo se moviliza Cruz Roja para ayudar?

¿Con qué os soléis encontrar?

¿Cómo es esa actuación de emergencia? ¿Cómo es eso?

El dispositivo, nuestro dispositivo lleva desde el año 2004,

cuando ya empezó la crisis a tener unas cifras muy importantes,

cuando se dieron circunstancias como esos naufragios.

Desde entonces, desde 2004, nosotros mantenemos un dispositivo

desde Alicante, Cartagena, toda la costa de Andalucía,

por supuesto las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla,

y en las Islas Canarias.

Mantenemos además un estándar de la atención,

en todas aquellas ubicaciones donde estamos

se hace exactamente el mismo protocolo,

desde que nos avisa la torre de Salvamento

del rescate de alguna patera,

su estado previo, nos informan, aunque no va nadie médico

a bordo de las embarcaciones de Salvamento Marítimo,

sí que nos dicen cómo se encuentran, si están en buen estado,

cuántos hombres, cuántas mujeres...

Si vienen niños, si viene algún herido, alguien con hipotermia,

incluso si han rescatado algún cadáver, y a qué puerto van a llegar.

Desde ese mismo instante comienza todo ese ajetreo

de la composición del equipo, los materiales, las personas...

Una vez que llegan a puerto, los hemos visto ya bajar

incluso con una manta de la Cruz Roja,

porque van a bordo de los barcos de Salvamento Marítimo las mantas,

que es esa primera ayuda. Se les hace un triaje médico

para ver su estado de salud, si alguien necesita ser evacuado

lo evacuamos a un centro hospitalario,

y si son pequeñas curas, las podemos hacer nosotros en el puerto.

Se les da de comer y de beber, dependiendo de la época del año,

si hace más calor, más fresco, o si hace frío, algo más caliente.

Se les entrega un juego de ropa seco

para que se puedan cambiar inmediatamente.

-Lo mejor de todo es que Cruz Roja hace un gran trabajo,

y luego los meten en la cárcel sin terminar en...

¿Cómo se llama el pueblo?

-Archidona. -Archidona.

Quiero decir que es como... Cómo los recibimos también, ¿no?

Hay un primer... Tú lo has contado, me parece superbonito de repente.

Y de repente toda esta gente...

¿Dónde llega esta gente luego? Tú lo sabes.

-Es importante...

Por supuesto, muy loable toda la labor de rescate, es impresionante,

Salvamento Marítimo, Guardia Civil, Cruz Roja...

Nos parece que es importante reforzar, sin duda ninguna,

es el operativo de planes de contingencia,

el tener lugares en los que se desembarque a estas personas,

y haya un equipo de profesionales que haga una labor adecuada

de registro, identificación, de ver quiénes son menores no acompañados

entre los que llegan,

de quiénes son mujeres víctimas de trata,

de si hay personas que necesitan protección internacional,

que en caso de ser retornados a su país

su vida o su integridad podría correr peligro

y hay que canalizarlos por la vía del asilo.

Si hay... En fin, personas con discapacidad...

Hay que hacer un trabajo bastante más reforzado

del que se está haciendo ahora mismo, que se improvisa muchísimo.

Es importante que aunque haya habido un incremento,

hemos visto que cerrábamos el año anterior con el doble de cifras

de 2016, pero aún así, hablamos de más de 20 000 personas,

es una cifra reducida, manejable, comparado con lo que llega a Italia,

que son 130 000, o a Grecia, que ha llegado un millón de personas

en años anteriores. Claro.

Creo que es muy importante que contextualicemos,

y en ese sentido, desde ACNUR, en 2014,

ante la llegada cada vez más numerosa

de personas que buscaban protección en España,

y que llegaban en estos flujos mixtos,

de inmigración económica y refugiados,

decidimos tener una presencia en Ceuta, Melilla, y en la zona sur,

donde trabajamos para tratar de identificar, apoyar y formar

en temas de identificación de refugiados.

Y digo yo, un país como el nuestro, que en los años 50-60

expulsó de España a cerca de dos millones de mujeres y hombres,

que tuvieron que huir de la miseria de la posguerra y de la dictadura

como emigrantes, ¿dónde queda nuestra memoria histórica?

Se nos ha olvidado totalmente.

¿Y toda la gente que se ha tenido que ir en esta crisis?

