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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Gente en sitios - ver ahora
Transcripción completa

A ver, ¿saben lo que van a querer?

¿Qué tal? Sí...

Yo de primero quiero unas fabes.

Y de segundo...

Y de segundo...

lenguado de roca.

Pues yo voy a tomar setas con jamón...

y de segundo voy a tomar...

¿Tú qué has pedido? Yo he pedido lenguado.

Pues yo entrecot de ternera.

Sí, ponme.

Perdona...

(CARRASPEA)

(Música)

Javier.

¿Qué tal? -¿Qué tal?

-¿Cómo estás? -Muy bien.

-Mira, no sé si los has visto, pero hay un equipo de televisión,

que, bueno, han estado haciéndonos

unas entrevistas para un reportaje sobre el punto de encuentro.

Y les gustaría grabar a un padre cualquiera

recogiendo a su hijo del centro.

¿Te importaría?

-Pero ¿para qué, qué quiere que haga? -Para la tele, nada.

Quieren así unas imágenes un poco de la actividad normal del centro.

O sea, serías tú entrando en la sala donde está el niño,

y nada, lo recoges y te vas.

Bueno, al niño, le borran la cara luego, claro.

-No, es que una cosa así, con el niño, en televisión...

Yo creo que, incluso para el niño, yo creo que es mejor que no.

-Lo que tú digas. -Además, la madre no querrá.

-Bueno, la madre sí, la madre ya lo ha hecho.

La han estado grabando y luego le han hecho una entrevista.

Cortita.

Hola.

Manu, Javier.

-Hola. -¿Qué tal? Encantado.

Pablo. -Hola.

-Bueno, pues la idea es que tú sales fuera

y cuando yo diga "acción",

pues entras totalmente normal a recoger a tu hijo.

Al niño luego le borramos la cara, por supuesto.

-Vale. -Sales fuera...

¿Qué digo? ¿Qué digo?

-Vas caminando y yo diría "hola, Pablo".

-Hola, Pablo.

Perdona, no he dicho "acción".

-Ah, perdona.

Acción.

Hola, Pablo. -Hola.

-Corta, corta, vamos a hacer otra.

-¿Qué pasa?

-No sé. -Sí, sí.

-Pero ¿he hecho algo mal?

-No, no, si ha estado bien.

Acción.

Sí, cortamos.

No mires a la cámara.

-¿He mirado? -Sí, has mirado a la cámara.

Tú como si fuera un día normal.

Como si yo no estuviera.

Acción.

Ay.

-No, no mires a cámara.

Acción.

No, no, un momento.

Corta, corta. No entres corriendo.

Es que vas muy rápido, y entonces, no te puedo seguir.

¿Vale? Tú de forma natural.

Como si lo hicieras todos los días.

-No, todos los...

-Acción. -¿Eh?

-¡Acción!

No, perdona, es que no me ha gustado nada.

¿Cómo se llamaba? -¿Eh?

Javier. -Javier.

Vamos a hacer una más.

-La última. -Sí, sí.

Va muy bien.

Vamos a hacer una más.

Te lo prometo, la última.

Cierra la puerta.

No sé...

Adelante.

Pasad, pasad por aquí.

-Qué bien, ¿no?

-Sí. Pasar por aquí, por favor.

Mirad lo que es esto.

Mirad lo que tenéis aquí.

-Me encanta.

-Son 350 metros útiles, tres salones, tres cuartos de baño,

cuatro dormitorios, que ahora pasaremos a verlos.

Esto tiene este encanto,

y a la vez que tiene infinitas posibilidades.

-Sí, por ejemplo, se podría hacer todo un espacio, ¿no?

-Yo particularmente...

No soy arquitecto, ¿no?, pero...

no me viciaría con el espacio.

-¿La calefacción es central?

-La calefacción...

La calefacción yo creo que sí.

La calefacción...

-¿Y cuánto se paga de comunidad al mes, sabe?

-¿Sabes lo que me gustaría?

Esa calefacción que se pone en el suelo...

-400 euros. -Que sale la calefacción del...

-Ya perderías el este...

Lo que me gustaría transmitiros

es que tiene muchísimas posibilidades.

-Sí, sí.

-Esto da al pasillo. -Es gigante.

-Comunica con la parte del servicio.

-Tiene muchísima luz, sí.

-Mirad esto.

Mirad lo que son estos armarios.

Venid por aquí, por favor.

-¿Te gusta? -Me gusta mucho.

-Es que mola un montón, me encanta.

-Y esta...

-(SILBA)

Vaya cocina, macho.

Aquí hay un dormitorio...

Esto podría ser la habitación del niño.

¿Y vosotros tenéis hijos?

-No.

No, no.

-Pero ¿estáis ya en ello y eso?

-¿Qué? ¿Cómo que...?

Oye, gordi, pero ¿y este tío?

¿Qué coño ha sido eso? -Ya, no sé...

