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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Al final del túnel (presentación) - ver ahora
Transcripción completa

(Fuertes truenos)

(VOZ DE NIÑA) ¡Mamá!

(Ladridos)

¡Mamá! -¿Qué?

-(ININTELIGIBLE)

(MADRE) ¡Venga, la comida!

-¡No quiero...!

(Conversación ininteligible)

(NIÑO) Mal, vas a sacar un cero.

(MADRE RÍE) No, sacaré un cero.

-Amorcito, a dormir. -Esperá, que coloco a Casimiro.

-Dale, hija, a dormir, vamos, escuchame.

(Fuertes truenos)

(Chasquidos de disco duro)

(Truenos)

¡La puta que te parió!

Hola, sí, llamo por Casimiro, por el resultado de unos análisis.

Joaquín.

No, no, no, Joaquín es mi nombre.

Casimiro se llama mi perro, Casimiro.

Sí, es muy mayor, ya no quiere caminar.

Ajá.

Bueno, ¿y hay algún tipo de... de tratamiento

o de operación que se pueda hacer?

Pero no solucionaría nada.

Bueno, bueno, gracias, lo voy a pensar, gracias.

(Fuertes truenos)

Latido acelerado)

(Timbre de la puerta)

Hola. Hola.

¿Vos pusiste un aviso de que alquilabas

una habitación con terraza? ¿La podemos ver?

Sí, pero tendría que haber llamado antes de venir.

Dale, Betty.

Es acá, en la escalera de acá. Es esa escalera de ahí.

Qué lindo, ¿cómo se llama? Casimiro. ¡No lo toques!

No se lleva bien con la gente que no conoce.

Vení, Betty. ¿Y vivís solo?

Sí, eh...

¿Sabés? Que no creo que sea lo que estás buscando.

No es el lugar ideal. ¿Y cómo sabes que busco nada?

Bueno. Subí y mirad. O.K.

La salida a la terraza está justo al lado

de la puerta del baño. O.K.

¿Nos podemos mudar hoy?

¿Cómo? Tengo las cosas acá cerca.

Las puedo traer enseguida.

No, no. Me estarías salvando si dices sí.

No, mirá. Hacemos una cosa, no digas nada.

Ya venimos, en media hora estamos de vuelta.

Llamame antes de venir. No se la des a nadie.

Llamame antes de venir, por favor.

Media hora, no más. Gracias.

¡Gracias!

Pasá, pasá. Gracias.

¿Este?

Ahí.

¿No debería ir mejor acá?

Pregunto, ¿eh?

Es que no... no necesito compañía.

No alquilé por eso la habitación,

ni para que me ordenando y limpiando la casa.

Andá a cagar.

(SUSPIRA)

Che, ¿qué son estas marcas de la puerta?

Eh, las marcas, eh... cuando vas creciendo.

¿Y cuántos encendedores fumas por día?

Lo digo por Betty, no por mí.

Betty, la nena chiquita que siempre anda conmigo.

Ya que me preguntás, te cuento: bailarina soy, a eso me dedico.

Bailaba en un boliche en El Caño. Striptease.

No, pero no de esas que estás pensando, ¿eh?

No sería mi problema igual.

Sí, estoy porque quedamos allí y...

Mirá, ya, como a las 18:00,

todo oscuro y, como de golpe...

(HABLA DE FORMA ININTELIGIBLE)

(Música jazz a gran volumen)

¡Escuchame! ¿Podés bajar un poquito la música, por favor?

(CONTINÚA HABLANDO)

Disculpame, ¿no viste a mi hija?

No. ¿Pudo haber pasado por allá atrás?

No, no, no pudo haber pasado para ahí.

No te metas ahí, la hubiese visto. Capaz que pasó y no la viste.

¡Puta madre! ¿Betty?

(Graznidos distantes)

Hija, ¿estás acá? ¿Betty?

¿Betty?

¿Estás acá?

¿Betty?

¿Betty?

Le gusta esconderse, no sé por qué.

De repente, desaparece.

Está con llave eso, no pudo haber entrado ahí.

¿Miraste en la habitación? Sí, no, ya miré.

¿Betty?

¿Betty?

¡Mi amor! Vení acá.

Escondete en lugares más fáciles aunque sea.

A ver, mostrame los bolsillos. Es que sos...

Yo te vuelvo a poner todo donde va.

(Conversación animada)

(Risas)

Che, ¿hace mucho que no subís a la terraza?

¿Vos sabés lo que tenés ahí?

Evidentemente no.

Yo no te lo puedo describir, tenés que subir y verlo.

Sí, también quiero hacer patinaje artístico.

¡Ay! Vamos. ¡Ah!

(Respiración acelerada)

En el contrato que me hiciste firmar

vi que hoy, precisamente hoy,

es tu cumpleaños.

¿No te gustan los chicos?

¿Eh? No le hablás, casi no la mirás.

Ella tampoco me habla a mí. No le habla a nadie, no habla.

Pero no es muda. Dejó de hablar, nada más.

La psicóloga dijo que era mejor no presionarla.

Che, ¿con quién pasas las Navidades y el fin de año?

Con Casimiro.

¡Buenísimo!

Ahora vamos a ser cuatro entonces. Ajá.

¿Siempre fuiste así?

Así ¿cómo?

Espera, ¿la llevo a la cama y abrimos otra botella?

Vamos, mi amor. Vamos.

Ay

(Truenos distantes)

Igual me gusta bailar, pero bailar, ¿sabés?

Yo estudié Danza.

Después, vine a Buenos Aires y, bueno...

¿Sabéis que la casa de mi viejo estaba llena de libros también?

Por todos lados había libros.

No te importa nada lo que te estoy diciendo, ¿no?

Te estoy escuchando. Y si solamente necesitás plata,

¿por qué no vendés esta casa enorme?

Pero esta es mi casa.

Sí, pero debe valer 600 000 dólares esta casa, por lo menos.

(Truenos distantes)

Este cumpleaños es una mierda.

Yo quisiera bailar, pero la verdad, que...

Dale.

¿Qué estás haciendo? Es lo que mejor sé hacer.

¿Acá? Mañana, de últimas,

decimos que fue el alcohol.

Pero no vale reírse ni hacer comentarios pelotudos.

(Música animada)

(Música animada)

Música animada.

(Música animada)

¡No! ¡Vení!

Joaquín dijo que no. (GRITA)

¡Bájate, no, última vez que te lo digo!

(Gañidos)

(GRITA)

(Música animada)

(SUSPIRA)

(LLORA)

Uf...

(Golpes leves distantes)

(Golpes leves distantes)

(Voces ininteligibles)

(Voces ininteligibles)

(Golpes fuertes)

Che, que paren allá dentro.

¿No escucharon algo en lo del paralítico?

-Yo no escuché un carajo. -Te dije, boludo, que algo escuché.