Claro. ¿Y que se ha ido?

Es un país emigrante el nuestro, que ha pedido ayuda

y ha pedido asilo durante muchas circunstancias

a lo largo de nuestra historia más reciente,

ha pasado muy poco tiempo.

Ninguna de nosotras había salido de nuestros pueblos, nunca.

Era la primera vez que salíamos, y el salto era chico:

desde los pueblos de Extremadura hasta Alemania.

-Bueno, yo creo sinceramente que, como decía María Jesús,

España es un país solidario.

La población es muy solidaria

y nosotros como organización, que estamos en primera línea,

además lo sentimos así.

Cada vez que hemos necesitado a la población

ha respondido muy bien.

Quizás es verdad que nos veamos atados en algún momento

en esas trabas administrativas que decían:

"ya no es una cuestión de España, es una cuestión más europea.

En la cual hay unas trabas que nos impiden incluso también

la toma de decisiones directas y tienen que ser en coordinación

y en consenso bajo con otros países".

-Creo que falta esa voluntad política para romper la barrera

y para ir a la par con lo que la propia sociedad está pidiendo,

desde luego en el contexto español, que se haga,

que ha habido movimientos desde hace mucho tiempo

pidiendo que se cumpliera con los compromisos

que teníamos asumidos, que tampoco es pedir tanto,

y cuando estamos hablando de que han llegado 1 millón de personas

en 2015 estamos hablando de miles a Europa,

y Europa ha girado y ha mirado y ha visto que había un problema

cuando han llegado, de alguna manera, a su continente,

pero la gente continúa donde está y siguen 3 millones en Turquía

y hay 1 millón de personas en Líbano y en África hay un 33 %

de la población desplazada solo por guerras y conflictos,

si a esto le añades además la población que se está desplazando

por razones medioambientales, por la situación de hambre

y que no se está invirtiendo lo que se tiene que invertir

en atajar las causas de raíz, o sea en trabajar en prevención,

en resolución de conflictos, en cooperación internacional,

en derechos humanos... Ahí vemos cómo está la situación

en Libia, ese cuello de botella de donde han estado saliendo

miles de personas.

La respuesta de Europa ha sido muy débil,

ha sido división absoluta, han asumido unos países una parte,

otros... En fin, no han recogido ni una décima parte

de lo que deberían de haber acogido,

por lo menos lo que se habían comprometido

en la agenda de migraciones de la Unión Europea,

y yo creo que desde luego España tiene capacidad

para hacer bastante más de lo que está haciendo en este momento

en cuanto a lo que es acogida e integración de personas refugiadas.

Además tú comentabas antes que "Retorno a Hansala" efectivamente

habla de emigración económica, pero que normalmente es un tráfico

de inmigrantes que tiene carácter mixto, que los motivos,

la gente necesita asilo por motivos políticos,

por motivos de orientación sexual o de identidad de género,

efectivamente, por muchos otros motivos que no solamente

es el motivo económico.

ACNUR ha denunciado en múltiples ocasiones en España

la falta de un plan global y coherente que ayude en el asilo,

en el asilo con mayúsculas,

¿qué puntos fundamentales debería contemplar este plan?

A ver, necesitamos un sistema de asilo que dé respuesta

al número de personas que están llegando actualmente,

cerramos el año con unas 30 000 peticiones de asilo,

realmente son el doble de las que hubo el año anterior también,

se multiplica con el fenómeno de inmigración,

pero necesitamos verdaderamente un sistema que pueda cumplir

con los plazos que la propia legislación, que es garantista,

estipula, que la gente tenga a los seis meses una respuesta,

que sepa si va a ser reconocida como refugiada o no,

hay en torno a 30 y pico 1000 peticiones pendientes

de una resolución, tú no puedes estar con tu vida pendiendo de un hilo,

no sabes si te van a devolver, si te vas a quedar,

llevas aquí dos años, tres años, y estás un poco con esa incertidumbre

y ahí hay mujeres que huyen por motivos de género,

por ser mujer en un país donde tienes la mala suerte

de haber nacido mujer, por así decirlo,

y vas a pasar por la mutilación genital o eres víctima

de crímenes de honor o eres víctima de crímenes relacionados con la dote,

en fin, o identidad sexual... Entonces, creo que España

ha avanzado mucho, pero queda todavía mucho por hacer

para que podamos decir que en España ahora mismo el sistema

está dimensionado adecuadamente para responder a nivel de acogida

e integración de personas.