A mí me encanta esta casa.

¿A ti?

-Mucho. -¿Sí?

Y...

¿Y tú crees que...?

-Yo creo que deberíamos intentarlo.

-Sí.

Oye.

¿Y el de la inmobiliaria?

Le acabo de ver por la ventana.

-Mira.

-¿Qué es esto?

¿Qué hacéis aquí?

-¿Qué pasa?

-Pues... -Estábamos viendo la casa.

-¿Cómo que viendo la casa? -¿Quiénes son?

-Nos estaba enseñando la casa el chico de la inmobiliaria.

-¿Qué inmobiliaria?

Pero ¿qué decís?

-Pues la inmobiliaria, un...

-Esta casa no está en venta. -¿Qué dicen?

-¿Quién os ha enseñado la casa?

¿Dónde está?

-Pues es que no sé, se acaba de ir.

Le acabo de ver por la ventana. -Perdone.

-Necesito echarme, no entiendo nada.

-¿Cómo era?

-Era...

-Era...

-¿Qué está pasando?

-Es que no sé...

-¿Qué dicen?

-No nos acordamos.

-Es raro,

porque yo tampoco me acuerdo, la verdad.

-No...

-No sé lo que está pasando.

¿Quiénes son?

Entonces, por eso lo lleva a su casa.

(LLORA)

-¿Qué pasa? ¿Qué te pasa?

-Que no encuentro nada, joder, no encuentro nada.

Estoy desesperado, joder.

-Yo conozco a alguien.

Sí, no me acordaba porque ahora...

-Ahora, vamos.

-No, ahora no, quedamos...

Tengo que llamar y mañana quedamos aquí, si quieres.

A las diez, nos tomamos un café, vamos a verla.

-Gracias.

¿Te acuerdas de Luis Ángel, el de la casera?

-¿Sí?

-Porque he estado esta mañana con él y está muy mal.

Le he visto tan mal

que le he dicho que no se preocupara, que...

que yo conocía a alguien que...

Le he prometido un trabajo, vamos.

-Pero entonces, ¿por qué estás así?

-Porque es mentira.

-¿Y qué vas a hacer?

¿Qué pasa?

¿Qué te parece?

-Bien. -¿Vamos?

-Vamos.

Gracias, eh.

¿Es aquí?

¿Sabes qué?

Que he quedado con Ramón para comer.

Te vienes con nosotros e intentamos solucionarlo.

-No, hoy no puedo.

Tengo un compromiso.

¿No me ves nada distinto?

-Te queda muy bien.

-No te das cuenta, ¿verdad?

-Que sí, que te queda muy bien, de verdad.

-No digo el pelo.

Me he hecho un trasplante de cara.

¿No te das cuenta?

-Sí... Sí.

-Ya no sé qué hacer para llamarte la atención.

-¿Te has cambiado la cara?

-Sí.

Me he cambiado la cara.

Y no te das cuenta.

-¿Dónde?

-Había para elegir entre unas caras de unas señoras que estaban ahí.

¿No te gusta?

-Sí, te queda muy bien.

¿Por qué lo has hecho?

-Para... para motivarte un poco, no sé.

Para que te hagas la ilusión de que estás con otra.

(SUSURRAN) Enciende la luz.

La frontal, gilipollas. -Ah.

(Maullido)

Eh.

Oye.

Pero ¿qué coño haces?

-¿Tú has visto cómo tiene la cocina?

-¿Tú estás loco o qué? -La casa entera.

Supera mis fuerzas.

Qué asco, de verdad.

¿Qué pasa? ¿Que no sabes andar o qué?

Venga, va, que te voy a enseñar.

-¿Qué voy a hacer?

-Esta pierna, tienes que avanzar con muy...

Así. Inténtalo, va.

-¿Qué hago ahora?

-Tienes que poner el pie...

seguido del otro pie.

El otro igual.

-Ah, vale.

-Sigue, sigue, anda.

Así...

Muy bien.

Ya sabes andar.

Venga, hasta luego.

(Música lounge)

(Música disco)

Está aquí al lado, qué bien.

Es mi destino.

Mi destino está noche es claro.

-Aquí. -Muy bien.

-El diez. -Bueno, pues nada.

-Bueno, pues muchas gracias por acompañarme.

-Nada.

-Uh...

-Nada, la verdad es... -Ay, pobre.

-No, si...

Lo que tú veas. -Lo siento, pero...

-No, nada, si no pasa nada.

Si tienes que madrugar...

-Bueno, que... que ya hablamos, ¿vale?

-Ya hablamos.

Ya me llamas.

-Chao, buenas noches. -Que duermas bien.

Venga...

Venga, no pasa nada.

Eso le pasa a mucha gente.

Además, ¿para qué quieres tú una mujer con lo bien que estás así?

Por cierto,

anoche estaba dormida y de repente siento algo como...

Tu padre, que me quería meter mano.