En el montacargas.

Zurdo, ¿llevo esto ahora o no?

(CHISTA FUERTE) ¡Déjame escuchar! ¡Cállate!

Le tendríamos que haber puesto un poco de revoque a esta pared.

No se escucha nada.

Decidle a aquellos dos que salgan. Vos quédate aquí escuchando.

(Música jazz a gran volumen)

Vamos todos para arriba un rato, vamos.

¿Qué hacés ahí abajo? Vení.

No te pierdas esto. (CHISTA)

Se desmomificó tu perro momia. No podés ser tan insensible, dale.

Vení. (SUSURRA) Ahora voy.

Acá, subí.

(Música jazz a gran volumen)

Se paró y se quedó así un rato.

¿No te pone contento?

Sí, ¿no se me nota?

¿Te pasa algo? Tenés cara de culo.

No, nada, no me pasa nada. ¿Qué es esto?

Esto es que no vas a seguir trabajando, no te voy a dejar.

Cocinamos y comemos juntos para festejar lo de Casimiro.

Igual, hoy no te voy a dejar.

(Música jazz)

(Música jazz)

"Hace 10 minutos se escuchó el montacargas del paralítico.

Después nada, ¿qué hacemos? Ya chequé, está todo bien.

Andá a buscarlos y seguimos".

(Golpes leves continuos)

"Vamos, que hay que meterle, che.

¿Cómo están las cosas abajo, Muñeco?

Va bien". Muñeco.

"¿Que queda más agua? -Ahí, en esa botella.

¿Que soy yo, tu sirvienta?

-Pichi, Pichi, poné eso más allá, que aquí lo van a tirar.

-Sí, señor, perdón. Hay que tener más cuidado, papito.

No pelotudeen. Un segundo, que...

que enchufo la luz. Como mínimo, para 10 días.

Creo que sí.

Oye, estas maderas no sirven, Muñeco.

Llévate estas dos para arriba, que aquí molestan.

-Señor Galereto, ¿esas para subir también?

No, por ahora, déjalo. Yo subo a dormir un rato.

Le digo que baje a René. -Canario, me llevo esto de la mesa.

¿Este vaso de quién es, Che?

Pasámelo, pásame.

-¿Cortamos a las seis? Sí, y volvemos como estamos".

(Puerta cerrándose)

¿Ahora nos salís con algo así? Disculpame,

firmamos un contrato, me hiciste 20 000 preguntas.

Sé que lo firmamos. ¿Desconfías de mí por algo?

Absolutamente nada que ver con eso,

solo necesito un par de semanas, nada más.

¿Qué querés, que nos busquemos un lugar cuanto antes?

Son cosas inexplicables, ¿entendés? Me das unos días.

No, yo te explico si querés.

Tienes miedo porque nos acercamos,

porque la otra noche bailé para vos.

No tiene nada que ver con eso. Yo te vi cómo me mirás.

¿Te crees que por esa silla de mierda vales menos?

Estabas cómodo solo, terriblemente solo como estabas

y tenés miedo de romper eso.

Sos un tipo inteligente, Joaquín, atractivo, buena gente,

pero tenés una vida horrible y preferís quedarte con eso.

Yo sé que te gusto.

Y vos no tenés la más puta idea de qué me pasa y eso te da miedo.

Bueno, pensalo, pensalo y mañana decime si querés que nos vayamos.

Pero, pensalo un día más, por favor.

Hola. Buen día.

¿Quieres café? Sí.

Gracias.

Me voy abajo a trabajar.

Ya lo pensé y no quiero que se vayan.

Eso.

Cuando puedas, bajá.

Que te quería mostrar una cosa que no lo vas a poder creer.

"Schwarzenegger, Schwarzenegger, ¿cuánto falta para comer algo?

¿Ya querés parar a comer vos?

¿Sos vago o estás jugando a ser millonario?

Es insoportable el calor acá, no se puede hacer nada.

Sí, dale, después, yo le gestiono que nos pongan un bar

con aire acondicionado acá abajo.

No es una estupidez, según la carta es mejor

hacerlo el 25 que el 24, un día te pido.

¿Sabés qué decía el horóscopo de la doceava parte

de los pasajeros del Titanic?

'Fecha ideal para hacer un viaje', eso decía.

El 25 se hace, no el 24, dame bola, hacedme caso.

Tenés, anda.

Venís zurdo, mostrámelo.

Todavía, que lo quiero cuidar.

Mira, ¿crees que quedará bien apuntalado?

Supuestamente, sí. No sé cómo es en España,

pero no digas supuestamente. Tranquilo, va a estar bien.

¿Ubicaste el detonador? Ya casi, ya casi,

pero es más difícil

que bautizar un gato. Ya casi, ya casi.

Galereto, te buscan.

¿Qué hace acá?

¿Te dejamos solo?

¿Qué pasó?

Empecé por la terraza.

Sí, pero ¿qué pasó?

Que se arrepintió, me pidió que buscara otro lugar para parar.

¿Bajó una vez más después de las 20:00?

No". Seguro que no se escucha nada, ¿no?

No se escucha nada, Javier, en ningún lado.

Demoralo, decís que vas a ir a buscar y no encontraste nada.

Entretener, ¿eh?

Mira, ves qué conseguí.

Y vos, además de regalarme estas pelotudeces...

¿Cómo pelotudeces? Pará, no te preocupa

un carajo lo que me pase a mí, ¿no?

Me dejás sola en la casa de otro tipo

y te da lo mismo, le chupo un huevo, ¿no?

Es paralítico,

"si no, no te metería en esto, estoy loco por vos.

Querría estar segura de eso". Claro, nena, qué te pasa.

¿Cómo que no?

Anda, que me están dando ganas de coger y tenemos que trabajar.

Escuchame, pase lo que pase, no vuelves a este lugar,

fue peligroso lo que hiciste, mensaje, nada más.

En serio te digo, bebé, ¿eh?

¿Che, bajo?

¿Eh? ¿Bajo?

Ahora subo, ahora subo yo.

¿No me querías mostrar algo?

¿Te pasa algo?

Sí, te quería mostrar una cosa de YouTube,

pero ¿está la nena ahí?

Sí. Dale, ahora subo.

Dale.

(Puerta abriéndose)

(Bisagra chirriando)

Mi amor, son las que más controlas,

mirá cómo tenés las manos.

No sé, es lo mejor, dale.

Bueno, a ver, queso cremoso, dulce de batata, mermelada,

dentífrico, vino, jabón,

arroz, galletas, mayonesa, ¿algo más?

Nada más.

Tranquilo, que no se mueve de ahí, creo.

Chao, chao, mi amor.

Qué lindo eso que estás haciendo.

Es precioso, ¿qué es?

Qué lindo.

Está bueno ese color, ¿eh?

¿No me quieres decir qué es?

Con razón me mostrás.