-No podemos mejorar su rescate y su primera atención

y por el contrario no seguir evolucionando y poner los medios

para esa atención y esa resolución de los expedientes.

El momento de recibirlos, para vosotros, tiene que ser

muy contradictorio porque por un lado, efectivamente,

cuando la Guardia Civil intercepta una patera,

pasa a Salvamento Marítimo y luego a Cruz Roja,

estás salvándole la vida, pero estás rompiéndoles el sueño,

ahí se acabó el sueño.

Dependiendo de cada una de las personas.

Porque como hablábamos, cada uno tiene su propia historia,

cada uno tiene su origen, tiene su motivo

y tiene su nacionalidad.

Es verdad que hay algunas nacionalidades en las cuales España

tiene acuerdos para la repatriación directa

y hay otros países, por el contrario, con los que no,

entonces, yo creo que no se rompe con el sueño,

se pone una traba más, es verdad, de alguna manera,

pero hay muchos expedientes que terminan resueltos

y que alcanzan, en este caso, el señor de llegar a Europa,

no a España únicamente, sino llegar a Europa,

porque para una gran mayoría de ellos somos un sitio de tránsito de nuevo,

es un acceso a otros países europeos donde puedan acogerles

de otra manera. -¿Que proporción hay de la gente

que pide asilo a la gente que lo consigue?

-Pues ahora mismo el nivel de reconocimiento de estatuto

de refugiado de algún tipo de protección internacional en España

está en torno al 40 %, sobre todo por los expedientes

de las personas de Siria, sirios o palestinos de origen sirio.

El mayor número de personas que pide asilo en este momento

son venezolanos, hay más de 6000 peticiones,

también hay personas de Ucrania, no nos olvidemos,

es un conflicto que lo tenemos muy cerquita

y hay más de 1 millón de personas desplazadas dentro del país

y 1 millón fuera, también hay personas de Colombia

y hay personas de Centroamérica, muchos jóvenes, mujeres,

que huyen de la violencia de las maras, de las pandillas,

de las que sus propios gobiernos no les pueden proteger

y ese número se está incrementando de una manera importante

dentro del contexto español. -Qué fuerte.

-España, en todo caso, recibe entre el 1 y el 5 % del total

de las peticiones de asilo de toda la Unión Europea.

De manera que seguimos pensando que es un país

que por la situación geográfica, la importancia,

el número de población,

es la cuarta potencia de la zona euro...

Es un país que podría asumir más de lo que asume en este momento

y nos parece que es importante que se escuche la voz de la sociedad

y que se escuche también a las comunidades autónomas

y se trabaje codo a codo con ayuntamientos

a través de los distintos ministerios que intervienen

desde el primer momento además de la llegada de la gente a costas,

a aeropuertos o cualquier otro punto.

Hay que trabajar en coordinación, hay muchas comunidades autónomas

que tienen ganas de apoyar en programas de acogida

y desde ACNUR estamos tratando de impulsar un programa

de patrocinio comunitario, ese interés de la sociedad de colaborar,

de echar un cable a esta persona que viene, esta mujer, este niño,

y que desde el primer momento tengan alguien como un mentor,

alguien que les acompaña, que les puede echar una mano,

que les ayuda a rellenar un formulario, en fin...

¿Cómo percibís vosotros la respuesta de la gente en general?

Porque si no me equivoco, Cruz Roja en su atención pluridisciplinar

son voluntarios, ¿sois voluntarios? Sí.

Es verdad que tiene que haber una parte de personal remunerado

que hace el seguimiento del expediente,

pero las actividades diarias con los refugiados son llevadas

por voluntarios, las clases de idiomas, de enseñanza,

de castellano o incluso algunos de orientación o tutela,

como decía María Jesús, son voluntarios que, bueno,

no vamos a utilizar la palabra "apadrinan",

pero sí que se conciencian con y son con esta familia,

con esas personas, y les da seguimiento constante

en cualquiera que fuese la necesidad, para los niños,

una mejor integración a través de actividades deportivas

o, como decía, con clases de castellano para una mejor integración

en la vida social. ¿Y los equipos de rescate?