Después de tanto tiempo sin hacer nada,

él tenía ganas de fiesta.

¿Qué pasa?

(Teléfono)

¿Sí? "Soy yo."

Oye, que tengo el teléfono ese que me pediste.

¿Qué teléfono?

Hombre, el del tipo ese.

¿Oye?

Ah, sí, dime, dime.

"¿Tienes para apuntar?"

Sí, sí, dime.

El nombre completo es: Vicente...

"Barragán Prieto."

Sí. "Y el teléfono es: 91..."

429...

Sí. "57..."

79.

Vale, gracias.

¿Lo tienes?

Sí, sí, gracias.

Oye, ¿tú sabes quién es Luisa, la de ventas?

Sí. La...

La tetona esta...

¿Sabes que se ha dejado el coche abierto?

¿Que se ha dejado el coche abierto?

Estaba pensando que a lo mejor le podríamos gastar una broma y...

¿Por qué no te metes en el maletero y sales ahí...?

¿Que me meta yo?

Sales ahí... Métete tú.

¿Por qué no te metes tú?

Animamos así un poquito el día.

Hombre, Fernando, ¿qué pasa?

¿Cómo vas? Nada, aquí andamos.

Oye, Fer, ¿tú sabes quién es Luisa?

La de ventas, la...

Ah, sí, la de...

Sí, sí...

(SUSURRA) Calla.

Ahí viene, ahí viene.

(LLORA)

No se da cuenta, no se da cuenta.

Venga, ya, ¿por qué no sale?

Que se va, joder.

Que se va con el coche.

Hostia. Pero sal, sal.

(LLORA)

¡Eh, eh, para!

Llámala, llámala.

¿Tienes su teléfono? Sí.

¿Lo tienes? Ah, ¿sí?

Sí, sí.

(Teléfono)

¿Quién es?

Luisa, soy Martín.

Hola, Martín, dime.

Oye...

Párate, que es que...

Mira, es que estoy conduciendo, ¿vale?

"En la salida seis hay una gasolinera,

párate ahí."

No sé de qué me estás hablando.

Ya, que te queríamos gastar una broma...

¿Qué?

Mira, es que tienes a Fernando en el maletero del coche.

¿Se ha parado?

(TOSE)

¿Luisa?

Perdona, perdona.

Pero ¿qué es esto?

No oigo nada. ¿No te dice nada?

¿Luisa?

¿Queréis que os ayude a...?

Cuidado, por favor...

Cuidado con la pared...

Os ayudo a lo mejor...

O no...

Si queréis... Bueno...

Cuidado, cuidado...

¿Qué tal estáis?

¿Tenéis mucho trabajo últimamente o...?

Esperad, que os ayudo...

Bueno...

¿Qué tal? ¿Queréis...?

¿Qué tal? ¿Cómo...?

No sé, ¿cómo estás?

¿Te encuentras bien?

Así, emocionalmente...

O sea... Cuidado con la pared.

Es que si lo llevas así, no...

Es peor...

Bueno, tampoco...

Pero os voy a ayudar un poco.

Joé, el otro día me pasó una cosa...

Estaba con unos amigos en una cafetería y...

de pronto uno le dijo al otro:

"Oye, qué zapatos más feos llevas, ¿no?".

Y claro, el otro amigo mío le dijo: "Pero ¿y por qué me dices eso?".

Y se quedó una situación un poco...

extraña.

¿Te ayudo con alguna caja o...?

¡Eh!

¡Carlos!

(Golpes)

Mierda.

(Ruidos)

¡Hola!

¡Hola!

¿Hola?

Hola.

¿Qué pasa? -Nada.

(TELEVISIÓN) "¿Qué es la decencia? ¿Qué es una vida decente?

Una vida decente es donde puedes desarrollar

tu proyecto de vida..."

(Timbre)

Hola.

-Perdona, ¿tú vives aquí?

-Sí.

-¿Y esto es tuyo?

-Pues sí, sí.

¿Qué pasa?

-No, que...

Verás, yo siempre subo en ascensor y no lo había visto,

pero hoy se ha estropeado y...

y lo he visto.

-¿Se ha roto el ascensor?

¿Y?

-Pues que... yo vivo arriba, es mi casa también...

y, bueno, como esta es una zona de paso común...

No sé...

-No entiendo.

-¿Te importaría quitarlo?

-¿Eh?

-Esto, que si lo puedes quitar.

-¿Por qué?

-¿Por qué?

-¿Te molesta? -Sí, mucho.

-Bueno, pues si te molesta...

lo quito y ya está.

Ya está, fuera.

-Pero...

-Hasta luego.

(Bocina)

(Timbre)

(Música alta)

Hola.

-Ya han arreglado el ascensor, ¿no?

-Lo sé, lo sé.

Era para decirte que puedes poner eso aquí,

que no me molesta.

-¿Eh?

-Eso que había ayer aquí.

Que a lo mejor no era para tanto.