Chao, Casimiro.

"Los tubos se mueven mucho.

-Porque hay que ponerlos aquí y aquí.

Mejor usar algo más grande así aprovechamos más cada pasada.

¿Sí?

Mirá lo que encontré revisando las cosas del muñeco.

¿Dónde lo tenía? En el bolsillo de la mochila.

Fíjate que mandó el último mensaje a las 23:00.

Ahora está durmiendo. Andá y tráelo, canario.

Tráelo ya.

Es absurdo, ¿dónde lo había sacado este tipo?

Tú sabes de dónde, ¿por qué? La dirección del banco mandó.

¿Por qué?

Qué puta lo que me pegá.

¿Qué es esto?

Háblame tranquilo que yo te escucho.

Explícame qué hace esto acá.

Ni me di cuenta. No te diste cuenta de qué.

El celular, ni cuenta me di, me olvidé que tenía.

Andá y acuéstate en la mesa.

No, ¿para qué?

Zurdo, amigo, explicale pues.

Hablá bajito y acuéstate en la mesa.

Pero, señor, yo no quería.

Es mejor si vos solo te acostás ahí.

Pero es que metí en el bolso...

Ni digas nada hasta que te acuestes.

Yo te escucharé, pero acostado ahí.

No, no, no me ate, no hace falta.

Tranquilo, tranquilo, ya hablarás, tranquilo.

Te vamos a dar igual, no depende de vos.

Lo metí en el bolso

y me olvidé, me olvidé, es eso nada más.

No me ate, muchacho, no hace falta.

¿Sabes qué, sabes qué? Dejame hablar, después

hablá vos, yo te pregunté

a vos como a los otros, si podía desaparecer.

Sí, yo puedo. No solo busqué a gente

que me lo dijera, me aseguré que eso fuera así.

Además, quedamos que cualquiera que quisiera hacer un llamado

o mandar un mensaje, lo haría delante de mí, ¿no?

Sí, sí, señor, tenés razón,

todo lo que dice tiene razón, pero yo no quería.

Bajá la voz, porque si no, te pegaré un tiro en la cabeza.

"Le juro que no sabía nada".

Abrí la boca. No.

No. Hazlo, tengo que meter este trapo.

No. Te haré algo que te dolerá,

te clavaré un destornillador en la pierna.

Yo digo lo que vos quiera. Decime a quién le mandaste

el mensaje con la dirección de la esquina del banco.

A una mina, Jessica, me gusta y la conocí acá.

¿Y por qué le mandaste eso? Porque estaba en un japo

y no le escribí ahí, pensé que salió a comprar

lo que vos pediste y la podía ver, eso nada más.

¿De verdad?

Los mensajes que mandaba a la chica decían eso.

¿Ves? Ahí está, es verdad.

Qué pelotudo, morir por una cosa así.

No me mate. ¿Sabes por qué

no te puedo mantener más acá? Porque la mina sabe

que no te fuiste de viaje.

Le dijo que trabajaba cerca de la esquina.

¿Ves lo que digo? Cuando se entere de lo del robo,

si es tan pelotuda como para darte bola, lo asociará con esto.

Y capaz que sabe que hiciste un trabajo en otro lado

o en Corriente, donde naciste. Ella no sabe nada, lo juro.

¿Cómo sé si sabe o no sabe?

¿Y si conoce a alguien que te conoce del barrio

o de la bailata donde la conociste?

¿Sabés por qué estamos así?

Por no decirle que te ibas de viaje.

No. ¿Qué te pasa, pelotudo?

¿Crees que soy un sádico?

"¡Ah!".

(Gritos)

Cállate la boca, cállate, que te mato en serio, ¿estamos?

Si sos policía y esto es alguna especie de código

o lo que sea, decímelo ya

porque nosotros estamos con Guttman, ¿sabes quién es, eh?

No, ni puta idea quién es.

Si sos policía, es el único que te puede salvar.

No soy, carajo, soltame, loco, soltame, quiero trabajar no más.

Quiero trabajar.

Dejame pensar.

Callate la boca, quedate quietito, es lo mejor que harás.

No me mate.

No me mate.

¡Ah!

Guardá el celular, seguiremos mandando mensajes a la mina.

¿Qué hacemos con este?

Guttman nos puede ayudar con este.

"Bajá plaste y visita".

¿Miedo?

Qué sé yo, no sé, lo normal, ¿no?

A los taxistas, a la policía,

los panelistas de televisión.

No sé, cómo todo el mundo, ¿no?

(Vibración de móvil)

Este...

¿Vas a poder volver a caminar?

Me gustaría, puede ser que haya una operación.

¿En serio? ¿Por qué no te la hacés?

No, no, no me preguntes por eso, por favor, otra cosa.

Bueno, vale.

Otra, entonces. Sí.

A ver.

¿Estuviste enamorado?

Sí, una vez.

Ahora me toca a mí, ¿vos?

Ah, muchas veces.

Sí, es tan fácil encontrar a un tipo que no quiera

solamente cogerte y teniendo una hija, mucho más.

Salís a la calle y encontrás 20 tipos tiernos, dulces, sinceros.

¿Qué quiere decir eso?

Eso quiere decir exactamente lo que dije.

No, cuando te lo pregunto de otra manera.

¿Estás saliendo con alguien?

¿Por qué?

¿Me vas a hacer una propuesta indecente?

No, no, solo quiero saber hasta qué punto me dices la verdad.

Decime una cosa,

¿hace cuánto que alguien no se enamora de vos?

Esa idea yo ya me la quité de la cabeza.

Pará de decir pelotudeces,

vos podrías enamorar

a cualquier mina con sillita y sin sillita.

Sí, reíte, pero te pensás

que las minas somos como los tipos,

nos importa...

¿Qué te pasa?

¿Qué sentís?

¿Eh? No sé, de golpe es como...

si me hubiera fumado ocho porros.

Ay, no sé.

No sé qué pasó.

Acóstate acá en la habitación.

Creo que puedo llegar arriba.

No, no vas a poder llegar arriba, dale, acuéstate acá, no pasa nada.

Ay, no.

No sé qué me pasó, me da vueltas todo.

No, pará, pará, ¿qué es eso?

Te hará sentir mejor, se te irá el mareo, que duermas bien.

Bueno, pero...

Me puedes coger sin hacer esto.

No te voy a coger.

¿Por qué no? ¿Por qué? No entiendo. ¿Por qué?

¿Por qué hice todo? Por verte hermosa,

sé todo lo que estás haciendo.

Déjame levantarme.

Levantar...

Ahora vas a dormir un rato. Llama a Betty, llama a Betty.

No tiene nada que ver con esto.

No tiene... Betty va a estar bien.

No te preocupes por Betty.

Con cuidado, estamos, ¿eh?

Tenés que clavar y tirar, tomá, pelotudo, probad vos.