Los equipos de rescate igualmente tienen un componente mínimo

de personal remunerado para dar mantenimiento a todo ello,

pero en su 90 % son personal voluntario que reciben un SMS,

una alerta a cualquier hora del día y dan su disponibilidad

en ese momento para atender la patera a la hora que haya marcado ese SMS.

-Aquí en esta sala es donde realizamos la presentación

y damos la bienvenida a las personas que llegan en patera.

Indicamos que han llegado al puerto de Almería

y le explicamos en qué condición se encuentra en España.

Esta presentación la realizabas principalmente en francés y en árabe

para personas subsaharianos y magrebíes,

y para aquellas personas subsaharianas

de países anglófonos, como puede ser Liberia,

dicha presentación la realizamos en inglés.

-Nosotros hemos estado haciendo además proyectos piloto.

ACNUR se financia en un 98 % de contribuciones voluntarias,

de gobiernos, de particulares, de socios...

Y la verdad es que la respuesta en los socios y aquí en España

hay más de 400 000 personas que están apoyando.

Ha sido impresionante porque además de apoyar las operaciones

a nivel internacional han dicho: "Yo quiero echar una mano aquí".

Y se ha montado un programa de mentores, el "befriending",

es un programa que estamos llevando a cabo con rescate, con una ONG,

por la cual refugiadas o solicitantes de asilo voluntarios

contactan, nos ponemos en comunicación con donantes

que están sensibilizados ya con la situación de refugiados,

pero que están aquí y que quieren echarles un cable.

No se trata de llevarles a tu casa y de superprotegerlos

sino de enseñarles, de acompañarles, de ir mano a mano,

de que haya un intercambio cultural, este intercambio que ha habido

también en la película que me ha parecido precioso,

ese intercambio que termina tocando corazones y cambiando a la gente

porque yo veo la figura de Martín cuando le dice al inicio

de la película a Leila: "Tu profesión y la mía son muy similares.

Yo meto muertos en ataúdes y tu peces en cajas".

Y cuando termina la película está llorando porque uno de los chavales

de la aldea podría haberse ahogado y podría ser uno de los ocho muertos.

Entonces, me parece que ese poder de transformación que tiene

esa película, a través de ese personaje en el que muchas personas

seguramente se han sentido identificadas porque eran

las españolas y no las marroquíes,

es el personaje que podemos también nosotros, de alguna manera,

pensar como para transforma situaciones en la vida diaria.

-Yo creo que...

Que tenemos que ser más conscientes todos, sí, que tenemos que,

realmente, no ser conscientes desde "¡ay!".

Sino pues eso, colaborar, tenemos que crear redes

mucho más importantes, yo creo que la sociedad sí que puede cambiar

las cosas,

que los políticos, si nosotros nos ponemos muy pesados

están obligados a hacerlo,

pero yo creo que lo más importante ahora mismo es que,

sobre todo, es que nos han dicho que las cosas tienen que ser así

y todo es muy lento y los procesos administrativos...

No, o sea las cosas se pueden cambiar.

Entonces, por favor, imaginación al poder.

Ya está bien. Estoy harta de oír que las cosas son así

y no se pueden cambiar, yo eso ya no me lo creo.

Oye, un buen revulsivo desde aquí, desde este punto de encuentro

entre cine y realidad social.

Y con esto os despido, os doy las gracias, de verdad, de corazón,

por haber encontrado tiempo, ese tiempo tan valioso

que dedicáis a los demás, muchísimas gracias a los dos,

de verdad, gracias, Chus, por tu película

y para siempre tener un hueco para "Versión española",

que es tu casa, ya lo sabes.

Estaremos muy atentos a todo lo que hagáis,

Muchísimas gracias a los tres por haber venido.

A vosotros os despido solo hasta la semana que viene,

ya sabéis que os esperamos aquí para seguir compartiendo

el mejor cine español reciente, un beso muy fuerte. Chao.

(Música créditos)

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Versión española - Retorno a Hansala (coloquio)

07 ene 2018

En el coloquio, moderado por Cayetana Guillén Cuervo, además de la directora Chus Gutiérrez, participarán Íñigo Vila, responsable de emergencias internacionales de Cruz Roja España, y María Jesús Vega, portavoz de ACNUR España. Con ellos se hablará de las motivaciones de la inmigración, del derecho al asilo o de la trata de personas, entre otros temas.

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