-Si es igual, si ya lo he tirado.

-¿En serio? -Sí.

La verdad es que era horrible, vamos, no...

-Ya.

-Pero ¿está todo bien?

¿Oiga?

¿Qué ha pasado?

-¿Usted sabe quién es este señor?

-Sí, sí sé, ¿qué es lo que ha pasado?

-Está muerto.

¿Usted ha pensado...

alguna vez...

adónde nos vamos?

(Risas)

(Continúan las risas)

(OFF) "Yo era rígido y frío."

Yo estaba tendido sobre un precipicio.

Yo era un puente.

"En un extremo estaban las punta de los pies.

Al otro, las manos aferradas.

En el cielo quebradizo, clavé los dientes...

afirmándome.

En la profundidad rumoreaba el helado arroyo de las truchas.

Ningún turista se animaba hasta estas alturas intransitables."

El puente no figuraba en ningún mapa.

Así yo yacía y esperaba.

Debía esperar.

Ningún puente que se haya construido

puede dejar de ser puente sin derrumbarse.

"Fue una vez hacia el atardecer."

No sé si el primero o el milésimo.

Mis pensamientos siempre estaban confusos.

Hacía ese atardecer de verano.

Cuando el arroyo murmuraba oscuramente,

escuché el paso de un hombre.

"A mí."

A mí.

"Estírate, puente.

Ponte en estado."

Vigas sin barandales.

Sostén al que te ha sido confiado.

Y vela imperceptiblemente la inseguridad de su paso.

"Si se tambalea, date a conocer.

Y como un dios de la montaña, ponlo en tierra firme.

Llegó y me golpeó con la punta metálica de su bastón.

Luego alzó con ella los faldones de mi casaca

y los acomodó sobre mí.

La punta del bastón hurgó entre mis cabellos enmarañados

y la mantuvo un largo rato ahí,

mientras miraba probablemente con ojos salvajes

a su alrededor.

Fue entonces..."

Yo soñaba tras él.

Sobre montañas y valles.

Fue entonces que saltó.

"Cayendo con ambos pies en mitad de mi cuerpo.

Me estremecí.

En medio de un salvaje dolor, ignorante de lo que pasaba,

quién era.

¿Un niño? ¿Un sueño?

¿Un salteador de caminos?"

¿Un suicida?

¿Un tentador? ¿Un destructor?

Me volví para poder verlo.

El puente se da la vuelta.

No había terminado de volverme cuando ya me precipitaba.

"Me precipitaba y ya estaba desgarrado

e insertado.

Y los puntiagudos guijarros

que siempre me habían mirado tan apaciblemente

desde el agua veloz."

(Ladridos)

(Timbre)

(MEGAFONÍA) "Atención, señores clientes.

Están de oferta en nuestra sección de productos frescos.

Entrecot de ternera extrema, antes 28,99, ahora 11,99 el kilo.

Jamón ibérico..."

No hay nadie en la calle.

Ah, sí, sí, hay alguien.

¡Va, va, va!

Pum, pam.

Macho, no corres, no haces nada.

Eres campeón de España.

Vamos a hacer un título europeo.

Y el boxeador es corredor.

-Pero yo siempre lo he hecho así.

Y estoy hasta aquí, soy campeón de España

y lo he hecho así siempre.

He trabajado y he corrido cuando he podido.

¡Cambio!

¿Qué pasa? ¿Que no sabes beber?

-Se me ha olvidado.

-Venga, que yo te enseño. -No sé qué ha pasado.

-Coge el vaso.

Muy bien, así.

Eso es.

Entorna el vaso.

Vale.

Ahora, despacio.

Abre la boca un poco.

Abre la boca.

Ahora a la vez traga.

Traga, a la vez que empujas, traga.

Muy bien, así, muy bien.

Muy bien. Muy bien.

Ya está, ya sabes beber.

Venga, hasta luego.

(Ladridos)

Pues nada, que bajábamos ahí, por el puerto de la Morcuera,

de repente el idiota del Joaquín pega un frenazo en una curva,

el coche derrapa y nos estampamos contra un árbol.

-¿Y cuánto tiempo tienes que llevar eso?

-¿El qué?

-El collarín. -Ah.

Pues no sé.

¡Mañana nos vamos a Zaragoza!

Voy un momentito...

-¿Sabe dónde es? -Sí, sí.

(Voces de mujeres)

Pero ¿qué haces?

-Perdona.

Me llamó Gerardo hace un par de meses,

y bueno, me lo estoy pensando a ver.

Pero tengo ganas de irme de aquí. Tengo ganas, sí, sí.

Ah, por cierto, que el otro día me encontré con Esperanza.

Os habéis enterado, ¿no? -Ah, sí.

Bueno, ha sido tremendo, ¿no?

-Que se ha dado un golpe con el coche en el puerto de la Morcuera.

Bastante gordo, por lo visto.

Se salieron de la carretera y se dieron contra un árbol.