¿Qué decís, vamos bien? Parece que sí.

Anotá, la caja 747 y 748 están conectadas a alarma,

pero no las podemos tocar.

¿Por qué? Me avisó Guttman,

estará llena de guita, pero de los narcos,

si tocamos esa plata, en una semana estamos muertos.

¿Y cómo sabemos que ellos no tengan más cajas en el banco?

Guttman no es uno, son dos, será un hijo de las mil putas,

pero boludo no es, anotá, 747 y 748 no se tocan.

Ya, Galereto, esto es lo que va a explotar.

¿Estás segura? Tendré que fijar

el techo del tubo, lo mejor es que quede

el que esté, una hora antes de detonado.

Está bien, la noche antes de entrar lo preparamos, entonces.

Escúchame, lo detonamos

y un cacho del piso de la bóveda se viene abajo.

Cuidado quien se meta. -Permiso, princesa.

Princesa me dice el pelotudo.

Escuchame, tú también tendrás que entrar.

¿Yo, por? Reemplazas al muñeco.

La concha de tu hermana,

¿no puede ir otro? No.

No me vengas con pelotudeces de la Vía Láctea, ¿eh?

No sé qué estás tratando de hacer, pero no te va a salir bien.

¿Qué le ves a un tipo así, me puedes explicar?

No le haría mal a nadie, no es un mal tipo,

siempre nos trató muy bien a mí y a Betty.

Ah, es eso, que te trata bien,

te cuida, y un papa para Betty, ¿eso querés?

¿Eh?

"Donde naciste... Yo no sé, te juro.

¿Yo cómo sé si sabe o no sabe? ¿Y si conoce a alguien

que te conoce del barrio o de la bailata donde la conociste?

¿Sabés por qué estamos así? No le dijiste que te ibas de viaje.

¿Qué te pasa, pelotudo, crees que soy un sádico?

¡Ah!".

¿Está bueno?

Tu mamá no se siente bien, ahora cuando despierte, la verás.

¿Sabes qué estuve pensando, Betty? Me gustaría que trajeras

todas tus cosas de arriba, toda tu ropa.

Y te vengas a una habitación que hay acá.

Esa de acá que está con llave, ¿viste?

Es una habitación preciosa.

(Sollozos en vídeo)

(Golpe de pico en vídeo)

Así que tenés que traer la ropa, ¿qué te parece?

Puedes llevar a Casimiro también, ¿eh?

¿Qué te parece?

Eh.

No tenés que asustarte, Betty.

No te asustes de mí.

Te juro que nunca te voy a hacer mal.

Nunca.

¿Sabés? Nunca voy a hacerte nada malo.

Tengo que buscarle a Casimiro una mantita, una cucha.

Venga, vení.

Puedes jugar con todo lo que hay acá.

Con todo lo que quieras.

¿Cuánto tiempo hace exactamente que Betty no habla?

Hasta los cuatro años habló.

Y de repente un día no habló más.

Nada de lo que te dije es mentira. Nada.

Te podés creer que te creí todo lo que me dijiste.

¿Qué vas a hacer?

A lo mejor te puedo ayudar para que no te maten.

No me van a matar.

Los mensajes de texto de mi teléfono.

Tenés que tener cuidado con eso.

Tenés que poner un espacio antes de la primera palabra.

Ya sé, ya me di cuenta. Y terminar con un punto.

¿Qué te pensás, que no puedo ganarle?

Ya me di cuenta.

Se va a dar cuenta igual.

Le voy a robar una parte de lo que saquen.

¿Estás loco?

Unos tiene que estar en el banco

y otros agarrando la plata. No podés hacer eso.

No viste lo que son capaces de hacer. Escuchame.

No, no hay manera de que se den cuenta.

Podés vender esta casa si necesitás plata.

¿Para qué vas a hacer eso?

-"¡La puta que lo parió!".

¿Qué pasó? Encontramos un caño

que no tiene que estar ahí. ¿Qué?

Sí, un caño de agua grande.

-No puede haber un caño ahí.

-Justo en el medio apareció el caño.

¿Qué pasó? ¿Doblamos antes?

La tubería tiene que ser esta de aquí, no hay otra.

-Entonces hicimos esto.

-¿Dos metros antes doblaron? ¿Cómo mierda se equivocaron?

¿Qué medidas métricas tienen en España?

¡Basta, Canario! Sí, tiene que ser.

Apenas lo tocamos por suerte.

"¿Cuánto tiempo perdimos?

Un día.

¡Nos llegamos a pasado mañana!".

Hay que corregir varios metros.

Y dejar diez centímetros al techo para poner la carga.

Nos olvidamos de entrar el sábado.

Lo pasamos para el domingo y entramos más temprano.

Eso. ¿Qué te pasa a vos?

Ahora todo va a salir bien, todo pasa por algo.

Sí, por Marte y Saturno nos equivocamos.

Si trabajamos cuatro horas más por día lo recuperamos.

¿En serio? No queda otra, Zurdo.

Empiecen a corregir, vamos.

Mira esto. ¿No soy un genio?

¿Qué mierda me querés decir?

En vez de usar esos carritos de mierda usamos estos.

Entra más. Menos idas y vueltas, menos tiempo.

Si se vuelca no se cae nada dentro.

Le ponemos una ruedas y lo probamos.

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

(RESOPLA)

Es en serio, andá con cuidado.

-Lo sé, boludo. ¿Te parece que no tenga cuidado?

-Pasame la cinta.

(Voces)

-Ah, lo tengo.

(Voces)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

Dejaron las luces prendidas. -¿Cómo pueden ser tan pelotudos?

-Mira, acá se quemaron. Con el calor que hace acá

y la dejan prendidas todo el día.

(JADEA)

Metele, dale. Va, va.

Está bien, es como dijeron.

¿Mediste bien?

Sí.

El Zurdo ya llevó todo a la casa de Loma de Zamora.

Es perfecto ese lugar, ¿eh?

¿El Zurdo también sabe lo de la casa de Loma?

Él, vos y yo nada más.

Falta que lo publiquen en el diario

dónde nos vamos a esconder.

¿Te pasó algo con el Zurdo? Lo miras torcido.

No, nada. Acá el jefe sos vos. Pero ¿pasó algo?

Vos sos demasiado confiado

con gente que no tenés que ser tanto, que no conocés.

No me rompas las bolas, Pedro.

Es un tipo derecho el Zurdo.

Si sabes algo que yo no sé decímelo.

¿El Zurdo es un tipo derecho? No te da problemas.

El tipo es un capo en lo que hace.

Sí, es el mismo que trajo a Muñeco, ¿no?

No me rompás las pelotas.

Siempre que viene alguien nuevo te ponés así.

Además, yo confío en vos.

¿Qué quieres decir, pelotudo?

¿Qué estoy celoso? ¿Para qué mierda me preguntás

si vas a decir esas boludeces? ¿Para qué mierda me preguntás?

Esto es genial. Tenemos un gacero,

un tartamudo, una tortillera y un pelotudo.

Somos un crisol de razas.

Betty.

Betty.

Betty.

¡Betty!

(Ladridos)

(Ladridos)

¡No!

¡Ah!

¡Betty!

¡Betty, Betty!

Que han creado para dominar, para que la gente no moleste.

Sí, ya sé, es cierto. Tenés razón.

Y a lo mismo lo llaman ética.

Es como leí una vez. Qué es robar un banco

comparado con fundarlo, ¿no?

¿Dónde se metió Guttman?

(Toses)

(TOSE)

No es bueno que se hayan retrasado un día, ¿eh?

No es bueno eso.

Por supuesto que no es bueno, Guttman.

Pero a veces aparecen imprevistos.

Hicimos la curva. Hoy en la noche

vamos a estar abajo de la caja de seguridad.

O sea que pasado mañana entramos.

Ajá.

Vamos a dejar el túnel sin terminar

para entrar con explosivos.

Detonamos y entramos.

Es más rápido y así no entramos con tantas herramientas.

A las ocho entramos. Pero no tendrán cubierto

los ruidos de los festejos. El 25 también hay pelotudos

que durante todo el día tiran cohetes y bombas.

¿Qué pasa, Zurdo? ¿Qué?

¿Qué pasa? No, nada.

Que no encuentro el reloj.

Lo había dejado aquí y no sé dónde está.

Si tenés que interrumpir por alguna otra cosa importante, interrumpid.

Igual la explosión no va a ser tan grande, ¿no?

Ya lo hicimos en otro trabajo. No se va a oír afuera del banco.

Ah.

El domingo anuncian lluvia.

Eso nos favorece me parece.

El lunes en la mañana se van a dar cuenta de todo.

Después de eso el problema es suyo, Guttman.

Espero que sea así, sí, y que ustedes estén bien lejos.

¿Y a vos qué te pasa, Canario?

Me pareció raro como estaba puesta la lona.

Tengo que hablar con vos.

Mirá,

aquí tengo anotados los números de las cajas de seguridad.

Que no hay que tocar, ¿eh? Están conectadas a la alarma.

¿Estamos? Estamos.

¿Es verdad que después de este laburo te retirás?

Así es.

Todos dicen lo mismo.

Hay una chica. Me voy a ir con ella.

Voy a tener plata y a la chica que quiero, todo a la vez.

Anotá este número: 155.

155. ¿Esa es? Sí.

Allá van a encontrar un sobre, un montón de papeles sueltos...

No importa, lo que sea que haya ahí...

es lo que yo ando buscando.

¿Y no me va a decir qué es eso? Créeme que no querés saber.

Y si sos inteligente tampoco vas a mirar.

Guttman, me importa tres carajos

con lo que sea que lo están extorsionando.

Si son fotos pegándole a su madre, cogiéndose a una de tres meses...

o fotos tirándole a un ministro. Me da exactamente lo mismo.

El domingo va a estar todo desconectado.

Así que enviaré la patrullera para otra parte.

Pero solamente hasta las 11:00, más no puedo.

Salgan tranquilos y en silencio. No hagan el quilombo.

¡Vení, vení! ¡Dale, dame la mano!

¡Dame la manita! ¡Ahí!

Ya pasó, ya. Ya pasó.

Ya pasó.

¿Estás bien?

No pasó nada, no pasó nada.

¿Y esto? ¿Qué es esto?

¿Qué hiciste?

(Móvil)

Pará, pará, pará.

Pará, por favor. Pará.

Soltáme, por favor. Pará.

Te está llamando. Necesito que lo atiendas.

Tomá. Por favor te lo pido, ayudame.

Ayudame, por favor. ¿Por qué te voy a ayudar?

(Móvil)

¡Porque te lo estoy pidiendo, carajo!

Soltáme. ¿Vos sabés que Betty habla?

Habla con Casimiro.

Le puse un micrófono en el collar.

Escuchá.

(GRABACIÓN) "Vení, Casimiro, que no te voy a hacer mal.

¿Tenés hambre?

Vení, que te doy un beso".

¡No! ¡No, no, no!

Por favor, dejame seguir escuchándola, por favor.

¡Por favor!

Me dijiste que tenía cuatro años cuando dejó de hablar?

Sí. Por favor... ¿Ahora cuántos años tiene, seis?

Hace dos años. ¿Cuánto tiempo hace que ese tipo se metió en tu vida?

Más o menos eso, un poco más de dos años.

Un poco más de dos años.

(GRABACIÓN) "El novio de mamá dice que haga estas cosas.

Vamos a jugar a un juego.

Pero no le tenemos que contar a mamá.

Mamá se va a poner celosa si no.

Las nenas y los nenes juegan así siempre.

Vení, que sos chiquitito.

No te tenés que asustar, Casimiro".

¡No, no, no! "¿Sabes?".

¡No, no, no! ¡No, no, no!

¡No, no, no!

¡Ay, no, por favor! Ya, ella está bien ahora.

Está bien.

Está jugando con unos juguetes que yo le di.

¡Hijo de puta, hijo de puta!

Ahora que lo sabés la vas a poder ayudar.

La vas a poder ayudar.

Te juro que le voy a arruinar la vida.

¡Me da igual, me da igual! ¡Eso no me importa!

Yo lo voy a cagar. Voy a llenar el túnel de agua.

Le voy a arruinar todo el plan.

Vas a ver, le voy a cagar la vida. ¡Yo lo voy a matar!

¡Lo voy a matar, lo voy a matar!

Ahora tranquilízate. Te pido... Te pido que te tranquilices.

Y que pienses lo que está pasando.

Y que me ayudes. ¿Pero qué querés que haga?

Que lo llames, que hables con él.

Que le digas que está todo bien.

Que está todo bien, que se quede tranquilo.

Por favor, tranquilízate.

(Móvil)

Ahí está llamando ya. Atendelo.

"Hola, mi amor". Hola.

¿Cómo estás? "Bien. ¿Te pasa algo?".

Sí, que hablo bajo porque está cerca.

"Pero va todo bien, ¿sí?". No puedo hablar mucho.

"¿Ya llegó?".

Sí, quédate tranquilo que casi no baja estos días.

"Vale, hablamos después. Te extraño".

Sí, yo también te extraño.

(LLORA)

¡A mi bebé no! ¡No, hijo de puta!

¡Hijo de puta!

¡No, no, no! La última vez, es la última.

¡No, Joaquín, por favor, déjame verla! ¡Déjame!

¡Necesito verla un momento! Tú confía en mí, por favor.

Por favor, por favor. Confía en mí.

Va a estar todo bien.