-Ah, pues a mí no me han contado eso.

-¿El qué?

-Pues eso,

que no se dieron ningún golpe contra ningún árbol.

Joaquín me ha dicho

que lo que pasó fue que iban a 120 por una carretera estrecha

y se les cruzó un ciervo y lo mataron.

-Qué raro, ¿no?

-¿Qué pasa?

-¿Qué?

Gracias.

Así que, ¿es la primera vez que usted comparte coche

así por internet, digamos?

-Sí.

-A mí esta web me parece buenísima, una iniciativa muy interesante.

Lo de compartir coche, lo del "comparting car".

Sobre todo en los tiempos que corren, ¿no?

¿Eh?

-Pues...

-¿Se está mareando?

-No sé.

-Si quiere, no le hablo.

Pues yo trabajo de comercial

en una empresa que hace ropa para perros.

Y voy a Valencia a una feria del sector canino.

-¿Valencia?

-Es un sector que está yendo a más.

Vamos, que yo no tengo ninguna queja.

Porque a otros la crisis les está afectando,

pero yo lo llevo bastante bien.

Vamos, tampoco con muchos lujos, que se diga.

Pero, como digo yo:

tengo casa, tengo coche, tengo familia.

¿Qué más quiero?

Estoy bien.

Muy bien.

Todo esto antes era campo.

-¿Qué?

-Que digo que todo esto antes era campo.

-Pare, pare. -¿Eh?

-Pare aquí, por favor.

Pare aquí, en la gasolinera, que me bajo.

-¿Que se va a bajar? -Aquí, aquí, por favor.

-¿Eh? -Pare aquí, por favor, pare aquí.

-Ya, ya, ya.

Hola, ¿qué tal? -Hola.

-Soy Marta, encantada.

¿Me acompañáis?

Bueno, contadme, ¿en qué puedo ayudaros?

¿De qué queríais la información?

-Un aumento de pecho para ella. -Muy bien.

A ver, cuéntame un poquito, ¿qué querías exactamente?

¿Querías algo más sencillo, algo más llamativo...?

-Una talla 95, una 100.

-Muy bien.

¿Qué edad tienes? -26.

-¿Sabes en qué consiste exactamente esta intervención?

¿No te habías operado antes

por un miedo a algo o alguna inquietud?

Mira, quiero que estés tranquila.

Te voy a ayudar en todo lo que pueda

y te voy a contestar todas las dudas que tengas, ¿vale?

-¿Qué tipo de prótesis usáis?

-Las prótesis son de alta gama, de gel.

-Ya, pero ¿cuánto cuesta la intervención?

-La intervención son aproximadamente unos 5000 euros.

Dependiendo un poco de lo que diga el cirujano, ¿vale?

Se puede pagar al contado o financiado.

-No, no, al contado y lo antes posible.

-Vale, pues voy a mirar fechas.

-Perdona, voy a salir un momento a cambiar el tique del coche.

-¿Te puedo hacer una pregunta?

-Sí.

-Da la impresión de que no te quieres hacer estos implantes.

-Eh...

-¿No lo tienes claro? -No.

-No lo hagas.

Si no lo tienes claro, no lo hagas.

-Es que no lo sé.

-Si te parece, vamos a hacer una cosa, ¿vale?

Ahora cuando venga él,

le voy a decir que no hay fecha disponible,

lo disuadimos un poco y te doy tiempo para que tranquilamente te lo pienses

porque esta decisión es solamente tuya, ¿vale?

-Vale.

Estoy mirando el ordenador

y de momento no hay fecha disponible para la intervención.

-¿Eh?

-Sí, que digo que de momento no...

no hay fecha disponible.

Hasta dentro de tres o cuatro meses va a ser imposible.

-¿Lo ha mirado bien?

-Sí.

-Mírelo bien, por favor.

-Pero...

-A lo mejor hay.

Me da igual fin de semana o lo que sea.

A lo mejor igual hay sábado porque...

-¿Estás segura? -Sí.

(OFF) "Tres personas están reunidas

en el despacho del director de una editorial."

"Gente en sitios".

"Están barajando posibles títulos para una nueva novela

que saldrá en otoño."

"De fuerza desigual".

"Uno de los presentes,

que parece ser el autor, aunque no está claro,

va diciendo los posibles títulos de la novela."

"Antes todo esto era campo".

"Vino sin instrumentos".

"Nekane Brautigan".

"Los otros dos se pronuncian a favor o en contra,

aunque no de forma clara.

Su opinión es siempre ambigua."

"Mexicanos organizados".

"De repente, una de las tres personas ya no está.

No se sabe qué ha sido de ella y solo quedan dos."

"Origen de los ruidos".

(Teléfono)

Yo había pensado que podía ser también:

"El ruido viene de ahí".

O sea, o "El origen de los ruidos" o "El ruido viene de ahí".

¿Qué significa que has visto al búho?

"Además, no están una editorial.