(Ladridos)

(Fuegos artificiales)

(Ladridos)

(Fuegos artificiales, ladridos)

(Ladridos)

(Fuegos artificiales)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Fuegos artificiales)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Fuegos artificiales)

¿Todavía seguís pensando que va a aparecer el reloj?

Lo dejé aquí.

Mira que acá somos todos gente decente, ¿eh? (RÍE)

A lo mejor se quedó ahí, en las bolsas de tierra.

Sí, no estaría mal que después de 500 años

de vendernos espejitos de colores hagan un aporte real a esta tierra.

¿Qué coño te pasa conmigo, Canario?

Hace días que todo lo que hago te sienta mal.

¿Y? ¿Todo bien?

Sí. ¿Está bien fijado?

Sí, no se movió. ¿Chequeaste la carga?

Sí.

Quedate tranquilo.

Se va a caer un cacho de piso, no el banco entero.

Bueno, lo hicimos bien.

Lo hicimos bien.

No piensen en nada, no digan nada.

¿Podemos descansar un rato? Sí, vamos.

A las ocho entramos.

(Trueno)

Te voy a cerrar con llave, ¿sabés? En un rato vengo.

(Trueno)

(HABLA, FUERA)

(RENÉ) No hace falta.

¿Y, René?

¿Qué hacemos? Si querés, está todo listo.

Veamos ahora entonces. Es al pedo esperar más.

Vamos, che. -¿No es mejor que esperemos?

No, no, no. Ahora. Detonamos y ya. ¿Para qué vamos a esperar?

(RENÉ) Dale, pasame el detonador, culo roto.

Enchufad el ventilador.

(RENÉ) Mirá el cable, pelotudo. -Dale, che, dale.

Dale, dale. Haselo explotar. Ahora le doy.

(RENÉ) ¡Dale! -¡Vamos! Dale, pelotudo.

(RENÉ) Ahora le doy. -¡Dale!

(RENÉ) ¡Le doy!

(Explosión)

(ZURDO) Espera. ¡Ten cuidado!

(CANARIO) Vamos, che. (ZURDO) Dale.

Ya. Pasame la soga esa. (RENÉ) Tomá.

(RENÉ) Dale.

René, vení. Sentí, parece agua.

(Chorro de agua)

¿Hay agua ahí también?

¿Escuchaste, René? ¿Hay agua ahí?

(Chorro de agua)

(Chorro de agua)

¡Hay que salir cagando! Venga, todos, hay que salir.

¡Ah!

¿Qué haces? -No vamos a llegar.

No vamos a llegar.

¡Canario! ¡No llego, Canario!

Yo no alcanzo a ver, ¿eh?

Ni se te ocurra meterte que se va a venir todo abajo.

Hay que rajarse ya, Canario. Vamos.

(RENÉ) ¡Auxilio, Canario! ¡Canario, la concha de tu madre!

¡Ah!

¡Canario! ¡Canario, la concha de tu madre!

¡Ah!

¡Ah!

Ayudame.

Ayudame.

Ayúdame, hijo de puta.

¡Ah!

¡Ah! ¡Hay un tipo!

¡Vení, hijo de puta!

¡Hijo de puta! ¡Ayúdame, hijo de puta!

¡Está acá el tipo! ¡Está acá!

(Agua corriendo)

¡Abrí!

¡Abrí!

¡Abrí!

¡Ayuda!

¡Ah! ¡Abrí!

¡Ayuda!

¡Ayuda!

¡Ah...!

(Gritos cesan)

(Trueno)

Hay que hacer sonar la alarma.

Berta.

Berta.

Berta.

Berta.

Berta, hermosa.

No salió bien.

Maté a una persona, Berta. ¡Ah!

¡Ah! Uf.

¿Dónde está mi hija?

La acabo de ver. Está bien.

La plata está ahí en el ropero, en la mochila.

Dentro... Que te dé en el orto la plata.

Decime qué pasó. Se fueron.

Van a volver, imbécil.

Van a volver ¿y qué te crees que va a pasar conmigo?

No podía confiar. Sí que podías.

Sabés que podías.

Ahora quedate solo y arréglatelas.

Yo me las arreglé.

Me las arreglé.

Vos no sabés lo que significa. La tengo que cuidar, Joaquín.

Me tengo que ir. Por favor, dejame ir.

Tengo que cuidar a mi hija.

Ahora no la puedes cuidar.

Nos podemos ir los tres.

Juntos.

Perdoname.

Me gustás mucho.

Pero no puedo.

¿Por qué?

¡Estamos...! ¡Estamos helados! ¡Ah!

(Sirena de emergencias)

(Sirenas de emergencias)

Disculpe, disculpe. (HOMBRE) Dale, dale, dale.

(Claxon)

Cuidado, por favor, cuidado.

(Sirena de emergencias)

Abrime, abrime.

(HOMBRE) Traigo la escalera.

(HOMBRE) Por acá, por acá.

Disculpe, señor, pero usted no puede estar acá, ¿eh?

¿Sabes qué pasa? Se me está inundando el sótano.

No sé qué está pasando. Sí, pero el agua ya la cortaron.

Así que le pido, por favor, que regrese a su casa.

No puede estar acá, ¿eh?

Está bien. Está bien.

(Radio de Policía)

"¿Hola?". ¿Qué pasó?

No tengo puta idea de lo que pasó.

Empezó a salir agua por todos lados.

(TOSE) "Calmate un poco". Pero ¿qué "calmate"?

Hay tres míos en la bóveda del banco.

¿Dónde estás?

"¿Tenés mis cosas?". No, no llegamos a sacarlas.

"Empezó a salir el agua en caños...".

¿Hola? ¿Hola?

(Sirenas, murmullos)

(Llaman a la puerta)

¿Quién es? (HOMBRE, FUERA) "Policía".

Buenas noches. Buenas noches.

Comisario Cristiani, ¿está solo en la casa?

No, están mi mujer y mi hija.

¿Nos permitiría ingresar al domicilio, por favor?

Sí, estaba esperando que alguien venga.

Porque tengo todo el sótano inundado con todas mis cosas.

Del trabajo. Antes salí a ver si alguien me podía explicar algo

pero me dijeron que esperara. Parece un reventón abajo del banco.

Ah.

¿Y quién va a pagar todas las cosas que se me rompieron?

¿Quién arregla eso? ¿El banco?

¿Dónde están su mujer y su hija?

Están durmiendo. Con este lío no las quería despertar.

Vaya a avisarles. Que no se asusten.

Vamos a tener que revisar toda la casa.

¿Por qué tienen que revisar la casa por un caño del sótano?

Es probable que hayan intentado robar el banco.

¿El de al lado? No nos haga perder el tiempo.

Por favor. Bueno.

Disculpe. Acompáñelo, Cervantes.

Vinieron a ver por qué salía agua de abajo. No pasa nada.

¿Eh?

Te dejo la linterna ahí.

(Murmullos)

(HOMBRE) ¿Apartamos el escritorio?