Sino en una tienda de muebles de la carretera de Toledo."

"Un hombre entra en el portal de un edificio

y escucha el grito de un niño llorando

por el hueco de la escalera.

Alguien baja atropelladamente y se oye al niño llorar cada vez más.

También se oye a dos adultos gritándose el uno al otro.

El recién llegado deduce por lo que oye

que ha habido un accidente doméstico

y que se están llevando al niño herido a urgencias.

Esta deducción apresurada

será poco después confirmada por la realidad.

Era exactamente eso lo que estaba sucediendo.

Un hombre y una mujer, casados ambos,

abandonan sus respectivas parejas para irse juntos.

Han descubierto una complicidad entre ambos

que no conocían con nadie más.

Entienden de lo que hablan cuando hablan

y además se gustan mucho físicamente entre sí.

Eran amigos desde hacía años.

Y habían fantaseado cada uno por su cuenta

con esta posibilidad.

Pero nunca se habían atrevido a dar el paso.

Ahora por fin lo deciden y se van juntos.

No durará mucho tiempo.

Imagina que hay tres puertas.

En una hay un coche y en las otras dos hay una cabra.

Tú quieres el coche, claro.

Te dan a elegir una puerta y eliges, por ejemplo, la número uno.

Entonces, alguien abre la puerta número tres

y hay una cabra.

Y luego te dice:

'¿Te sigues quedando con la puerta uno

o quieres cambiar a la puerta dos?'.

¿Qué es mejor?

¿Quedarse con la puerta uno o cambiar a la puerta dos?"

Pues le voy a comprar algo a Araceli, porque llevamos un año ya, ¿sabes?

Y estamos bien. Estamos bien.

La verdad es que hemos tenido un año bonito.

Un año bonito,

lleno de cosas bonitas y de charlas bonitas y...

Porque es una tía estupenda y le voy a hacer un regalo.

Me voy a ir a un desguace,

que seguro que ahí encuentro algo bonito...

para Araceli, que se lo merece, coño.

Algo para ella, algo que ella diga:

"Hostia, esto me lo ha buscado mi Eladio para mí".

El mundo va mal,

vamos hacia un sinsentido, ¿no?

Nos están tomando el pelo, hombre.

La gente está agarrada a un palo.

Y lo que hay que hacer es soltarse del palo.

Y si te ahogas, pues te has ahogado.

Pero suéltate del palo, gilipollas.

Yo tengo ojo psicológico.

Y yo veo a la gente y yo sé de qué va la gente.

Y a mí me gusta observarles.

Y ver lo que han hecho con su vida y lo que no van a hacer,

lo que no van a hacer en su puta vida.

La mentira no me gusta.

Los que vienen y te sonríen y te dan un abracito así...

A mí no me abraces.

Demuéstrame que tú estás ahí.

Pero no me des ese abracito y sonrisitas y besitos.

Todo el mundo abrazándose y besándose,

y cuánto nos queremos, ¡mentira!

Eso es mentira.

Yo creo que me voy a ir a otro porque...

he visto un carburador,

había medio carburador que yo creo que le va a gustar.

Voy a ir a otro desguace,

a ver si encuentro un...

bueno, un Nelco...

También el Nelco le puede gustar también.

Pero a ver si no, un...

coño, un tapacubos.

Un tapacubos para que lo ponga en la mesa

y ponga sus plantitas y eso.

Siéntate, queremos hablar contigo.

-¿Qué pasa?

-Siéntate, por favor.

Marta, si quieres empezar tú.

-"Querido Miguel:

Sabes que te quiero y te respeto.

Quiero que tengamos hijos y seguir toda la vida juntos.

Pero para esto es necesario

que haya una confianza total en nuestra relación

y lo que estás ocultando cada vez me hace más daño.

No puedo dormir, no puedo trabajar y tengo miedo.

Te pido que, por favor,

hagas algo para arreglar esta situación".

-Pero ¿qué es esto? ¿Papá?

-¿Puedo? -Sí, claro.

Por favor, adelante.

Miguel, escucha a tu padre.

-Yo le escucho, pero me tenéis que decir qué es esto.

-No, si todavía lo niega. -No lo niegues más, hijo.

Por favor. -¿El qué?

-A ver, vamos a seguir un orden.

Gonzalo, lee.

-"Querido hijo:

A lo mejor no hemos tenido una relación muy normal.

Pero yo siempre te he valorado".

-Sé concreto, por favor.

-Sí. Sí, perdón.

"Te voy a explicar por qué me afecta que seas homosexual".

-¿Cómo has dicho?

-Que te calles y escuches a tu padre, coño.

-Pero ¿por qué me...?

-"Lo que más daño me hace no es que seas gay, que también,

sino que lo escondas

y hagas como que tienes una relación normal con Marta.

Te hemos educado de manera

que te da miedo ser honesto con tus padres".

Esto es lo que más me duele.