(Trueno)

(Móvil)

(Móvil)

Si fuera un robo, ¿quién paga los gastos?

¿El banco los pagaría? Esto recién empieza.

Va a tener que armarse de paciencia.

(HOMBRE) Acá cedió el piso. -¿En serio?

No, no.

No, no. Gracias. No, de verdad. Estoy bien.

(Móvil)

(Móvil)

Tengo que salir. Vení y así cerrás bien la puerta.

(Móvil)

Dame el celular.

(Sirena de emergencias)

Ese que tenés ahí.

(Móvil)

Tomá, ahí te dejo guardado mi número.

Si encontrás algo raro o te acordás de algo,

lo que sea, me llamás a mí.

Muy bien.

Mañana va a venir otro equipo

a hacer un trabajo mucho más detallado.

Deje todo como está. Que nadie baje ni toque nada.

La verdad que no. No dan ganas de bajar ahí.

Es probable que le conecten la luz

en pocas horas. Gracias, señor.

(GUARDIA) Comisario...

(Llaman a la puerta)

(Trueno)

¿Quién es? Policía, señor.

¿Permitiría ingresar a su domicilio?

Eh... Se acaba de ir. la Policía se acaba de ir recién.

Son de otra brigada.

Lo vamos a molestar un minuto nada más.

(Sirena de emergencias)

Está bien. Sí, sí, está bien, pasen.

(Puerta cerrándose)

Y acá... Ese es el sótano.

(Teléfono)

¿Hola? "Robaron las cajas de un narco,

pelotudo. La 748.

Estás muerto si no devolvés esa guita".

Conozco a estos tipos. Si vos querés se la hago llegar.

Eso que estás diciendo es imposible.

Y no lo puedo atender ahora. Quédese tranquilo.

Deme tiempo.

"Yo sé que vos pensás que te quiero hacer cagar

para tener yo la...". Ahora no lo puedo atender.

En un rato lo llamo. "La concha de tu madre".

¡Decime dónde estás!

(MUJER) ¿Qué pasa?

Nada, nada. Andá a dormir. No comiste nada.

Comé algo dulce, que te va a bajar el azúcar.

Contame, ¿qué pasó allí abajo?

Empezó a salir el agua por todas partes.

Parece que el piso cedió,

porque abajo hicieron un túnel

para robar el banco de acá al lado.

Al menos, eso me dijeron los otros policías.

¿Y vive alguien más en la casa?

No. (CARRASPEA)

No, no. Ahora no. Ahora no.

Hasta ayer, había una chica con su hija.

Me estaban alquilando la habitación

que tengo acá en la terraza.

Pero ya se fueron.

Se fueron. Eh... Sí, sí, sí.

Estaban...

parando...

mientras buscaban un departamento.

Pero me dijo que habían encontrado, así que...

(Trueno)

Y contame, ¿te dejaron alguna dirección?

No. No, no. No dejaron nada.

Eh... De todas maneras,

me dijeron que iban a volver a buscar sus cosas.

O sea, que si diera el caso de que ustedes necesiten algo...

Ah. Bien.

Decime una cosa,

si te pido permiso para revisar la casa, ¿es posible?

Si ya están mirando el sótano. No...

Sí, pero lo quiero hacer para quedar tranquilo,

que está todo bien, ¿viste? Ya revisaron la casa.

Los otros policías revisaron todas las habitaciones.

Mira. Me parece que tenés razón. No va a hacer falta.

Así que la chica y la nena no están.

No, no.

Andá para allá, por favor.

Berta.

Berta. Berta, ¿me oís?

Berta.

¿Qué le hiciste? Nada. Yo no hice nada.

¿Por qué? ¿Qué le pasa? ¿Qué tiene?

Vos y yo tenemos que hablar, me parece.

(Trueno)

¿Y? El agua...

.parece que hizo que se hundiera el suelo.

(Trueno)

No entiendo lo que está pasando, oficial.

¿Le puedo decir oficial?

¿Por qué me dijiste que se habían ido?

Porque ella me dijo.

Me dijo que tenía que decir que se habían ido.

¿Y por qué está drogada?

¿Y con marcas de haber estado atada?

¿Con marcas de haber estado atada?

¿Pero quién le va a haber atado? No sé.

¿Qué sé yo? Es lo que quiero saber.

Por eso te pregunto. No sé.

¿Y por qué está en tu cama?

Porque se sentía mal, se tomó unas pastillas.

Estaba mareada y yo le dije: "Acostate en mi cama".

No se iba a subir a la terraza.

Vos sabés que esto no cierra por ningún lado, ¿no?

Es la verdad.

¿Lo de las piernas es verdad o también es mentira?

No es mentira. Nada es mentira.

Cuando uno dice una mentira...

por lo menos, después tiene que decir dos más para cubrirla.

Después, por lo menos cuatro, para cubrir esas dos.

Llega un momento en que uno se encierra

y no sabe cómo carajo empezó.

(Truenos)

Escúchame. Oíme. Óigame.

Os pido por favor... ¡Ay! ¡Ah!

Escuchá.

Es mejor que me digas todo lo que pasó acá.

Pero que yo no sé lo que pasó.

Le juro que no sé qué pasó. ¿La viste hablando con alguien?

No.

¡Ah! ¡Ah!

¡Ay! ¡Ah!

(Trueno)

Ay...

Es importante que te enteres de algo.

Ya nos viste la cara. No te podemos dejar vivo.

Yo no tengo idea... No sé quién sos vos.

Somos la personificación de la muerte

para vos en este momento. Pero no entiendo.

Le juro que no entiendo

lo que está pasando. (CHISTA)

Tenés solo dos opciones.

Imaginate un pasillo angosto con dos puertas.

La primera es la elección que hiciste hasta ahora.

Hacerte el boludo ganando tiempo, esperando que algo te salve.

Ahora, esa puerta tiene la peor muerte

que te puedas imaginar.

Llena de dolor. Vas a ir viendo cómo te hacemos mierda el cuerpo.

Cómo te cortamos, cómo te rompemos algunos huesos,

te lascamos los dientes. Todo muy despacio.

Muy lento, lleno de sangre.

Te sorprendería saber

cuánto puede aguantar el cuerpo de una persona hasta que se muere.

(RÍE)

La segunda puerta es la de la inteligencia.

Hablás, decís todo lo que sabés y te morís rápido.

Casi sin enterarte.

Podés cambiar de opción.

¿Qué puerta vas a elegir?

Muy bien. Poned el trapo. ¡No, no, no, no!

¡No, no! ¡Para, para, para! No grites.

Te vamos a hacer algo que te va a hacer gritar.

¡Ah! ¡Ah!

¿Seguro que no querés hablar?

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

Hola. "Oíme, flaco.

Estoy en la puerta de tu casa".

Pasa. La concha de tu madre. Así me ayudás a entender algo.

¿Pero qué pasa? ¡Pelotudo! ¿Qué carajo hacés acá?

¿Te has vuelto loco? Loco te volviste vos.

¡Calma! Me vas a explicar esto. Camina.

¡Dame el arma! Camina, camina.

¡El arma, pelotudo! Camina, camina. Párate ahí.

Explícame. ¿Qué hacés vos llamando a ese celular?

Mejor, explícame vos a mí. Hay gente mía que viene para acá.

Explicame. Explicame todo, viejo hijo de puta.

Escuchame. Escuchame bien.

¿De dónde carajo sacaste ese número de teléfono?

¿Qué se yo? El flaco me mandó un mensaje desde ahí,

pidiéndome que venga. Eso fue.

Atalo. ¡No, no, no!

Me quedo quieto. No hace falta que me atés.

Haceme caso, Galereto. En cinco minutos, esto será un quilombo.

Claro, en cinco minutos será un quilombo

y vos justo venís a tocar la puerta.

¿Qué clase de zorro creés que soy? ¡No! Escuchá lo que te digo.

Tampoco entiendo lo que pasa acá.

No tengas problemas, que ya lo vamos a entender.

Escuchame un poco... Escuchame.

La concha de tu madre. Escuchame.

No estoy entendiendo lo que pasa acá.

Explicame bien, la concha de tu madre.

¿Qué hace este llamándote?

No sé. Te juro que no sé.

Ve a buscar a Berta. Está en la habitación.

Si ninguno habla, en un minuto estamos fuera.

Agarrá la silla de ruedas.

¡Guttman! Mirá. Esto te pasará a vos en un minuto.

¡No, no, no, no! ¡No lo matés!

¡No lo matés, huevón! ¡Va a salpicar todo!

¡Para, para! ¡Zurdo, por favor, ayudame!

¡Ayudame, Zurdo! ¡Contale!

¿De dónde te conoce este a vos? ¿Yo qué coño sé?

¡Hablá!

Zurdo, cóntale vos o le cuento yo. ¿Qué querés, eh?

Por favor. ¿Qué...?

Habla, la concha de tu madre, te vuelo la cabeza.

¿De dónde mierda lo conocés?

No me quiero morir, Zurdo, por favor. Por favor.

No tengo ni puta idea de qué dice.

No le conozco de nada. Lo he conocido hoy.

Tenés tres segundos hasta que te vuele la cabeza.

A la tarde...

se paseaba a escondidas por la terraza, a ver a Berta.

¿Qué? Él me contó todo lo del robo.

No. Que se está inventando todo. ¡Cabrón de mierda!

¡Dejalo hablar!

Él y Berta me contaron todo lo del robo.

Lo del túnel. Cómo iba a ser el túnel, ¿entendés?

Y él me explicó cómo tenía que hacer un hueco en mi sótano

para poder agarrar la plata de los carritos.

Nos íbamos a repartir la plata. Entre los tres.

Yo me quedaba un porcentaje.

Cambiaron los carritos por la jaula de gatos.

¡Hijo de mil putas! ¡Te dije que era un hijo de mil putas!

¡Se lo inventa todo! ¡Te lo juro que se lo inventa!

No me lo invento. ¡Hijo de puta!

Él ató a Berta. Y le pegaba. No sé por qué.

La quería tener dormida.

Me obligaba a mí a darle unas inyecciones para doparla.

No sé por qué. Seguramente, porque desconfiaba de ella.

Tiene miedo... Este tiene algo con Berta.

Tú tienes algo con Berta, ¿verdad, hijo de puta? ¿No?

¿Galereto?

¿Vos sos Galereto? ¿No?

Y vos sos Canario, ¿no?

Ustedes tres iban a esconderlo en una casa de Zamora.

Nosotros tres sabíamos eso nada más, Zurdo.

No tengo ni puta idea de cómo sabe esto.

¡Calla la boca, la concha de tu madre! ¡Dejalo hablar!

Mira. Ahí, en ese cajón, hay una llave. Abrí la puerta.

Vas a ver que no miento.

(TOSE)

¿Eh? Se olvidó de él, acá.

¡Ah!

(Disparos con silenciador)

(CANARIO) Oh...

¡No, Pedro! ¡No, no, no, no!

¡No, Pedro! ¡No, no, no! ¡Tranquilo, Pedro! ¡No!

No pasa nada, Pedrito. ¡No, no, no! No pasa nada.

No pasa nada, Pedrito.

No te vayas Pedrito... (LLORA)

No te vayas...

(APRIETA EL GATILLO VARIAS VECES)

(LLORA)

Hijo de puta.

Hijo de puta. Hija de puta.

¡Hija de puta! Hijo de puta.

(Disparo con silenciador)

Mi amor. Perdóname. Perdóname, perdóname, perdóname.

Perdóname, perdóname, perdóname.

Ya está. Ya estoy acá. Ya estoy acá.

Tenés que irse de acá. Por favor.

Llévatela. Vete de aquí, Berta.

Quédese quieto. ¡Quieto! ¡Quieto ahí!

Al final, por más pensado que esté un plan,

siempre termina dependiendo de una mina o de la suerte.

Dejá de apuntarme con eso. ¿Qué pensás hacer?

¿Enterrar cuatro cadáveres en el fondo?

Así que te levantaste la mina de este.

(RÍE) Esa mina es bulo, ¿sabés?

Saber todo.

A las manchas dale con agua oxigenada, ¿sabés?

Es lo único que saca la sangre.

(TOSE)

¿Dónde está la guita que le sacaron?

Yo me llevo la mitad de la guita...

y vos te quedás pensando

en todo lo que puedo dejar de hacer para no cagarte la vida.

¿Eh?

Creo que le puedo cagar la vida también.

(GRABACIÓN) "Mirá. Aquí tengo todo.

Números de las cajas de seguridad que no hay que tocar.

porque están conectados a la alarma.

¿Estamos? Estamos.

Es cierto que después...".

(TOSE)

Eso que tenéis ahí, solamente te salva a vos por un momento.

Pero por un momento nada más.

Elegí cuál querés primero.

(Arma amartillada)

Ahí está la mochila con la plata.

Borra eso que tenés ahí, flaco. Haceme caso. ¿Eh?

No tenés pasta para esto. Créeme.

(RÍE)

Al final, es como yo te dije.

Todo depende de una mina o de la suerte.

(Latidos)

(Latidos)

(Latidos)

Versión española - Al final del túnel

31 mar 2019

La vida de Joaquín, un hombre en silla de ruedas, parece mejorar desde el día que alquiló una de las habitaciones de su casa a Berta y su hija Betty. Una noche trabajando en su sótano escucha que un grupo de ladrones construye un túnel que pasa bajo su casa para robar un banco cercano.

Contenido disponible hasta el 11 de marzo de 2030.

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