-Pero ¿qué mierda es esto? -Siéntate o te reviento la cabeza.

-A ver, no nos dejemos llevar por lo emocional.

-Reconócelo, Miguel, por favor.

Reconócelo y hagamos algo.

Lo que no puede ser es que sigamos así.

-Pero ¿por qué me decís que soy gay?

-Miguel, has cambiado.

Ya no eres como antes.

Llevamos cuatro meses sin hacer nada.

-No, creo que eso...

-Mira, Miguel, somos amigos desde hace diez años,

y cuando empezaste a salir con Marta, nos distanciamos,

que yo lo entendí perfectamente,

pero luego me di cuenta de que eres maricón.

-¿Por qué dices...?

-Hombre, por cómo vistes, cómo te arreglas,

y por las cosas que hablas.

Pero no estamos aquí para discutir si eres gay o no,

que eso es un hecho y está claro,

sino del daño que nos estás haciendo a cada uno de nosotros

y de qué vas a hacer al respecto

para no destruir tu relación con tus amigos y tu familia.

-No tenéis derecho a hacerme esto.

-No dejéis que os manipule emocionalmente.

Mira, Miguel, si nos aprecias, dilo en voz alta.

-¡No soy gay! -Dilo, Miguel, por favor, dilo.

-Dilo de una vez y acaba con esto, por favor.

-A lo mejor es que no lo sabe todavía.

-A ver, enséñame las manos. -¿Por qué?

-No me vuelvas a desafiar, te lo advierto.

-Haz lo que te dice, enseña las manos.

-Por el otro lado.

Completamente maricón.

-Bueno, vale ya, basta ya.

Marta, yo te quiero, quiero que tengamos hijos.

No soy maricón.

¿Qué es eso? ¿Qué haces?

-¿De qué?

-Tú eres el maricón. -¿Yo?

-Pero ¿le habéis visto? ¿No le habéis visto?

-Sabíamos que al final ibas a intentar esparcir tu mierda

por todos los demás, ¿no?

-A ver, tranquilos, porque a lo mejor es verdad

que no se ha dado cuenta de que es maricón.

Así que vamos a hacer una cosa.

Nos damos un plazo de 24 horas, tú haz tu vida normal,

mira a ver tus relaciones, cómo eres,

y mañana nos vemos aquí y tomamos una decisión.

¿Qué os parece?

Miguel.

(Música)

¿Es aquí?

¿Qué es la decencia? ¿Qué es una vida decente?

Una vida decente es donde tú puedes desarrollar

tu proyecto de vida sin pisarle el cuello a nadie.

Lo que pasa que parece que el discurso que funciona

es el otro, ¿no?

El "piensa mal y acertarás", el "sospecha de la gente",

"este qué querrá de mí", "este qué me querrá sacar"...

Entonces, esa sospecha constante

al final nos convierte en seres desarraigados,

nos convierte en seres aislados,

nos convierte en seres despreciables

porque somos un puro fragmento desconectado de la humanidad.

Y eso hace que la gente canalla esté absolutamente crecida,

envalentonada.

Y la gente decente ande perpleja.

Porque la gente decente no quiere ser víctima,

pero tampoco quiere que para librarse de ser víctima,

tenga que ser verdugo.

El cine casi siempre representa cómo nos vemos a nosotros mismos

y...

y es cierto que cada vez hay más películas de zombis, ¿no?

Entonces, los zombis son personajes

que se caracterizan primero porque nosotros vamos hacia allá.

O sea, un zombi es uno normal

que al final va a terminar siendo zombi.

Y luego, además, los zombis,

se han convertido en algo obsceno, ¿no?

Porque los zombis,

todo lo que tienen los seres humanos por dentro

ellos lo llevan por fuera, ¿no?

Las tripas...

Y entonces, esa obscenidad, ese estar fuera de escena,

las cosas, genera mayor consternación, ¿no?

Nos asusta.

Nos asusta que las cosas que deben estar guardadas

estén ahí expuestas.

El ser humano es el único animal que tiene repugnancia,

que tiene asco.

No lo tienen otros animales.

Y entonces, el asco...

tiene una base también biológica de supervivencia.

El asco lo que hace también es alejarnos de las cosas

que nos amenazan,

que es un principio biológico muy fuerte.

Me favorece, me acerco.

Me perjudica, me alejo.

Y esa repugnancia...

es lo que hace también que el ser humano,

viniendo de apenas 30 000 antecesores,

seamos hoy más de 7000 millones.

Qué bueno sería que también desarrolláramos asco y repugnancia

hacia los que abusan de los demás, hacia los que explotan,

hacia los que engañan, hacia los que mienten.

A lo mejor es verdad

que hemos completado el proceso de hominización,

pero nos falta completar el proceso de humanización.

Igual podemos decir que somos realmente humanos

cuando nos dé asco ver a un ser humano

aprovechándose de otro ser humano.

¡Carmen!

-Perdona. ¿Qué tal? -Muy bien.

Fenomenal, más bien, de verdad...

-Qué bien, cómo me alegro.

-¿Tú bien? -¿Yo? Bien...

-Vamos a montar un restaurante.

Sí...

Sí... -Qué bien.

-Un restaurante...

Sí. -Ah, muy bien.

-Qué bien, ¿verdad? -Sí.

-Es que me gusta hablar, no sé, contárselo a la gente.

-Cuánto me alegro. -Sí...

Oye, no te vayas, por favor.

Espera un poco.

Es que me apetece hablar un poquito más contigo.

¿Te importa si te hablo un poco más del restaurante?

-No, mujer, dime, ¿qué? -No, no, pregúntame tú.

-Este...

-Pregúntame cosas del restaurante.

-El restaurante va a estar bien, ¿no? -Va a estar fenomenal.

Jo, sí, va a estar fenomenal.

-Me imagino que será un restaurante bastante bonito...

-Sí, sí.

-Un sitio muy bueno... -Eso, sí, sí.

-¿De qué va a ser el restaurante?

-Va a ser un restaurante... mexicano.

-Mexicano.

-Se va a llamar El Rey de México.

-El Rey de México. -Sí.

-Ya lo veo: El Rey de México, los mejores tamales de todo Madrid.

-¿Qué?

-¿Cómo? -¿Que qué has dicho?

-¿De qué? -Antes.

-Pero ¿de qué?

-Has dicho "El Rey de México" y luego has dicho, ¿los mejores...?

-Ah, los mejores tamales de todo Madrid.

-¿Por qué?

-Bueno, yo qué sé,

los mejores tamales, el mejor guacamole...

-Pero ¿qué dices?

-¿Cómo que qué digo?

-Sí, esas palabras que dices. -¿Qué palabras?

-No sé, no me acuerdo, esas que has dicho ahora.

-¿Lo de los mejores tamales?

-¿Qué coño son tamales?

-Pero ¿qué estás diciendo?

-(LLORA) Perdóname, es que no sé qué es eso que estás diciendo.

¿Es comida mexicana o qué es?

-Pero levántate, mujer, no es para ponerse así.

No me chupes los zapatos.

-Es que no sé lo que son los tamales.

No tengo ni idea de nada.

Pero es que me ilusiono con las cosas,

¿qué le voy a hacer?

-Para empezar, deja de humillarte y levántate.

-Perdona.

-¿Estás bien?

-Estoy bien, es que me voy a quedar aquí un rato.

-Pero ¿cómo te vas a quedar ahí tirada en la calle?

-Sí, de verdad.

-Bueno, pues entonces...

yo me...

me voy.

-Está bien, vete.

Que sí.

Igual no es el mensajito que te he enviado.

¿Qué te he puesto? Que sí, que lo hemos cerrado.

Se han quedado flipados, tío.

Me han aceptado, que me han dicho que sí.

Te quiero decir algo, tío.

Que estoy muy contento.

Que esto nos lo merecemos, tú y yo.

Esto es lo mejor que nos ha pasado en la vida.

¿No te das cuenta? Esta noche...

Sí. Bueno, salgo ahora, espérate.

¿Dónde están los taxis aquí?

-¿Los taxis? Ni idea.

¿Allí? ¿Taxis allí?

Oye, espérate, que me he equivocado. Espera, espera.

Eh, ¿dónde estás, tío?

Hostia, ¿dónde estoy?

Pero ¿cómo que en Barcelona?

Pero ¿tú no has mirado el billete o qué?

Vagón cinco... Me cago en la puta.

No digas eso, no digas eso.

(Megáfono)

(Música de tensión)

(GRITA)

(Bocina)

"¿Qué pasa, que no te sabes dormir?

Venga, que yo te enseño.

Túmbate.

Túmbate, muy bien.

Échate, ahí está.

Apoya bien la cabeza.

Eso es, así, recuéstate.

Relájate.

Cierra los ojos bien, ciérralos.

Eso es.

No pienses en nada, quédate quieto.

Vacía tu mente...

Cierra los ojos.

No pienses en nada.

Respira profundamente...

Ya está.

Ya estás dormido."

Muy bien.

Acuérdate de cerrar la puerta cuando salgas.

(Música créditos)

"Y acción."

Contrataba enanos para un circo también.

Vale.

(Bocina)

Está yendo a más.

Plantación de terciopelo.

No entiendo nada.

Vamos a hacer otra porque...

Cuidado.

Hola.

No, espera...

Ya han arreglado... (SE TRABA)

(Música créditos)

Versión española - Gente en sitios

20 may 2018

Retrato caleidoscópico que recorre de forma aparentemente aleatoria la comedia, el drama, el retrato social, el terror ... con un denominador común: la irreductible poesía de la condición humana frente a las embestidas de lo extraño y lo caótico.

Contenido disponible hasta el 19 de julio de 2023.

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